Habiendo ya acabado con el otro blog regreso por aquí a dar un ligero repaso a algunas lecturas ya bastante atrasadas, esta semana la voy a dedicar a algunos de los últimos crossover leídos empezando por Asedio de Marvel y La Noche más Oscura de DC.
Hace ya unos años en la magnifica JLA/Avengers, Kurt Busiek (con esplendorosos dibujos de George Pérez) trató de vendernos la moto de las enormes diferencias entre los Universos DC y Marvel, lo hizo con talento, no en vano el tío suele escribir bien, pero la realidad era bien distinta y los que ya llevabamos muchos años en esto no pudimos tragarnos lo que nos contaba el bueno de Kurt.
Aunque es innegable que en sus orígenes los dos universos de ficción más grandes del comic tenían bases y raíces muy distintas, a estas alturas, con los continuos bailes de autores, con el marketing por encima de las historias, con las películas o las series de TV dirigiendo los destinos de los comics, las diferencias hace mucho tiempo que se han evaporado.
Todo esto viene a cuento de los dos últimos grandes eventos de ambas casas, eventos de esos que cambian todo y tal y cual, eventos muy distintos argumentalmente, pero muy parecidos en todo lo demás.
Por un lado tenemos el Asedio marvelita, un crossover que “ponía fin a 7 años de historias y no se cuantas cosas más”, el guionista estrella de la casa y su principal arquitecto (léase B.M.Bendis) se unía al uno de los mejores dibujantes de la casa (léase Oliver Coipel) para trazar una historia que ponía fin al Reinado Oscuro de Osborn y que en tan solo cuatro números (¿el rey del decompressive narrando un evento en cuatro números?, no me lo podía creer...hasta que lo leí), y que como siempre en estos caso “dejaba un Universo Marvel mucho más interesante”, cosa que se dice después de cada crossover...y que luego nunca sucede, claro.
En el otro bando esta La Noche más Oscura de DC, un crossover que “explicaba definitivamente lo que había detrás de tantas muertes y resurrecciones en el Universo DC” (que al parecer no era la desvergüenza editorial y la falta de talento, no era otra cosa mucha más “chula”... o no), detrás estaba, como no, el guionista estrella y principal arquitecto de la DC actual Geoff Johns, que unía sus esfuerzos a uno de los mejores dibujantes de DC hoy, Ivan Reis, todo para dejar ”un Universo DC mucho más interesante”.
En fin, entrando en los comics en si...Asedio es digamos iregular, el principal problema que tengo con este comic es que no me creo a un criminal confeso, al puto Duende Verde siendo nombrado como Jefe de Seguridad de los USA, me parece absurdo, en los Thunderbolts y de tapadillo (y más como lo hizo Ellis) aún, pero ¿siendo la cara publica de la seguridad del país?, no es posible, partiendo de ese punto esta claro que Asedio empezaba con mal pie y eso que podía entender a Osborn atacando a Asgard, tenía sentido, por un lado esta loco, si, pero no es tonto, si atacaba en contra de los deseos de la Casa Blanca (que cada vez lo veía con peores ojos) y ganaba se reforzaría ante el pueblo americano ya que al fin y al cabo estaría expulsando a unos “invasores” de suelo americano, claro que si perdía, lo perdía todo, era la apuesta definitiva..
Como casi siempre con Bendis no era mala idea la de partida pero...Asedio es básicamente eso un Asedio, hostias y más hostias con personajes actuando sin mucho sentido (Loki se contradice a si mismo en la propia mini, este Vigía no tiene nada que ver con el de Jenkins) y con un final tan efectista como simple, el problema no es esto, esta claro cual va ser el final, pero un comic así debería ser épico, grandioso, transmitirte la sensación de que todo esta perdido aunque sepas que no es así, por desgracia Bendis, un excelente dialoguista, un buen constructor de personajes, un hábil elaborador de tramas (que no resolutor de las mismas), que incluso ha llegado a dominar la vericuetos de la dinámica de un grupo de supertipos.....no es ese tipo de guionista y Asedio es más bien todo aquello que no debería ser un crossover de este estilo, bueno al menos Coipel, aún con el piloto puesto, esta brillante.
Por su parte Johns, peor dialoguista y con ideas menos interesantes que las de Bendis, pero que parece manejarse con más soltura en los grandes eventos y resolver sus ideas con más acierto, no esta mucho mejor en La Noche más Oscura que busca descaradamente la sinergia con la moda zombi actual con unos resultados más bien discutibles.
Y es que el comic es poco más que Green Lantern y Flash corriendo de un lado para otro como pollos sin cabeza mientras que los más ilustres muertos del UDC regresan para atormentar a los héroes sin que nadie parezca saber porque, la resolución trillada y decepcionante estuvo a punto de ser brillante y sorprendente cuando parecía que Sinestro iba a salvar al UDC pero claro como bien dice Lord no hubo valor para ello, Johns recorre caminos conocidos sin un ápice de originalidad, aún recuerdo la introducción de Whedon a (la por otra parte magnífica) Green Lantern: Renacimiento donde decía que lo mejor de Johns es que había redimido a Hal Jordan sin recurrir al trillado “estaba poseído”...lo cual sería genial si no fuera que al final resulto que Jordan si había sido poseído, y con Johns casi todo es así, poco que destacar en un comic donde, Ivan Reis, eso si, se sale.
Pero no nos preocupemos, los Universos Marvel y DC nunca volverán a ser los mismos....al menos hasta Fear Itself y Flahspoint los nuevos mega eventos que asoman en el horizonte, que le vamos a hacer, al menos siempre nos quedara Morrison.
lunes, 2 de mayo de 2011
miércoles, 20 de abril de 2011
Juego de Tronos.
Iba a hacer una sesuda reflexión sobre las adaptaciones, la gran calidad de la obra literaria de Martín, lo que mucho que jode que parezca ser incapaz de terminarla...pero paso; sin más: ¡¡¡QUE GRANDE ES EL PILOTO DE JUEGO DE TRONOS, QUE GRANDE!!!, ah y por cierto los títulos de crédito son simplemente brillantes
jueves, 14 de abril de 2011
Panini y Planeta, ¡como ha cambiado el cuento!
Interesante la entrevista de Julián M. Clemente en la web de Panini, breve pero al grano y cargada de noticias, la verdad es que es sorprendente el casi radical cambio de “mentalidad” por así decirlo de la editorial italiana, un cambio que me tiene encantado, porque negarlo.
No hace tanto que para el que esto escribe, Panini era poco menos que el demonio editorial encarnado, cosas como el cierre sin explicaciones de ningún tipo del formato económico, el abuso de sus precios en las reediciones o el cargarse las BM (no nos engañemos, eso es lo que hicierón cargarserlas literalmente) habían convertido a la editorial transalpina en “non-grata” en este blog.
Lo que más me molestaba era que tras cerrar de mala manera las BM, y durante demasiado tiempo, más allá de la actualidad Marvel, que en general publicaban bastante bien (lastima que la Marvel de ahora se como poco, cuestionable), su única política de reediciones consistía en los casi ofensivos Best of Marvel, tomos más allá de lo caro con un diseño pésimo y un papel tan grueso que no sabías si al leerlos pasabas una hoja o un ciento, esos tomos, diseñados para contentar a una distribuidora están siendo ahora saldados por la misma, lo que habla a las claras de su “impactante” éxito.
Parecía que desde Panini se habían olvidado que los cómics de supertipos eran, o al menos debían ser cómics populares (aunque claro, que es hoy “popular” y que no lo es, resulta bastante difuso..pero eso queda para otro post), que intentaban llegar al mayor número de gente de posible, no productos de lujo destinados a gente que más que leerlos parecían interesados en lucirlos.
Hete aquí sin embargo que poco a poco sin hacer mucho ruido, Panini fue cambiando las cosas, primero llegaron los Marvel Gold, tímidamente y sin saber muy bien a que palo jugar (no parecía haber una línea clara sobre que incluir allí y no, y no parecían saber exactamente como presentar el formato), pero que al menos permitía otra forma de publicar cómics antiguos (no siempre clásicos en el más puro sentido de la palabra), después los BoM desaparecieron, sustituidos por los Marvel Deluxe, seguían siendo caros como demonios, pero al menos si eran una edición de lujo digna de tal nombre, con extras, buen diseño y un papel adecuado para el tipo de cómics que incluían.
La bomba sin embargo llego con el Coleccionable Marvel Heroes, (tal vez sea un error llamarle coleccionable, ya que en realidad no es tal y la gente no para de preguntar que cuando acaba, yo por mi parte solo digo, ¡ojala no acabe nunca!), por poco menos de 10€, 200 páginas de una historia autoconclusiva, con algunos de los mejores momentos Marvel, una gozada vaya y un cambio total de paradigma editorial, eso si parece que esta habiendo algunos problemas con algún ejemplar que otro, esperemos que se solucione ya que que algo sea barato no ha de significar que sea una chapuza.
Este cambio en la filosofía editorial quedo plasmado definitivamente en un excelente articulo de Clemente sobre los Extra Superhéroes, donde venía a revindicar el mantra “comics populaes a precios populares” que tan cuestionado parecía no hace tanto, sacando de paso un formato nuevo para recuperar cómics antiguos/clásicos sin necesidad de pedir una hipoteca.
El anuncio de hoy, no es que sean en si cómics populares, ya que los megatronchos de 40€ por muchas páginas que tengan no se pueden considerar así, sin embargo si trae consigo una idea que yo al menos considero clave: no se ha de sobreexplotar un formato porque se haya tenido éxito con una obra puntual, sacar dos-tres tronchos al años es más que suficiente.
Todo esto nos lleva claro a la acera de enfrente, a la otra gran P de este mundo comiqueril nuestro, a Planeta, una editorial donde también hemos asistido a un cambio de paradigma...a la inversa, y es que curiosamente y dejando de lado los fallos de las ediciones puestas en el mercado (ese es otro tema del que ya se ha hablado largo y tendido), Planeta empezó editando DC con una mentalidad opuesta a la de Panini postBM, el “cómics populares a precios populares” parecía ser su lema, tratando de dejar atrás el legado de Norma, tanto que incluso intentaron llevar Vertigo a los quioscos...
La hostia debió ser de escándalo claro, y es que parece que por mucho que nos pese Norma no estaba tan equivocada, ya que la Planeta actual no hace si no imitarla, escasas grapas, tomos entre caros y muy caros...y ediciones bastante más cuidadas, con todo y pese a que parece obvio que salvo obras o personajes puntuales DC en España parece estar lejos de Marvel en cuanto aceptación popular gran parte de los problemas de Planeta parten de la propia Planeta, su ya legendaria sobre-explotación de formatos, le llevo a cargarse sus geniales UDC o los más discutibles Absolutes y ahora, cuando raro es el mes que no sale al menos un tomo de 30€ mínimo, parece que el objetivo es cargarse la aparente nueva gallina de los huevos de oro, los tochos, y es que si algo no parece conocer Planeta es la palabra mesura.
En fin, me parece curioso que, sea casualidad o no, Panini y Planeta las dos grandes editoriales de cómics de supertipos en nuestro país nunca parecen ponerse deacuerdo, y sus filosofías editoriales siempre están contrapuestas, ¿por qué será?.
No hace tanto que para el que esto escribe, Panini era poco menos que el demonio editorial encarnado, cosas como el cierre sin explicaciones de ningún tipo del formato económico, el abuso de sus precios en las reediciones o el cargarse las BM (no nos engañemos, eso es lo que hicierón cargarserlas literalmente) habían convertido a la editorial transalpina en “non-grata” en este blog.
Lo que más me molestaba era que tras cerrar de mala manera las BM, y durante demasiado tiempo, más allá de la actualidad Marvel, que en general publicaban bastante bien (lastima que la Marvel de ahora se como poco, cuestionable), su única política de reediciones consistía en los casi ofensivos Best of Marvel, tomos más allá de lo caro con un diseño pésimo y un papel tan grueso que no sabías si al leerlos pasabas una hoja o un ciento, esos tomos, diseñados para contentar a una distribuidora están siendo ahora saldados por la misma, lo que habla a las claras de su “impactante” éxito.
Parecía que desde Panini se habían olvidado que los cómics de supertipos eran, o al menos debían ser cómics populares (aunque claro, que es hoy “popular” y que no lo es, resulta bastante difuso..pero eso queda para otro post), que intentaban llegar al mayor número de gente de posible, no productos de lujo destinados a gente que más que leerlos parecían interesados en lucirlos.
Hete aquí sin embargo que poco a poco sin hacer mucho ruido, Panini fue cambiando las cosas, primero llegaron los Marvel Gold, tímidamente y sin saber muy bien a que palo jugar (no parecía haber una línea clara sobre que incluir allí y no, y no parecían saber exactamente como presentar el formato), pero que al menos permitía otra forma de publicar cómics antiguos (no siempre clásicos en el más puro sentido de la palabra), después los BoM desaparecieron, sustituidos por los Marvel Deluxe, seguían siendo caros como demonios, pero al menos si eran una edición de lujo digna de tal nombre, con extras, buen diseño y un papel adecuado para el tipo de cómics que incluían.
La bomba sin embargo llego con el Coleccionable Marvel Heroes, (tal vez sea un error llamarle coleccionable, ya que en realidad no es tal y la gente no para de preguntar que cuando acaba, yo por mi parte solo digo, ¡ojala no acabe nunca!), por poco menos de 10€, 200 páginas de una historia autoconclusiva, con algunos de los mejores momentos Marvel, una gozada vaya y un cambio total de paradigma editorial, eso si parece que esta habiendo algunos problemas con algún ejemplar que otro, esperemos que se solucione ya que que algo sea barato no ha de significar que sea una chapuza.
Este cambio en la filosofía editorial quedo plasmado definitivamente en un excelente articulo de Clemente sobre los Extra Superhéroes, donde venía a revindicar el mantra “comics populaes a precios populares” que tan cuestionado parecía no hace tanto, sacando de paso un formato nuevo para recuperar cómics antiguos/clásicos sin necesidad de pedir una hipoteca.
El anuncio de hoy, no es que sean en si cómics populares, ya que los megatronchos de 40€ por muchas páginas que tengan no se pueden considerar así, sin embargo si trae consigo una idea que yo al menos considero clave: no se ha de sobreexplotar un formato porque se haya tenido éxito con una obra puntual, sacar dos-tres tronchos al años es más que suficiente.
Todo esto nos lleva claro a la acera de enfrente, a la otra gran P de este mundo comiqueril nuestro, a Planeta, una editorial donde también hemos asistido a un cambio de paradigma...a la inversa, y es que curiosamente y dejando de lado los fallos de las ediciones puestas en el mercado (ese es otro tema del que ya se ha hablado largo y tendido), Planeta empezó editando DC con una mentalidad opuesta a la de Panini postBM, el “cómics populares a precios populares” parecía ser su lema, tratando de dejar atrás el legado de Norma, tanto que incluso intentaron llevar Vertigo a los quioscos...
La hostia debió ser de escándalo claro, y es que parece que por mucho que nos pese Norma no estaba tan equivocada, ya que la Planeta actual no hace si no imitarla, escasas grapas, tomos entre caros y muy caros...y ediciones bastante más cuidadas, con todo y pese a que parece obvio que salvo obras o personajes puntuales DC en España parece estar lejos de Marvel en cuanto aceptación popular gran parte de los problemas de Planeta parten de la propia Planeta, su ya legendaria sobre-explotación de formatos, le llevo a cargarse sus geniales UDC o los más discutibles Absolutes y ahora, cuando raro es el mes que no sale al menos un tomo de 30€ mínimo, parece que el objetivo es cargarse la aparente nueva gallina de los huevos de oro, los tochos, y es que si algo no parece conocer Planeta es la palabra mesura.
En fin, me parece curioso que, sea casualidad o no, Panini y Planeta las dos grandes editoriales de cómics de supertipos en nuestro país nunca parecen ponerse deacuerdo, y sus filosofías editoriales siempre están contrapuestas, ¿por qué será?.
domingo, 10 de abril de 2011
Historia de un hombre sin miedo especial: Daredevil, un vistazo al futuro.
Como paso previo a su publicación en mi otro blog, dejo caer por aqui unas breves reflexiones sobre el futuro próximo de Daredevil.

Mientras que escribimos estas líneas la colección de Daredevil hace poco que ha cerrador una larga andadura en grapa (la friolera de 119 números seguidos en dos volúmenes de 70 y 49 números, los dos más largos de los que nunca ha gozado el personaje) y apenas si ha iniciado con un tomo (que abre la etapa de Andy Diggle y Roberto de la Torre) su enésimo relanzamiento en España, todo ello a la espera de la llegada de la ya anunciada Shadowland, el mayor crossover de la historia del personaje.
Todo esto mientras en los USA la breve pero intensa etapa de Diggle apenas si ha concluido con al miniserie Daredevil Reborn y se espera la llegada del tercer volumen del personaje con Mark Waid, Marcos Martín y Paolo Rivera.
La inmediatez y lo efímero de Internet dejará en breve obsoletas todas las consideraciones que por aquí vamos a hacer, lo que no es óbice para que las hagamos, y es que si algo ha quedado claro tras el largo y éxitoso (al menos en su mayoría) segundo volumen americano del personaje, es que pese a que el enfoque del personaje es claro (genero negro, relativo aislamiento, lejanía de los focos etc), su tratamiento ya empezaba a dar síntomas de agotamiento.
Siempre al límite, siempre al borde de una nueva crisis mental, Daredevil parece necesitar un nuevo enfoque, una nueva forma de hacer las cosas, que sin traicionar la esencia del personaje pueda llevarle por caminos menos transitados, y es que ¿cuántas crisis mentales?, ¿cuántas derrotas?, ¿cuántas decisiones moralmente cuestionables puede aguantar el personaje sin estallar del todo?

La ejemplar etapa Bendis/Maleev, que ha marcado a fuego este segundo volumen americano supo mantener el equilibrio, pese a contar con el personaje siempre al limite, supo darle el equilibrio y las victorias necesarias como para que pudiera seguir adelante, su final, aunque lleno de potencial no permitió mucho margen de maniobra a sus herederos, el dúo formado por Ed Brubaker y Michael Lark (aunque en este caso la responsabilidad cae enteramente del lado del guionista), que pese a su prometedor inicio, terminaron llevando al personaje a un callejón sin salida de continuas derrotas, egoísmo incomprensible y auto despreció.
Era necesaria una limpieza, era necesario que el personaje renaciera, en este sentido y a falta de leer los comics en si, la labor de Diggle con el personaje parece recordar a la de que DeMatties hiciera en su momento, someter al personaje a una nueva ordalía que le permitiera “nacer de nuevo”, para que sus sucesores pudieran retomar al personaje limpio este de polvo y paja.
Desde que Miller y Mazzuchelli realizarán la seminal “Born Again” (que tal debiera haber puesto punto y final al personaje), este esquema se ha repetido demasiadas veces, ante la tendencia natural de los guionistas de llevar al personaje, antes o después un paso más allá de lo que puede aguantar, la naturaleza cíclica (repetiva, hasta la nausea. más bien) del género, al menos en su vertiente más industrial se hace evidente también en uno de sus personajes más marginales.
Con todo, leyendo los últimos años de Daredevil, y entendiendo la necesidad de seguir adelante con la serie (pese a sus escasa ventas es un personaje de más cuarenta años de vida y con más de 500 números a sus espaldas) este enésimo renacimiento se antoja como imprescindible, esperemos que al menos Mark Waid sepa tratar con el personaje con la eficacia y buen hacer acostumbrados para si no evitar (algo que a estas alturas es poco más que una entelequia) si retrasar lo máximo posible el siguiente (y probablemente también necesario) renacimiento.

Mientras que escribimos estas líneas la colección de Daredevil hace poco que ha cerrador una larga andadura en grapa (la friolera de 119 números seguidos en dos volúmenes de 70 y 49 números, los dos más largos de los que nunca ha gozado el personaje) y apenas si ha iniciado con un tomo (que abre la etapa de Andy Diggle y Roberto de la Torre) su enésimo relanzamiento en España, todo ello a la espera de la llegada de la ya anunciada Shadowland, el mayor crossover de la historia del personaje.
Todo esto mientras en los USA la breve pero intensa etapa de Diggle apenas si ha concluido con al miniserie Daredevil Reborn y se espera la llegada del tercer volumen del personaje con Mark Waid, Marcos Martín y Paolo Rivera.
La inmediatez y lo efímero de Internet dejará en breve obsoletas todas las consideraciones que por aquí vamos a hacer, lo que no es óbice para que las hagamos, y es que si algo ha quedado claro tras el largo y éxitoso (al menos en su mayoría) segundo volumen americano del personaje, es que pese a que el enfoque del personaje es claro (genero negro, relativo aislamiento, lejanía de los focos etc), su tratamiento ya empezaba a dar síntomas de agotamiento.
Siempre al límite, siempre al borde de una nueva crisis mental, Daredevil parece necesitar un nuevo enfoque, una nueva forma de hacer las cosas, que sin traicionar la esencia del personaje pueda llevarle por caminos menos transitados, y es que ¿cuántas crisis mentales?, ¿cuántas derrotas?, ¿cuántas decisiones moralmente cuestionables puede aguantar el personaje sin estallar del todo?

La ejemplar etapa Bendis/Maleev, que ha marcado a fuego este segundo volumen americano supo mantener el equilibrio, pese a contar con el personaje siempre al limite, supo darle el equilibrio y las victorias necesarias como para que pudiera seguir adelante, su final, aunque lleno de potencial no permitió mucho margen de maniobra a sus herederos, el dúo formado por Ed Brubaker y Michael Lark (aunque en este caso la responsabilidad cae enteramente del lado del guionista), que pese a su prometedor inicio, terminaron llevando al personaje a un callejón sin salida de continuas derrotas, egoísmo incomprensible y auto despreció.
Era necesaria una limpieza, era necesario que el personaje renaciera, en este sentido y a falta de leer los comics en si, la labor de Diggle con el personaje parece recordar a la de que DeMatties hiciera en su momento, someter al personaje a una nueva ordalía que le permitiera “nacer de nuevo”, para que sus sucesores pudieran retomar al personaje limpio este de polvo y paja.
Desde que Miller y Mazzuchelli realizarán la seminal “Born Again” (que tal debiera haber puesto punto y final al personaje), este esquema se ha repetido demasiadas veces, ante la tendencia natural de los guionistas de llevar al personaje, antes o después un paso más allá de lo que puede aguantar, la naturaleza cíclica (repetiva, hasta la nausea. más bien) del género, al menos en su vertiente más industrial se hace evidente también en uno de sus personajes más marginales.
Con todo, leyendo los últimos años de Daredevil, y entendiendo la necesidad de seguir adelante con la serie (pese a sus escasa ventas es un personaje de más cuarenta años de vida y con más de 500 números a sus espaldas) este enésimo renacimiento se antoja como imprescindible, esperemos que al menos Mark Waid sepa tratar con el personaje con la eficacia y buen hacer acostumbrados para si no evitar (algo que a estas alturas es poco más que una entelequia) si retrasar lo máximo posible el siguiente (y probablemente también necesario) renacimiento.
sábado, 2 de abril de 2011
Cosas veredes again.
Llevo ya un tiempo sin postear por aquí así que hoy voy a hablar de varias cosilllas que me han interesado últimamente en uno de esos post batiburrillo que me gusta hacer de vez en cuando.

Mark Waid en Daredevil: Bueno pues tras el fin de la breve etapa de Andy Diggle y Roberto de la Torre (donde DD se ha visto metido en el mayor evento de su historia), la llegada de Mark Waid acompañado de los excelente Paolo Rivera y Marcos Martín no me puede parecer mejor noticia. Waid, un excelente guionista de corte más clásico de los habituales en la serie ya ha asegurado que aunque pretende mantener el tono noir de la colección, también aumentara el elemento superheroico y reducirá el permanente estado de depresión y pesimismo que ya se hacía cansino. Emular a Miller se puede hacer de muchas formas, bien (Bendis) o mal (Brubaker), pero el personaje necesita un poco de aire fresco que le lleve por otros camino no transitados (salvo la breve saga de Bob Gale) desde los tiempos de Kesel y Kelly en la colección, veremos que sale de todo esto pero de momento yo soy optimista. Eso si renumerar otra vez la colección cuando apenas ha transcurrido un año desde la renumeración al número 500 empieza a ser un poco cansino.

Sucker Punch: Fui a verla el otro día y si es caótica, carente de todo tipo de profundidad, con personajes bastante planos y con un hilo conductor bastante triste, esta construida además a retales con una estructura capitular que llega ser cansina, pero lo cierto es que me ha parecido divertida y espectacular llevando un paso más la estética videoclipera y de videojuego hasta tal punto que el colega Int la ha calificado de no-cine, yo por el contrario y como dice el amigo Olahf en los comentarios del blog opino que esto parece más una “videojueguicula o pelideojuego” lo que provoca que durante su visionado “te entren ganas de sacar el mando de la consola”, pero no es menos cierto que es una forma de hacer cine nueva, con pocos ejemplos hasta ahora y que Snyder no hace si no radicalizar y llevar hasta casi sus ultimas consecuencias, y no lo hace mal del todo la verdad.

Se acerca el Salón: Bueno estamos ya cerca al evento comiquero del año y como siempre las editoriales aprovechan para sacar productos estrella destinados para estas fechas, con todo la verdad es que este año hay menos cosas que me llamen la atención y casi ninguna es novedad en si, si no colecciones que continúan, pero claro con la manía de los tochos y los tomos caros la pasta que me va a tocar gastar va a ser considerable, en todo caso casi todos los años suelo colgar por aquí una especie de lista de la compra y este año no va ser menos.
De todo lo que sale lo que mas me llama es el segundo tomo de Cerebus (primero de Iglesia y Estado) el que salió el año pasado me gusto mucho y le tengo bastantes ganas a este a ver como sigue la cosa, de Norma salen bastantes cosillas que me interesan, otro tomo de la decepcionante 8ª Temporada de Buffy que no veo la hora de que termine, una lastima que esta serie no haya conseguido captar la magia de la TV, otro tomo de The Boys una de las serie más entretenidas, divertidas y salvajes que sigo a día de hoy y el primer tomo con material totalmente inédito de Astro City, un comic cojonudo que no puede faltar, me llama la atención el Authority “de Morrison” (aunque este solo escribiera el primer número y dejara ideas que luego desarrollarían otros) pero creo que quedará para más adelante.
Planeta saca como siempre un huevo de cosas, pero pocas que realmente me interesen, apenas si el Superman de JMS, el origen del personaje por Johns y el segundo tomo del Batman de Norn Breyfogle, todo esto más la grapa claro, poca cosa en comparación con otros años pero una pasta gansa por las tapas duras y demás, eso si recalcar que me parece una putada el tochal de Los Muertos Vivientes, los que llevamos años siguiendo la colección nos quedamos sin portadas y ahora en una edición de lujo las meten todas, ¿tan difícil era incluirlas en los tomos regulares?, en fin, Panini como siempre no saca ninguna barbaridad para el salón así que más allá de la grapa probablemente solo pille el tochal de los X-Men, la edición que tengo de estos comics son una incompletas grapas de Classic X-Men y un coleccionable sin portadas, así que probablemente me salte por una vez mi regla de no comprar comics que ya tengo y este termine por caer.
No he visto muchas más cosas de otras editoriales (probablemente para más adelante deje el tocho de Los Profesionales), así que de momento esto es todo lo que comprare, que visto lo visto no es que sea poco, no.

Mark Waid en Daredevil: Bueno pues tras el fin de la breve etapa de Andy Diggle y Roberto de la Torre (donde DD se ha visto metido en el mayor evento de su historia), la llegada de Mark Waid acompañado de los excelente Paolo Rivera y Marcos Martín no me puede parecer mejor noticia. Waid, un excelente guionista de corte más clásico de los habituales en la serie ya ha asegurado que aunque pretende mantener el tono noir de la colección, también aumentara el elemento superheroico y reducirá el permanente estado de depresión y pesimismo que ya se hacía cansino. Emular a Miller se puede hacer de muchas formas, bien (Bendis) o mal (Brubaker), pero el personaje necesita un poco de aire fresco que le lleve por otros camino no transitados (salvo la breve saga de Bob Gale) desde los tiempos de Kesel y Kelly en la colección, veremos que sale de todo esto pero de momento yo soy optimista. Eso si renumerar otra vez la colección cuando apenas ha transcurrido un año desde la renumeración al número 500 empieza a ser un poco cansino.

Sucker Punch: Fui a verla el otro día y si es caótica, carente de todo tipo de profundidad, con personajes bastante planos y con un hilo conductor bastante triste, esta construida además a retales con una estructura capitular que llega ser cansina, pero lo cierto es que me ha parecido divertida y espectacular llevando un paso más la estética videoclipera y de videojuego hasta tal punto que el colega Int la ha calificado de no-cine, yo por el contrario y como dice el amigo Olahf en los comentarios del blog opino que esto parece más una “videojueguicula o pelideojuego” lo que provoca que durante su visionado “te entren ganas de sacar el mando de la consola”, pero no es menos cierto que es una forma de hacer cine nueva, con pocos ejemplos hasta ahora y que Snyder no hace si no radicalizar y llevar hasta casi sus ultimas consecuencias, y no lo hace mal del todo la verdad.

Se acerca el Salón: Bueno estamos ya cerca al evento comiquero del año y como siempre las editoriales aprovechan para sacar productos estrella destinados para estas fechas, con todo la verdad es que este año hay menos cosas que me llamen la atención y casi ninguna es novedad en si, si no colecciones que continúan, pero claro con la manía de los tochos y los tomos caros la pasta que me va a tocar gastar va a ser considerable, en todo caso casi todos los años suelo colgar por aquí una especie de lista de la compra y este año no va ser menos.
De todo lo que sale lo que mas me llama es el segundo tomo de Cerebus (primero de Iglesia y Estado) el que salió el año pasado me gusto mucho y le tengo bastantes ganas a este a ver como sigue la cosa, de Norma salen bastantes cosillas que me interesan, otro tomo de la decepcionante 8ª Temporada de Buffy que no veo la hora de que termine, una lastima que esta serie no haya conseguido captar la magia de la TV, otro tomo de The Boys una de las serie más entretenidas, divertidas y salvajes que sigo a día de hoy y el primer tomo con material totalmente inédito de Astro City, un comic cojonudo que no puede faltar, me llama la atención el Authority “de Morrison” (aunque este solo escribiera el primer número y dejara ideas que luego desarrollarían otros) pero creo que quedará para más adelante.
Planeta saca como siempre un huevo de cosas, pero pocas que realmente me interesen, apenas si el Superman de JMS, el origen del personaje por Johns y el segundo tomo del Batman de Norn Breyfogle, todo esto más la grapa claro, poca cosa en comparación con otros años pero una pasta gansa por las tapas duras y demás, eso si recalcar que me parece una putada el tochal de Los Muertos Vivientes, los que llevamos años siguiendo la colección nos quedamos sin portadas y ahora en una edición de lujo las meten todas, ¿tan difícil era incluirlas en los tomos regulares?, en fin, Panini como siempre no saca ninguna barbaridad para el salón así que más allá de la grapa probablemente solo pille el tochal de los X-Men, la edición que tengo de estos comics son una incompletas grapas de Classic X-Men y un coleccionable sin portadas, así que probablemente me salte por una vez mi regla de no comprar comics que ya tengo y este termine por caer.
No he visto muchas más cosas de otras editoriales (probablemente para más adelante deje el tocho de Los Profesionales), así que de momento esto es todo lo que comprare, que visto lo visto no es que sea poco, no.
martes, 8 de febrero de 2011
Historia de un hombre sin miedo especial: Daredevil y Punisher: ¿una cuestión moral?

Desde que Frank Miller decidiera enfrentarlos en la ya mítica “Child´s Play”, los caminos y de Daredevil y Punisher, se han cruzado en decenas de ocasiones, dependiendo de la habilidad del guionista de turno (y de lo que este quisiera demostrar, pienso sobre todo en al pésima interpretación que Garth Ennis hace de Daredevil y su forma de ser y actuar en su maxiserie original para Marvel Knights), el enfrentamiento ha ido casi siempre más allá de los físico tornándose sobre todo en una cuestión moral.
Para entender las raíces de esta rivalidad hay que tener en cuenta tanto las semejanzas como las diferencias entre ambos personajes: su carácter abiertamente urbano, sus limitados poderes (nulos en el caso del de la calavera en el pecho) y el tipo de enemigos al que se suelen enfrentar acercan mucho a ambos personajes, sin embargo más allá de todo esto, el quid de la cuestión estás en sus diferencias, y es que por encima de cualquier otra cosa, la principal diferencia entre ambos personajes esta en que Punisher es un asesino y Daredevil no, con todos los matices que se quiera, con todos los peros y excepciones que se puedan poner pero ese el tema central, esa es la diferencia clave en torno a la que se ha configurado todos sus enfrentamientos, y lo que por otra parte ha hecho que estos sean tan interesantes.
Podemos hablar con mayor o menor extensión sobre los orígenes de ambos personajes tanto históricos (uno nacido en la era más clásica de Marvel siendo un héroe de pies a cabeza, otro en una etapa más “arriesgada” donde cabían otro tipo de personajes), como en el papel (la influencia de la religión católica en uno, la de la guerra del Vietnam en el otro), podemos hablar sobre sus motivaciones (proteger al inocente contra venganza y castigo), incluso podemos hablar de sus métodos (violentos los de uno, definitivos los del otro), pero no es ese el enfoque (por otro lado perfectamente válido y lleno de interés) que hoy quiero adoptar, no, los tiros van por otro lado.

Me viene a la mente un ejemplo bastante claro que explicita lo que tengo en mente, el Daredevil 257 de Ann Nocenti y John Romita Jr. y el Punisher volumen II 10 de Mike Baron y Whilce Portacio; en lo que fue un croossover sin serlo, la historia narraba un nuevo enfrentamiento entre ambos personajes a cuenta de un asesino al que Punisher quería matar y al que Daredevil quería encarcelar, ambos cómics narraban la misma historia desde diversos puntos de vista, tanto que eran casi la noche y el día, así mientras Nocenti nos mostraba a través de la investigación de Daredevil como y porqué el asesino había llegado a serlo, dejando clara la posibilidad de una rehabilitación y mostrando a Punisher como un cruel asesino, Baron en Punisher nos mostraba a las victimas y la crueldad casi inmisericorde del asesino, mostrando a Daredevil como un pusilánime que parecía más preocupado de proteger al verdugo que de dar algo de consuelo a las victimas de este.
Una cuestión de enfoque, una lucha moral interpretable desde muy diversos puntos de vista, pero para Daredevil, Punisher ha sido siempre algo más que un rival, algo más que otro enemigo al que detener, ¿que tiene Punisher que moleste tanto a Daredevil?, ¿por qué ha llegado a perseguirlo con más saña que a algunos villanos?, tal vez la clave de todo esto nos la diera Brubaker en su primera (y memorable) saga al frente del cuernecitos: Daredevil es un personaje siempre al límite, con multitud de crisis mentales y siempre al borde de la siguiente, todo lo que le diferencia de Punisher es un simple paso, un paso en falso y Matt sabe que puede transformarse en Castle, tal vez por eso lo desprecie tanto, se cree superior moralmente, piensa que la razón esta de su lado y lo cierto es que parece que es así, pero en el fondo sabe que Punisher bien puede ser un reflejo distorsionado de si mismo, algo que detesta con todas sus fuerza pero en el que muchas veces ha estado a punto de convertirse y eso tal vez lo único a lo que teme el hombre sin miedo.
miércoles, 19 de enero de 2011
Novela gráfica: un formato “movimentado” o un movimiento formalizado.
Muy interesantes las reflexiones que, sobre lo que es la novela gráfica, se han podido leer últimamente a través de webs como La Cárcel de Papel, Es Muy de Comic o Zona Negativa, surgidas casi todas a raíz del libro de Santiago García sobre el tema o de este, en todo caso bien intencionado manifiesto, yo por mi parte como no tengo nada mejor que hacer he decido exponer las conclusiones que he sacado de todo ello.“La Novela Gráfica es un movimiento artístico que desde dentro del comic ha conseguido traer una libertad desconocida para los autores, situándolos en primer plano frente a personajes o editoriales y permitiéndoles hacer lo que realmente quieren hacer sin más cortapisas que lo que realmente quieran contar”
“La novela gráfica es un invento meramente comercial que pretende justificar la lectura de comics a aquellos que se avergüenzan de hacerlo, buscando proporcionar al medio un hálito de respetabilidad que ni mucho menos este necesita; su respetabilidad ha de llegar por la calidad de sus obras y no por disfrazar al medio de algo que no es”
“La Novela Gráfica es un formato a raíz del cual multitud de artistas de muy diferentes movimientos, aunque casi siempre enmarcados en el llamado comic de autor, han encontrado la válvula de salida necesaria para poder expresarse sin cortapisas, además de proporcionarles una salida comercial hasta ahora desconocida para un tipo de comic que no hace tanto parecía minoritario”
A grandes rasgos y con las limitaciones propias de un breve resumen y de un interprete que no es ni mucho menos un experto en el tema, estas son las principales posturas que en los enconados debates sobre la Novela Gráfica y su significado último, he podido encontrar estos meses.
Como se puede observar son posturas muy distantes, en mi caso todas tiene cosas que me resultas interesantes y cosas que no, con la primera postura coincido en que, llamemosle movimiento, llamemosle x, si es cierto que en los últimos años hay algo en el ambiente del tradicionalmente conocido como comic de autor que ha llevado al crecimiento de la idea de la Novela Gráfica como algo más que un formato, eso me parece innegable, como también me lo parece que esa presunta libertad que traído todo esto es como poco relativa, cuando no enteramente cuestionable, gente como Peter Bagge se ha quejado de que el formato comic-book esta muerto y enterrado que es casi imposible dar salida comercial a este fuera del endogámico mundo superhéroico, y claro si esa libertad te impide trabajar en el formato que realmente quieres....por otro lado en este post ya se empieza a hablar de la industrialización de este presunto movimiento obligando a los autores a trabajos con un determinado formato, tan restringidos por tanto como el tradicional franco-belga o el ya mencionado comic-book.
La segunda postura....es probablemente la más agresiva por así decirlo, casi reaccionaria, al postularse tan en contra de todo lo que huela a Novela Gráfica, es la tradicional postura que reduce todo a un debate meramente terminológico y que viene a decir aquello de “¿novela gráfica?, tebeo más gordo, nada más”, sin embargo tiene sus razones, en los 80 con el otro gran boom de la novela gráfica, el termino que inicialmente surgió para referirse a comic adultos dirigidos a un público que normalmente no leería comics, acabo pervirtiéndose y convirtiéndose meramente en tebeos más gordos, no hay más que ver la enorme cantidad de “Novelas Gráficas” que Marvel dedico por ejemplo al Punisher...casi todas meros episodios de la colección regular con más paginas, sin embargo esta teoría tiene algo que no me termina de gustar nada, y es que a quienes la defienden parecen disgustarle que el comic como medido salga del guetto, que obtenga reconocimientos, que se triunfe y se venda a montones, eso de “maniobra meramente comercial” tiene algo de “estamos bien así no queremos que nadie nos moleste, nos gusta ser marginales” que no me gusta nada, nada.
Respecto a la tercera postura, que he de reconocer esta bastante cerca de lo que yo realmente pienso sobre el tema, creo que acierta de pleno al seguir definiendo la novela gráfica como un formato, ya que así es como yo veo la cosa y al hablar del comic de autor como el “movimiento” que ha encontrado en este una forma de llegar más lejos de lo que podían llegar en otros formatos más limitados, sin embargo eso de sin cortapisas tal vez me parezca demasiado optimista ya que el mismo formato exige una serie de condiciones que parecen excluir otras formas de enfocar el medio, aunque si me parece claro que este tal vez sea el formato más libre de todos al no estar estandarizado ni en dimensiones, ni en páginas, ni en casi nada.
En fin, en todo caso creo que el arriba mencionado manifiesto, pese sus limitaciones y buenísimo (esta muy bien eso de sin limites, libertad plena, pero si luego quieres trabajar en un formato y no puedes... y a Bagge me remito) me parece un buen camino a seguir, el comic (o el tebeo, o la novela gráfica, o como queramos llamarle, a estas alturas es lo de menos), esta llegando cada vez a más gente y eso creo que es algo por lo que todos debemos felicitarnos, si la Novela Gráfica ha contribuido a ello, pues bienvenida...signifique lo que signifique.
martes, 18 de enero de 2011
“Mis Comis” del 2010 y II.
Culmino el repaso a las 10 novedades que más me han gustado del pasado año con los cinco cómics más destacados en mi opinión.

5.- American Vampire de Scott Snyder, Stephen King y Rafael Albuquerque (DC-Vertigo/Planeta DeAgostini): Tomo que recopila los cinco primeros números de la nueva serie estrella de Vertigo (por aquello de que esta Stephen King), American Vampire ha sido una agradable y enormemente entretenida sorpresa, un cómic muy dibujado por Rafael Alburquerque que aunque narra una historia clásica de iniciación y venganza no esta exenta de cierta originalidad en alguno de sus planteamientos, y que destaca sobre todo por la buena labor realizada con los carismáticos personajes principales. Aún es pronto para saber que va a dar de si esta serie, pero de momento este primer arco argumental no ha podido ser más satisfactorio.

4.- El Invierno del dibujante de Paco Roca (Astiberri): Si por algo destaca esta obra es por lo bien que su autor ha sabido trasmitir el “estado emocional” de toda una época y de un grupo de personas que quiso ir mas allá de la gris realidad en la que vivían atreviéndose a soñar...y pagando el precio que ello supuso, en todo esto juega un papel clave la genial decisión de Paco Roca de modificar el color de las páginas en función de la estación (del estado mental más bien) transmitiendo en todo momento esa sensación de oportunidad perdida, de lucha imposible que sin embargo merecía la pena intentar, tal vez la obra adolezca de poca profundidad en algunos momentos, pero a través de sus imágenes, de su tono y de su composición ha sabido capturar la esencia de toda una época histórica para el cómic español.

3.- Asterios Polyp de David Mazzuchelli (Pantheon Books/Sins Entido): Autentica maravilla visual, la labor de Mazzuchelli en este cómic solo puede ser calificada de sobresaliente, su composición de página, solo limitada por lo que el artista desea contar nos muestra un narrador de primer nivel que a estas alturas ha demostrado ya con creces que es capaz de llegar donde quiera con el medio, al menos a nivel visual, el cómic en si, un clásico relato de ascenso, caída y redención sirve a su autor para mostrarnos algunos de sus puntos de vista más personales, sobre el arte y sobre la vida. Una obra ambiciosa y compleja y tal vez por ello en ocasiones algo excesiva, lo que hace que destaque más desde un punto de vista meramente formal, pero que pese a todo merece muy mucho ser disfrutada.

2.- Cerebus Alta sociedad de Dave Sim (Aardvark-Vanaheim/De Ponent): Su salida al mercado español fue una de las noticias del año, ya que en principio parecía que nunca íbamos a poder leer esta obra más allá del idioma de Shakespeare, siga adelante o no la colección (que esperemos que si), este primer tomo ha sido magnifico y un claro justificante de al fama del comic, las conspiraciones políticas en torno al cerdo hormiguero y la recreación de todo un mundo de traiciones y segundas intenciones, todo ello salpicado por un humor ácido e inteligente y unas soluciones narrativas sorprendentes hacen de este cómic una de las lecturas más agradable e interesantes del año.

1.- Planetary volumen II de Warren Ellis y John Cassday (DC-Wildstorm/Norma Editorial): Años de espera han tenido por fin su resultado con la llegada a España de la conclusión de la más importante obra realizada hasta el momento por el gran Warren Ellis acompañando aquí por un magnifico e imprescindible John Cassaday, probablemente el más bello homenaje al cómic de superhéroes jamás realzado (tanto desde dentro como desde fuera del género), Planetary se asoma en el horizonte como un autentico gigante al que admirar, su conclusión tal vez algo simplista, pero sin duda necesaria, redondea de manera perfecta una obra que merece ser leía y releída una y otra vez.

5.- American Vampire de Scott Snyder, Stephen King y Rafael Albuquerque (DC-Vertigo/Planeta DeAgostini): Tomo que recopila los cinco primeros números de la nueva serie estrella de Vertigo (por aquello de que esta Stephen King), American Vampire ha sido una agradable y enormemente entretenida sorpresa, un cómic muy dibujado por Rafael Alburquerque que aunque narra una historia clásica de iniciación y venganza no esta exenta de cierta originalidad en alguno de sus planteamientos, y que destaca sobre todo por la buena labor realizada con los carismáticos personajes principales. Aún es pronto para saber que va a dar de si esta serie, pero de momento este primer arco argumental no ha podido ser más satisfactorio.

4.- El Invierno del dibujante de Paco Roca (Astiberri): Si por algo destaca esta obra es por lo bien que su autor ha sabido trasmitir el “estado emocional” de toda una época y de un grupo de personas que quiso ir mas allá de la gris realidad en la que vivían atreviéndose a soñar...y pagando el precio que ello supuso, en todo esto juega un papel clave la genial decisión de Paco Roca de modificar el color de las páginas en función de la estación (del estado mental más bien) transmitiendo en todo momento esa sensación de oportunidad perdida, de lucha imposible que sin embargo merecía la pena intentar, tal vez la obra adolezca de poca profundidad en algunos momentos, pero a través de sus imágenes, de su tono y de su composición ha sabido capturar la esencia de toda una época histórica para el cómic español.

3.- Asterios Polyp de David Mazzuchelli (Pantheon Books/Sins Entido): Autentica maravilla visual, la labor de Mazzuchelli en este cómic solo puede ser calificada de sobresaliente, su composición de página, solo limitada por lo que el artista desea contar nos muestra un narrador de primer nivel que a estas alturas ha demostrado ya con creces que es capaz de llegar donde quiera con el medio, al menos a nivel visual, el cómic en si, un clásico relato de ascenso, caída y redención sirve a su autor para mostrarnos algunos de sus puntos de vista más personales, sobre el arte y sobre la vida. Una obra ambiciosa y compleja y tal vez por ello en ocasiones algo excesiva, lo que hace que destaque más desde un punto de vista meramente formal, pero que pese a todo merece muy mucho ser disfrutada.

2.- Cerebus Alta sociedad de Dave Sim (Aardvark-Vanaheim/De Ponent): Su salida al mercado español fue una de las noticias del año, ya que en principio parecía que nunca íbamos a poder leer esta obra más allá del idioma de Shakespeare, siga adelante o no la colección (que esperemos que si), este primer tomo ha sido magnifico y un claro justificante de al fama del comic, las conspiraciones políticas en torno al cerdo hormiguero y la recreación de todo un mundo de traiciones y segundas intenciones, todo ello salpicado por un humor ácido e inteligente y unas soluciones narrativas sorprendentes hacen de este cómic una de las lecturas más agradable e interesantes del año.

1.- Planetary volumen II de Warren Ellis y John Cassday (DC-Wildstorm/Norma Editorial): Años de espera han tenido por fin su resultado con la llegada a España de la conclusión de la más importante obra realizada hasta el momento por el gran Warren Ellis acompañando aquí por un magnifico e imprescindible John Cassaday, probablemente el más bello homenaje al cómic de superhéroes jamás realzado (tanto desde dentro como desde fuera del género), Planetary se asoma en el horizonte como un autentico gigante al que admirar, su conclusión tal vez algo simplista, pero sin duda necesaria, redondea de manera perfecta una obra que merece ser leía y releída una y otra vez.
lunes, 17 de enero de 2011
“Mis Comis” del 2010 y I.
Habiendo ya culminado la lectura de todo lo que tenía pendiente del año recién finalizado, vamos ya con los ya tradicionales posts sobre cuales han sido las novedades (es decir no cuentan las reediciones, aunque yo las haya leído por primera vez este año) que más me han gustado del 2010.
Un año interesante y variado este que apenas si acaba de finalizar, como ya he dicho por aquí el cierto hastío superheróico que cada vez noto más, ha hecho que este año (ya que los supes siguen siendo el grueso de mis lecturas, más por costumbre y coleccionismo que por otra cosa), me haya resultado un poco más difícil elaborar el listado, pese a todo al final he conseguido un top de lecturas con el que estoy ampliamente satisfecho:

10.-Other Lives de Peter Bagge (DC-Vertigo/La Cúpula): Después de disfrutar de lo lindo con Odio me puse a buscar más cosas del autor, y este Other Lives fue una de ellas, retrato satírico y sin concesiones de toda una generación que incapaz de encontrar su verdadera identidad, bucea por el mundo virtual en el que las oportunidades perdidas y los errores del pasado se pueden arreglar a golpe de clic, una obra de tono similar a Odio pero mucho más dura y amarga que aquella en la que Peter Bagge vuelve a mostrar su maestría narrativa.

09.-Scalped de Jason Aaron y R.M. Guerra (DC-Vertigo/Planeta-DeAgostini): Dos entregas han caído este año de este sórdido, duro, atípico pero eficiente comic de genero negro, en el que el descenso al infierno de su principal protagonista, Dash Caballo Terco, parece no tener fin. Aaron sigue mostrándose como un maestro en construir personajes que nunca son lo que en un principio parecen y R.M. Guerra, con un estilo sucio y claramente influenciado por Frank Miller demuestra que la vocación excesivamente “literaria” del sello para adultos de DC, que llegaba a descuidar hasta el extremo los lápices, hace tiempo que paso a mejor vida. Posiblemente la mejor colección regular (al menos ya consolidada) de un sello que parece metido en un atolladero del que esperemos consiga salir pronto.

8.-Los Muertos Vivientes de Robert Kirkman y Tony Moore (Image/Planeta-DeAgostini): Con cuatro tomos publicados este año, la que tal vez sea la colección más prestigioso del mainstream actual sigue, pese a todos sus altibajos, mostrando una salud envidiable, la tensión se acumula número a número llegando a niveles en ocasiones difíciles de soportar mientras que las decisiones que van tomando los protagonistas los alejan cada vez más de su propia humanidad, la serie sigue reinventándose comic a comic y aunque cada vez parece más difícil que alcance el nivel de los cuatro primeros tomos (donde rozó la perfección), sigue siendo un comic a seguir de cerca.

7.- Batman y Robin de Grant Morrison y varios (DC/Planeta-DeAgostini): Que Morrison es un guionista mágico, provocativo, desbordante, imaginativo, inteligente, es decir casi al contrario que la inmensa mayoría de los escribas que pululan por los Universos Marvel o DC lo demuestra a las claras esta colección, de lejos la mejor grapa que se esta publicando en España. Compuesta de sagas supuestamente autoconclusivas de tres números dibujadas por los más variados artistas (desde el excelente Frank Quitely, pasando por el mediocre Philip Tan, al cumplidor Cameron Stewart y culminando de momento con el confuso Frazer Irving), esta colección es una clara muestra del inmenso talento del escoces, una historia río de proporciones épicas que parecen culminar en la esperada miniserie guionizada por el propio Morrison que sentara las bases del futuro del Caballero Oscuro, un futuro que no podría estar en mejores manos.

6.- Criminal: Los pecadores de de Brubaker y Sean Philip (Marvel-Icon/Panini): Quinta entrega de la excelente saga de genero negro que en esta ocasión recupera a una de los personajes más interesantes de los muchos que habían pasado por las anteriores entregas: Tracy Lawless; puro género negro en el más clásico sentido del mismo, con un Brubaker especialmente afortunado y un Philips como siempre sencillamente fabuloso, por poner un pero, una vez más se le pueda echar en cara su excesivo clasicismo y nulo afán de innovación o sorpresa, pero ¡que carajo!, es un cómic simplemente cojonudo.
Un año interesante y variado este que apenas si acaba de finalizar, como ya he dicho por aquí el cierto hastío superheróico que cada vez noto más, ha hecho que este año (ya que los supes siguen siendo el grueso de mis lecturas, más por costumbre y coleccionismo que por otra cosa), me haya resultado un poco más difícil elaborar el listado, pese a todo al final he conseguido un top de lecturas con el que estoy ampliamente satisfecho:

10.-Other Lives de Peter Bagge (DC-Vertigo/La Cúpula): Después de disfrutar de lo lindo con Odio me puse a buscar más cosas del autor, y este Other Lives fue una de ellas, retrato satírico y sin concesiones de toda una generación que incapaz de encontrar su verdadera identidad, bucea por el mundo virtual en el que las oportunidades perdidas y los errores del pasado se pueden arreglar a golpe de clic, una obra de tono similar a Odio pero mucho más dura y amarga que aquella en la que Peter Bagge vuelve a mostrar su maestría narrativa.

09.-Scalped de Jason Aaron y R.M. Guerra (DC-Vertigo/Planeta-DeAgostini): Dos entregas han caído este año de este sórdido, duro, atípico pero eficiente comic de genero negro, en el que el descenso al infierno de su principal protagonista, Dash Caballo Terco, parece no tener fin. Aaron sigue mostrándose como un maestro en construir personajes que nunca son lo que en un principio parecen y R.M. Guerra, con un estilo sucio y claramente influenciado por Frank Miller demuestra que la vocación excesivamente “literaria” del sello para adultos de DC, que llegaba a descuidar hasta el extremo los lápices, hace tiempo que paso a mejor vida. Posiblemente la mejor colección regular (al menos ya consolidada) de un sello que parece metido en un atolladero del que esperemos consiga salir pronto.

8.-Los Muertos Vivientes de Robert Kirkman y Tony Moore (Image/Planeta-DeAgostini): Con cuatro tomos publicados este año, la que tal vez sea la colección más prestigioso del mainstream actual sigue, pese a todos sus altibajos, mostrando una salud envidiable, la tensión se acumula número a número llegando a niveles en ocasiones difíciles de soportar mientras que las decisiones que van tomando los protagonistas los alejan cada vez más de su propia humanidad, la serie sigue reinventándose comic a comic y aunque cada vez parece más difícil que alcance el nivel de los cuatro primeros tomos (donde rozó la perfección), sigue siendo un comic a seguir de cerca.

7.- Batman y Robin de Grant Morrison y varios (DC/Planeta-DeAgostini): Que Morrison es un guionista mágico, provocativo, desbordante, imaginativo, inteligente, es decir casi al contrario que la inmensa mayoría de los escribas que pululan por los Universos Marvel o DC lo demuestra a las claras esta colección, de lejos la mejor grapa que se esta publicando en España. Compuesta de sagas supuestamente autoconclusivas de tres números dibujadas por los más variados artistas (desde el excelente Frank Quitely, pasando por el mediocre Philip Tan, al cumplidor Cameron Stewart y culminando de momento con el confuso Frazer Irving), esta colección es una clara muestra del inmenso talento del escoces, una historia río de proporciones épicas que parecen culminar en la esperada miniserie guionizada por el propio Morrison que sentara las bases del futuro del Caballero Oscuro, un futuro que no podría estar en mejores manos.

6.- Criminal: Los pecadores de de Brubaker y Sean Philip (Marvel-Icon/Panini): Quinta entrega de la excelente saga de genero negro que en esta ocasión recupera a una de los personajes más interesantes de los muchos que habían pasado por las anteriores entregas: Tracy Lawless; puro género negro en el más clásico sentido del mismo, con un Brubaker especialmente afortunado y un Philips como siempre sencillamente fabuloso, por poner un pero, una vez más se le pueda echar en cara su excesivo clasicismo y nulo afán de innovación o sorpresa, pero ¡que carajo!, es un cómic simplemente cojonudo.
viernes, 31 de diciembre de 2010
Feliz 2011 y esas cosas...
Otro año que se nos va y casi ni me he enterado, bueno pues como todos los años quisiera desde aqui felicitar a todos los lectores de este humilde blog y desearles que les vaya lo mejor posible este año que ahora empieza.Aprovecho para dejar por aquí una serie de cosillas que quisiera comentar, primero que con el año nuevo regresará temporalmente la sequía del blog hasta que acabe todo lo de DD en el otro blog que retomaré la semana que viene, intentare seguir posteando por aquí de vez en cuando, si puedo una vez a la semana, pero bueno, veremos, en todo caso lo que si tengo pendiente es el tradicional top de lecturas del año, que caerá ya en Enero ya que tengo pendientes de leer varias cosas que a priori se antojan interesantes.
También quisiera comentar la enorme alegría (con todas las cautelas posibles, que no es la primera vez que nos la dan con queso) que ha supuesto la nueva apuesta de Panini, más que por los comics en si (lo tengo todo menos lo del Capi y lo de Masacre, que supongo que caerán), por el giro radical de la editorial hacia el comic popular en una época tan dada a lo contrario, una apuesta que complementa la del coleccionable y que de confirmarse es valiente y que espero que triunfe por todo lo alto.
En fin nada más; feliz año y que pasen todos ustedes una gran noche.
miércoles, 29 de diciembre de 2010
Boardwalk Empire, Scorsese televisado.
Con permiso de The Walking Dead y en espera de cuando llega Game of Thrones, la serie más esperada de la temporada era esta, con Matin Scorsese como productor de la serie y director del primer episodio, y con Steve Buscemi como protagonista principal, la cosa no era para menos.Ambientada en Atlantic City en los años 20 al poco de aprobarse la Ley Seca, la serie narra los la relación de la mafia con la política y la policía en torno a una ley que fue vista más como una oportunidad de negocio que como otra cosa.
Compleja y dura sin concesiones, Boardwalk refleja el lado oscuro del sueño americano, donde realmente con tu trabajo puedes llegar a enriquecerte...siempre y cuando estés dispuesto a pisar cuellos, sobornar y hasta asesinar a quien sea preciso para ello, también pone en cuestión a la llamada “mayor democracia del mundo”, con unos niveles de corrupción tan obvios como insultantes.
La serie que marca el nacimiento de un nuevo tipo de crimen organizado se muestra como históricamente casi perfecta, con un plantel de actores de lujo, una ambientación perfecta y episodio piloto que muestra a la perfección el tono de la producción presentando brillantemente a los personajes y su entorno, Boardwalk Empire adolece sin embargo de una frialdad extrema que hace difícil que llegue a enganchar del todo.
Esta frialdad unida a la relativa morosidad narrativa (tan habitual en este tipo de proyectos) se tornan como los principales defectos de una serie que sin embargo ha culminado una primera temporada por lo demás ejemplar.
Resulta curioso que estando detrás un director tan pasional y con tanta fuerza como Martín Scorsese, Boardwalk, ya desde el episodio piloto trate en todo momento de alejarse de lo que esta contando, pareciendo tener más vocación documentalista que ficcional, y eso que la pasión de unos personajes no pocas veces extremos, el sexo y la violencia están puestos en primer plano desde el comienzo; sin embargo todo esta contado desde la lejanía como si un narrador omnisciente y de vocación parcial nos estuviera narrando una historia maravillosa que sin embargo no termina de llegar.
Tal vez el excesivo perfeccionismo de la serie termine perjudicando un proyecto que en mi mente se dibujaba más “a pie de calle” por así decirlo, un proyecto que buscará más la implicación del espectador con unos personajes llenos de taras y defectos y por ello complejamente humanos, pero con los que rara vez llegas a empatizar.
En todo caso y más allá de cualquier otra consideración, las enormes virtudes de Boardwalk Empire están muy por encima de sus notables (y tal vez inevitables) defectos, como decía, una serie prodigiosa en ambientación, factura técnica e interpretación y que sin duda ha entrado por meritos propios en un puesto de honor dentro de la tantas mencionada edad de oro de la ficción televisiva americana.
Para acabar cabria hacer una breve mención a los extraordinarios títulos de crédito de la serie, pocas veces estos han presentado y definido con tal exactitud al personaje central del show.
lunes, 27 de diciembre de 2010
2010: Balance editorial.
Año raro el que se acaba, al menos a nivel editorial, creo que sin ninguna duda este podría ser calificado como “el año del tochal” con una sinergia inter-editorial rara vez vista, y es que haciendo buena la canción de Gurruchaga las editoriales (y los lectores supongo) “las prefieren gordas”.Este año 2010 ha sido el año en el que los comics por fin parecen haber salido definitivamente del gueto de las librerías especializadas, el año en el que la novela gráfica más que como nuevo movimiento dentro del medio (cuya existencia en todo caso no pretendo ni mucho menos negar) se ha consolidado como termino de prestigio para tratar de dignificar el comic y el año en el que todas las editoriales parecen haberse puesto deacuerdo en que algo de menos de 300 páginas ni es comic ni es nada.
En fin todo esto ha traído cosas positivas, encerrarse en la librerías especializadas y dejar lado el (al parecer en permanente crisis) kisoco, podría parecer visto desde fuera un suicidio, sin embargo la masiva entrada de comics (perdón, de Novelas Gráficas, así en mayusculas que es más digno todavía) en sitios como la Fnac o el Corte Inglés ha terminado con el peligro del gueto, lo cual, como decía, sin duda es positivo, a cambio sin embargo ha traído una contraprestación no tan inesperada vistos todos los elementos implicados, un cambio casi radical de paradigma: el comic ha dejado de ser un medio popular para convertirse en un producto de lujo con precios también de lujo.
Supongo que esto habrá alegrado a muchos que reclamaban ediciones supuestamente dignas (entiendo que para muchos la grapa, o las BM o los CDC tiene una condición indigna de por si) de un material que nació con vocación eminentemente popular y que ahora se ve traicionado en su esencia, esta “dignidad” reclamada a voz en grito ha traído consigo unas ediciones terriblemente caras que eso si lucen en la estantería como nunca antes lo hicieron.
Me hace gracia todo esto de la “dignidad” (he llegado a leer calificativos como “edición de batalla” a la última edición de Pda de los Invisibles o poner el grito en el cielo por atreverse a sacar Asterix en una edición comparativamente barata pero lejos del lujo y la fanfarria que un comic así debería, supuestamente, tener), porque en el fondo lo que viene a decir es que el valor de una obra no está en la obra en si, esto es, que lo importante no es el contenido, no, lo importante es el continente, algo con lo que no podría estar más en desacuerdo.
En todo caso y por poner una nota de optimismo, mirando lo que se nos viene en 2011 con distintos planes editoriales (con más de lo mismo) ya en la red, me llama la atención este articulo de Julián M. Clemente, editor Marvel de Panini, donde habla de la necesidad de recuperar formatos populares, es gracioso porque hasta hace bien poco y en lo que a reediciones se refiere Panini parecía apostar por todo lo contrario, sin embargo últimamente con el fantástico coleccionable que han lanzado al mercado (por cierto con una gran selección de materiales), Panini se ha puesto a la vanguardia de las ediciones populares en un mundillo que parece querer dejar ese concepto atrás...aunque supongo que aún habrá gente que no considere esas ediciones lo suficientemente “dignas”, le faltan los ribetes de oro y el encuadernado en piel de becerro.
viernes, 24 de diciembre de 2010
Los Muertos Vivientes en la televisión, si pero no, o al menos no del todo.
Recién finalizada la brevísima primera temporada de la serie (apenas si seis episodios), llega el momento de hacer un breve balance de lo que ha sido una de las series más esperadas (y exitosas) de la temporada.No era nada fácil llevar Los Muertos Vivientes a la pequeña pantalla, no porque como sucede en otras ocasiones, el material fuera especialmente difícil de adaptar, más bien al contrario, el comic con su estructura capitular, sus abundantes diálogos y sus poderosos cliffhangers, parecía ideal para ser llevado a la televisión y más en el momento dulce que esta atraviesa en lo que a la ficción se refiere, no, el problema estaba en otro lado, gran parte del éxito del comic se debía a que era precisamente eso, un comic, llevarlo a la TV podía resultar redundante tanto con los clásicos de Romero, como con la moda zombie hoy imperante, lo que podía hacer que el proyecto tuviese complicado el tener algo que ofrecer que no se hubiera visto cientos de veces ya.
Sin embargo un excelente capitulo piloto de manos del siempre cumplidor Frank Darabont, pareció despejar dudas, el capitulo, bien planificado, lleno de fuerza y con continuará de los que hacen época, abría el camino a lo que bien podría ser un hito más en esta edad de oro de la ficción televisiva (al menos de la del otro lado del Atlántico, claro), por desgracia las cosas han estado lejos de ser así.
Tras un segundo episodio claro homenaje-plagio a Zombi, la mítica película de Romero, donde el nivel ya bajaba en lo que a tensión dramática y caracterización de personajes se refiere (además de tener fallos de racord realmente dolorosos), la serie entró en uno de esos males tan común a tantas series, que sin embargo consiguen solventar por otras vías: la extrema lentitud en el avance de una trama que plantea varios interrogantes sin ser capaz de resolver ni uno solo de ellos si quiera a lo largo de los seis episodios que componen esta decepcionante primera temporada, a cambio de esa lentitud sin embargo no ofrece apenas nada, más allá de momentos esporádicos de tensión resueltos las más de la veces por la vía más rápida y fácil posible.
Y es que si una palabra puede definir a la serie es esa, decepción, decepción porque los personajes apenas si se han desarrollado, decepción porque los roles y las relaciones intergrupales (salvo notables excepciones) apenas si han tenido cabida, decepción porque lejos del ya tópico “los zombis son solo el telón de fondo del reflejo de las relaciones humanas en una era critica”, en la serie los zombis y sus apariciones han resultado de lejos lo más interesante que esta ha podido ofrecer, decepción porque ni siquiera la relación entre Shane, Lori y Rick ha conseguido alcanzar un climax en un primera temporada que ha parecido toda ella en si misma un capitulo piloto enormemente alargado para presentar brevemente a los personajes y su entorno.
En fin, teniendo en cuenta la calidad del material de partida, la implicación de gente de talento de Darabont o Kirkman y el excelente capitulo piloto uno podía esperar mucho más de una serie que como único punto positivo cuenta con el hecho de que la segunda temporada puede empezar limpia de polvo y paja en cuanto a lo que la presentación de personajes, contexto y la absurda búsqueda de respuestas se refiere, esta temporada ha tenido muchos problemas y en general sus defectos han terminado superando a sus innegables virtudes (que alguna tiene, claro, aunque casi todas están en el capitulo inicial), pero lo cierto es que no es nada lo suficiente grave como para que no pueda solucionarse en la segunda temporada con un poco más de cuidado y ambición, yo al menos si tengo ganas de comprobarlo.
miércoles, 22 de diciembre de 2010
¿Hastío superheróico?
Últimamente he podido detectar en cierta parte de la blogosfera “de la cosa del tebeo” (que diría el gran Ismael) un cierto desencanto con Marvel y DC ante sus innegablemente repetitivas propuestas, un desencanto que parece encontrar sus justificación en que hoy en día los comics de supertipos son sencillamente malos, pero ¿es así realmente la cosa?.Para empezar quisiera señalar que yo también estoy cansado, muy cansado de muchas de las cosas que han rodeado a las dos grandes a lo largo de los últimos años, un cansancio que ha llevado a que este año no haya habido una sola novedad de la majors que realmente me haya llegado, tanto crossover, tanto como-molismo, tanto “esta historia es más grande que la vida”, tanto decompressive, ha terminado por cansarme, hasta tal punto de que más allá de las grapa solo sigo Daredevil (a fuerza ahorcan) y Los 6 Secretos, y esta, aunque me gusta, con Pda subiéndose a la parra continuamente con los precios, no me extrañaría que cayera pronto.
Si bien todo esto es, bajo mi punto de vista cierto (no ayuda tampoco la ridiculez extrema de los dos grandes crossovers del año), no creo que realmente los Universos Marvel y DC estén tan mal, realmente los comics de superhéroes actuales no me parecen tan malos como fueron la mayoría en los 90, en realidad el nivel me parece medio-alto en la mayoría de los casos, sin embargo la sensación de hastío no deja de crecer.
¿Cual es la explicación?, probablemente la culpa sea más nuestra (mía), de los desencantados que de los comics en si, tras tantos años siguiendo comics de superhéroes, tras ver como el “que todo cambie para que todo siga igual” era llevado a extremos absurdos, ha llegado el momento en el que uno se cansa y se pregunta ¿que coño estoy leyendo?
A esto no ayuda claro el que ya nada sea creíble en este mundillo (¿Steve Rogers?, ¿matrimonio de Spiderman?, ¿Detective Marciano?), el que casi no haya nada sagrado (¿Barry Allen?) y una forma de narrar tan exasperantemente lenta como contranatura a la esencia del género, aunque sin duda producto lógico de la era que nos ha tocado vivir, sin embargo el principal problema estriba más en que ya no somos niños y por tanto no vemos nada de esto con ojos de niño, si el Capi muere no nos impactamos y decimos “ala como mola”, si no “a ver cuando vuelve”, cuando hay un megaevento no nos emocionamos si no que gruñimos “malditos sacacuartos”, es un poco como lo que ha pasado con la última película de Indiana Jones, realmente no es mala o peor que las anteriores, más bien es totalmente fiel a la saga, pero vista con ojos de adultos y desprovista de esta mitificación de sus predecesoras, la película fue recibida con cierta desgana, como si hubiese perdido un toque que o bien nunca tuvo o bien estuvo más condicionado por la época en la que fueron vistas que por otra cosa.
En fin, probablemente todas esta cosas sean solo cosa mía que me como mucho la cabeza, pero con todo, este desencanto tiene su parte positiva ya que estos últimos años me he ido acercando a otros comics (Vertigo, Bone, Odio y en general todo lo que tiene que ver con Peter Bagge, Cerebus, Agujero Negro o en un futuro Asterios Polyp) que me han abierto todo un mundo de posibilidades que hasta hace poco me eran casi desconocidas, un mundo en el que poco a poco quiero seguir penetrando este año que se nos viene encima.
lunes, 20 de diciembre de 2010
Dexter, quinta temporada.
Aprovechando que he acabado todo lo de Daredevil y Elektra en el otro blog, y de cara a retomar la parte final del mismo con más fuerza el año que viene con lo queda para acabar, voy a recuperar un poco el ritmo por aquí esta semana y la que viene, hablando (escribiendo) sobre algunas de las series que sigo y que han acabado y recientemente y haciendo mi personal balance de lo que ha sido el año comiqueril, hoy repasamos la quinta temporada de Dexter.La primera ves que hablamos por aquí de Dexter nos preguntábamos si realmente este era tan incapaz de sentir como realmente pensaba, si su total ausencia de empatía era tal o era solo una mascara más para auto-justificar su “pasajero oscuro”, un mero refugió en el que tratar de entender su presunta falta de humanidad, que en el fondo pudiera no ser tal.
Con cinco temporadas ya en su haber, lo que parece claro es que la respuesta a esa pregunta es la clave, el motor que mueve en la serie, a lo largo de todas las temporadas, Dexter siempre ha terminado buscando, por accidente o no y con desiguales resultados, alguien con quien conectar, con quien poder mostrarse como realmente es, una búsqueda, una necesidad más bien que parece desmentir su total falta de empatía, haciendo del personaje alguien mucho más humano de lo que el mismo parece querer creer.
Esta quinta temporada, como no podía ser de otra forma vuelve a ahondar en esa vía, que lejos de estar sobre explotada, parece que todavía puede dar mucho de si, mezclando elementos de la tercera y la cuarta, la quinta y recién concluida entrega de la serie supone tal vez la de mayor densidad dramática, en cuanto a caracterización de personajes de cuantas ha protagonizado una serie que va camino de convertirse en leyenda.
Dura, sin concesiones y con momentos de horror puro, que pueden llegar a afectar de verdad incluso al espectador más curtido, la quinta temporada de Dexter tiene la virtud de crear dos antagónicos personajes secundarios magnificos, equilibrar las tramas principales y secundarias y dar una resolución coherente a un futuro que se antojaba como complicado, reflexionado por el camino sobre las vías hacia el éxito y los resultados de la exaltación de nuestros más primarios instintos.
El principal problema de la temporada, que tal vez sea extensible a toda la serie, excepto a la ejemplar e insuperable (una obra maestra sin paliativos, y por ello inimitable) primera temporada, radica en que mientras que Dexter como personaje central, evoluciona, crece y aprende más sobre si mismo, su estatus parece quedarse estancando, probablemente por eso la cuarta temporada causo tanto impacto al crear un cambio permanente e inesperado, que pese a todo no vario el papel de Dexter en su trabajo y en su rol como ejecutor.
Así el y de nuevo, al final el personaje aprende y crece con la experiencia vivida....pero su mundo puede seguir igual a como estaba al iniciarse esta temporada, a esto se une el abuso del recurso de poner al personaje en situaciones tan limite que su resolución se antoja demasiado forzado, algo que puede terminar perjudicando demasiado a una serie, que no es ni debe ser Prison Break.
Con todo, y ante la imposibilidad de estructurar una serie con vocación de durar con el personaje tal y como fue presentado en la primera temporada (magnifica si, pero virtualmente incontinuable, con un personaje central que si parecía realmente incapaz de sentir), lo cierto es que los creadores de la serie han sabido mantener el tipo, excepto quizá en la fallida tercera temporada, así esta quinta vuelve a mantenernos en vilo hasta su ajustadísimo final, sin saber en ningún momento por donde va a salir la cosa, lo que confirma a Dexter como uno de los símbolos más claros de la actual edad de oro televisiva.
martes, 30 de noviembre de 2010
martes, 16 de noviembre de 2010
The Blade Runner Experience.
“A veces en el diseño esta el mensaje”.Ridley Scott director de Blade Runner.
Desde la primera vez que la vi (no hace tanto en realidad), Blade Runner se ha convertido en una especie de obsesión para mí, pocas veces una película me había impactado tanto y a tantos niveles como esta; su fuerza humanista, su oscuridad y pesimismo, la grandiosidad de un diseño que nos muestra todo un mundo con apenas unos detalles, su aureola de película de culto, sus múltiples versiones, todo esto y más hacen que Blade Runner sea una de mis películas favoritas.
Aunque como digo no hace tanto que la vi por primera vez (en torno al 2000 si no recuerdo mal) y aunque al principio no me impactó tanto, cada vez que la volvía a ver, cuanto más sabía de ella, más me fascinaba, hasta tal punto que para mí su director podrá hacer todas las películas mediocres que quiera, que siempre lo tendré en un altar aunque solo sea por esta película (que además no es el caso, no olvidemos que Scott esta detrás de Alien o Gladiator); en fin, el caso es que en la últimas semanas he llevado a cabo una suerte de “Blade Runner Experience” cuyas conclusiones, en la medida de lo posible me gustaría compartir.
Esta “Blade Runner Experience” básicamente ha consistido en la lectura de la novela original de Philip K. Dick “Sueñan los androides con ovejas eléctricas”, del libro de Paul M. Sammon “Futuro en Negro. Como se hizo Blade Runner” - un completo e interesantísimo estudio sobre la película - el visionado de las cinco versiones de la película que se pueden encontrar en su última (e imprescindible) edición en DVD, y de paso de todos los extras allí incluidos siendo especialmente relevante y clarificador el documental de más de 3 horas, Dangerous Days: Making Blade Runner, sin más vamos al lío.
- La novela contra la película: bajo mi punto Blade Runner es el paradigma de cómo hacer una adaptación. La novela es el punto de partida, el contexto del cual surge la película, luego cada cual sigue su propio camino, sacando sus propias conclusiones y teniendo su propio discurso, y es que, aunque la esencia de ambas obras es la misma, ni más ni menos que el cuestionamiento sobre lo que realmente nos hace humanos, sus conclusiones no pueden ser más distintas, casi antitéticas en realidad.
Teniéndolo todo en cuenta y aún siendo la novela un interesante relato moral, realmente pienso que Blade Runner llega mucho más lejos, construye un mundo mucho más complejo y opresivo y presenta un futuro incluso aún más aterrador y cercano que el de la novela.
- Película de culto: realmente pienso que este concepto se debió inventar para definir esta película, un rodaje infernal, un estreno ruinoso, una película machacada por la crítica....y sin embargo una película que nunca se olvido, que genero un grupo cada vez más numeroso de aficionados que no sólo la mantuvieron viva, si no que la hicieron crecer creando una aureola casi mágica entorno a ella, una película con múltiples versiones, (la Copia del Trabajo que fue la que se uso en el preestreno, la Versión estrenada en los USA, la Versión Internacional, la Versión del Director de 1992 y el Montaje Final del 2007) que es revistada cada poco; en fin todos los ingredientes que componen lo que debe ser una película de culto están en Blade Runner, una obra que guste más o menos es innegable que ha marcado su nombre a fuego en la historia del cine.
- A vueltas con el unicornio: cinco versiones tiene la película (bueno en realidad alguna más), cinco versiones con los suficientes matices y diferencias entre ellas como para hablar de cinco películas distintas, pero en el fondo la cuestión básica consiste en la pregunta: ¿es Deckard un replicante?, la respuesta probablemente se encuentre en la versión de la película que veas, ni la versión estrenada en cines (ya sea la americana ya sea la internacional) ni la copia de trabajo en la que se basa, parecen más allá de ligeras insinuaciones ahondar demasiado en el asunto, todo lo contrario que las dos versiones del director que si intentan dejar a la claras que Deckard es un replicante, mediante el famoso plano del unicornio.El tema no es baladí, ya que esta en juego el discurso mismo de al película, si Deckard es un replicante todo su viaje moral, su humanidad recién reencontrada parecen quedar en nada, todo lo visto en la película parece perder fuerza en este escenario, sin embargo si Deckard es un replicante se ponen en juego ideas tan interesantes como peligrosas, ¿se puede programar la esencia del ser humano?.
Personalmente creo que pese a lo que diga Scott (soy de los que piensan que en el momento en que una obra se hace pública, las intenciones del autor, si no irrelevantes, si son cuando menos secundarias; a partir de ese momento la obra y su interpretación, pertenecen al público) la idea de que Deckard pueda ser un replicante es mucho más negativa que positiva, por un lado la gran aportación de esa idea, el dilema que puede plantear, resulta estéril, ya ha sido resuelto con la brillante escena final de Roy Batty, (uno de los momentos más grandes de la historia del cine) no queda mucho más que decir sobre ese tema; por otro lado que Deckard sea un replicante además de contradictorio con lo que la película parece querer contar hace que esta pierda gran parte de su fuerza.
- El “Happy End”: sucia, oscura, deprimente, Blade Runner pareció estrenarse fuera de su época; si hubiera llegado en los 70, con el cine del “Nuevo Hollywood” en pleno auge tal vez la cosa hubiera sido distinta, pero en plena época post Star Wars, con Reagan en el poder, con Indiana Jones estrenada hace nada y con E.T llegando ese mismo año, Blade Runner parecía fuera de sitio, lo que hizo que ante la frialdad con la que el público la recibió en los preestrenos, los productores decidirán maquillarla un poco e impusieran un “final feliz” que matizase un poco la oscuridad de la película.
El resultado fue un final que parecía contranatura, en un escenario que poco o nada tenía que ver con la película que acabamos de ver....sin embargo como sucede siempre con esta película, todo esto tiene muchos matices, porque ni el final es tan feliz como pueda parecer, ni el escenario donde se representa puede ser interpretado como tan “real” como cabría imaginar, pese a todo este “final feliz” fue de lo primero eliminado en las nuevas versiones de la película, y en mi opinión aunque el “nuevo final” (no tan nuevo, no en vano es que como acababa la copia de trabajo, la que se vio en los preestrenos) es un tanto brusco, queda mejor con el tono de la película y no es necesario buscarle tantas justificaciones como el otro.
- La voz en off: la tercera gran diferencia entre la versión estrenada y la del director esta en la voz en off; Blade Runner es muchas cosas, entre ellas un suerte de homenaje a las películas de cine negro de los 40; en ellas la voz en off, que nos introducía en la mente del torturado protagonista era una de sus claves, cuando se rodó Blade Runner la idea era que la voz en off de Deckard ayudase al espectador a comprender al personaje y el mundo en el que se movía, no sería una voz en off explicativa que tomaría por tonto al espectador y que le diría lo que estaba pasando por si no quedaba claro en las imágenes, la idea era dar más ambientación “noir” a la película, no cuestionar la inteligencia del espectador; sin embargo cuando se intentó integrar la voz en off, Scott se dio cuenta de que no terminaba de funcionar y decidió eliminarla de la película y sin ella, (salvo un breve momento poco después de la escena final de Batty) fue como la película se preestreno.La reacción de parte del publico que acusó a la película de confusa y casi ininteligible llevó a los productores a la decisión de retomar la inclusión de la voz en off, pero no sería una voz en off ambiental, no, sería plenamente explicativa, tratando de aclarar en todo momento lo que pasaba en la pantalla. El resultado fue bastante cuestionado y es otro de los elementos eliminados en las versiones del director.
Bajo mi punto de vista esta eliminación es todo un acierto: la película se sostiene perfectamente sin una voz en off repetitiva y molesta que no aporta gran cosa a la película, aunque una vez más vuelva a haber matices, porque después de tantas vueltas y revueltas sobre la película esta claro que contamos con la ventaja de haberla visto en las dos versiones, pero ¿si nunca hubiera habido voz en off no diríamos que a la película le falta algo?, y es que no hay que olvidar que en un primer momento la película se concibió con voz en off, algo que luego se eliminó debido a que no parecía funcionar. Esto hace que en las versiones de la película sin voz en off parezca que falte algo, aunque claro, comparado con la voz en off por la que luego se optó, parece quedar mejor así, pero no es menos cierto que esa voz llena un hueco que estaba originalmente presente.
- La mejor versión: con todo esto, ¿cuál es mi versión favorita de Blade Runner?, pues ninguna o más bien todas, me explico: mi versión favorita de Blade Runner todavía no se ha hecho ya que sería una mezcla de todas las que hemos visto hasta ahora. Para empezar sería un versión sin voz en off y sin “final feliz”, lo que hace que las versiones del director en este aspecto sean más cercanas a mi visión ideal del film; sin embargo. en esta hipotética versión ideal, el plano del unicornio que sirve para afirmar que Deckard es un replicante, no estaría presente, lo que termina descartando las versiones de 1992 y del 2007.
Curiosamente lo más cercano a esto es la copia de trabajo, donde no hay voz en off, (salvo casi al final) no hay “final feliz”, ni tampoco plano del unicornio, claro que es una versión a medio hacer a la que además le falta parte de la fastuosa banda sonora de Vangelis, y claro esto es algo imprescindible para disfrutar la película de verdad.
En todo caso con Blade Runner estamos ante una película, fascinante, sorprendente, con uno de los diseños de producción más brillantes jamás concebidos, un auténtico espectáculo para los sentidos del que siempre me encanta hablar.
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