domingo, 18 de enero de 2015

Mis series de 2014.

Culmino el repaso de lo mejor que ha dado el 2014 en lo que a ocio se refiere con el top de las series que más me han gustado del año.


5.- Utopia: Miniserie del Channel 4 británico (los de Black Mirror), Utopía fue una de las series más desconcertantes a la par que fascinantes de 2013. Basada en la existencia de un cómic (Los Experimentos de Utopía) que encierra tras de si una compleja conspiración, su peculiar paleta de colores (saturada de claridad con especial presencia del amarillo) y su puesta en escena le daba un empaque visual diferente, lo que unido a su despiadada violencia y a su incorrección política hizo de Utopia una delas series más interesantes de ese año. Llegado 2014, la segunda temporada, de nuevo de solo 6 episodios, reinventa desde un punto de vista visual la serie (la paleta de colores es mucho más fría con predominio del azul) pero mantiene su violencia e incorrección a la vez que ahonda en la conspiración sobre la que gira toda la serie. Menos compleja que la primera (donde al final termina quedando clara la base y objetivos de la conspiración) y más centrada en los personajes, Utopia sigue siendo igual de dura y fascinante dejando con ganas de más.


4.- Boardwalk Empire: La excepcional serie de Martin Scorsese y Terence Winter alcanzaba este año su final con un esplendida y corta (solo 8 episodios) quinta temporada. El que esta no sea su mejor temporada demuestra el enorme nivel de una serie que uno no puede dejar de pensar que ha pasado algo desapercibida entre la inmensa cantidad de series de calidad actuales. Contada en tres tiempos narrativos, la quinta temporada narra a modo de flashback los pauperrimos inicios de Nucky Thompson y su paulatino ascenso al poder a la par que nos muestra como su mundo se va desmoronando. El final, excelente, deja un sabor amargo, pero permite completar una serie maravillosa que ha de figurar por méritos propios entre las grandes no solo de la HBO si no de las series en general.


3.- Juego de Tronos: Adaptando libremente gran parte del mejor libro de la saga hasta ahora (Tormenta de Espadas) no es de extrañar que esta temporada, Juego de Tronos haya brillado con especial fuerza. Desde su impactante inicio hasta su sangriento final, la serie ha sabido captar el tono e intención de Martin y aún pese a los cambios introducidos mantiene la fuerza y el interés de la propuesta original. Con un aparatare técnico de primer nivel, las complejas conspiraciones políticas del libro encuentran adecuada respuesta en una pequeña pantalla que hace ya tiempo que demuestra que puede ser grande. Queda por ver como conseguirán sacar adelante un libro más de transición como Festín de Cuervos, pero de momento esta cuarta temporada ha sido magnifica.


2.- Fargo: Captando el espíritu e intenciones de la excepcional película de los hermanos Coen, Fargo ha sido una de las series del año. La miserias humanas y los personajes tan estúpidos como extremos que nos mostraron los Coen en la gran pantalla encuentran sus reflejo en una serie trufada de grandes interpretaciones y que además sabe conectar de manera inteligente y sutil con su referente espiritual.



1.- Sons of Anarchy: La cualidad shakesperiana de Sons of Anarchy se vuelve más evidente que nunca en esta última temporada. Traiciones familiares, dobles juegos, la tragedia en definitiva, que como un destino ineludible se dibuja en el camino, alcanzara una resolución final que se antoja como la única posible, tras los acontecimientos de la anterior (y también sobresaliente) temporada. Ineludible si, pero que no por ello menos impactante. Sons of Anarchy una de las grandes olvidadas por los premios allende los mares demuestra no necesitarlos para tornarse como una de la series más interesantes e importantes de esta actual edad de oro de la ficción televisiva.

sábado, 10 de enero de 2015

Un 2014 de cine.

Potente año cinematográfico el recién concluido. Muchas y muy buenas han sido las propuestas que han llegado a la gran pantalla y aunque no he terminado viendo todo lo que quería ver si que he visto mucho. De todo ello estas son las cinco que más me han gustado.


5.- Capitán América 2: El Soldado de Inverno.- Hasta este año, practicante la totalidad de la películas marvel excepto Los Vengadores parecían más una suerte de capitulo piloto o mero entremés en espera de la llegada del plato fuerte (los ya mentados Vengadores). Películas siempre bien hechas, más o menos entretenidas pero en general escasamente ambiciosas y con muy poca personalidad y repercusiones. Capitán América 2 ha cambiado todo esto, bien hecha si, entretenida también, pero ambiciosa y con enormes repercusiones en el universo marvel cinematográfico. La película de los hermanos Russo marca un antes y un después en un universo cinemático en el que no todo deberá estar ya en función de Los Vengadores y sus secuelas.


4.- La isla mínima.- Años 80, con la democracia recién estrenada dos policías contrapuestos habrá de investiga en la marismas del Guadalquivir la desaparición de dos jóvenes en extrañas circunstancias. Con este argumento, en apariencia tan manido (mezcla de thriller y buddy movie) el director Albero Rodríguez construye una película sostenida por el excepcional trabajo de Raúl Arevalo y (sobre todo) Javier Gutierrez, en el que la podredumbre moral y casi física del entorno se extiende por una sociedad que tiene demasiados esqueletos en el armario. Tensa, dura y directa, La isla mínima es la enésima muestra del que el cine español si quiere, puede.


3.- Boyhood (Momentos de una vida).- Ya solo por lo que tiene de experiencia cinematográfica, la película de Richard Linklater merece la pena, (rodada a lo largo de 12 años, creciendo así a la par que los personajes) pero más allá de eso, la grandeza de Boyhood es que sabe trasmitir, desde su primer fotograma eso tan difícil de captar en el cine que es la vida. A la par que los distintos personajes de la película crecen, el espectador crece con ellos, siente sus alegrías y sus penas, asistiendo a una de esas obras cinematográficas que consigue que salgas con una sonrisa del cine, sitiéndote mejor, algo que en los tiempos que corren siempre es de agradecer.


2.- Perdida.- Fincher dirige con maestría y solidez, alejado cada vez más de sus antiguas pirotecnias visuales, esta despiadada sátira de nuestra sociedad que jugando con un argumento propia de telefilme de sobremesa de antena 3, consigue poner el dedo en la llaga tanto del tipo de periodismo que tenemos en nuestra sociedad (solo hay que ver las noticias de los últimos días con los telediarios cebándose en mostrar una y otra vez el asesinato a sangre fría de un policía), como de la relaciones de pareja y los mundos ficticios que en muchas ocasiones se construyen en torno a ellas. La película consigue además mantener en tensión al espectador en todo momento mientras juega con sus expectativas y cuenta con uno de los personajes más fascinantes y temibles de los últimos tiempos, Amy Dunne interpretada magistralmente por Rosamund Pike.


1.- El lobo de Wall Street.- Excesiva en todos sus aspectos, El lobo de Wall Street, al igual que Perdida en cierto sentido, nos muestra aspectos de nuestro mundo que no queremos ver, pero que están allí, a la par que señala la verdadera cara y talante de los responsables de la brutal crisis económica que todavía padecemos. Scorsese aquí se aleja sin embargo de la sobriedad de la película de Fincher y recupera su tradicional estilo nervioso y dinámico a mayor gloria de un DiCaprio que devora la pantalla. El lobo de Wall Street serie una excelente comedia, si no fuera por que lo que cuenta es demasiado real y expone a la claras el funcionamiento podrido hasta al médula del sistema que rige nuestra vidas. Sin embargo tiene el inmenso acierto (al contrario de lo que pasa con otras películas de Scorsese, pienso en Infiltrados) de no juzgar, se limita a enseñar un mundo de opulencia y podredumbre y deja que sea el espectador el que saque sus propias conclusiones.

sábado, 3 de enero de 2015

“Mis comis” de 2014.

Un año más voy con mis preferencias de las novedades del año. Este 2014 ha sido muy interesante tanto en novedades como en reediciones y todo apunta a que el 2015 seguirá el mismo camino. Como el año pasado, este haré solo el top cinco en lugar del antaño habitual top diez.


5.- Locke & Key de Joe Hill y Gabriel Rodríguez (Panini/IdwPublishing): La historia de fantasía y horror que ha tanto ha dado que hablar y tantos premios ha obtenido llegaba a mediados de año a su gran final. Un final a la altura de una historia disfrutable a muchos niveles (misterio, horror, relaciones familiares, legados malditos, mentiras y secretos...) y donde la evolución gráfica de Rodríguez ha sido espectacular. El panorama del cómic mainstream americano ha cambiado mucho en los últimos años y Locke & Key se ha convertido en uno de los emblemas de un cambio que muestra que hay mucho más que superhéroes en el cómic comercial de allende los mares.


4.- Fear Agent de Rick Remender, Tony Moore y Jerome Opeña. (Norma/Image Comics): Dentro del cambio en el mainstream americano al que nos referíamos antes, Image Comics se ha convertido en la cabeza más visible del mismo. Este Fear Agent es un claro ejemplo de ello, el cómic nos narra las andanzas de Health Huston un alcohólico, malencarado y depresivo exterminador de plagas especiales que con un oscuro pasado que le atormenta ve ahora la oportunidad de arreglar los errores del mismo. Tomando elementos clásicos de la ciencia ficción (invasiones especiales, viajes en el tiempo, variopintas razas extraterrestres...), Remender, Moore y Opeña trazan un relato, divertido y triste por momentos, con un personaje carismático y una historia que no por clásica resulta menos interesante.


3.- Battling Boy de Paul Pope y Hillary Sycamore (Random House/DeFirst Second): En un mundo asediado por terrible monstruos que acaba de perder a su mayor héroe, Battling Boy hijo de los dioses aparece como salvador y esperanza de un mañana mejor. El que Battilng Boy sea apenas un adolescente, que no sabe realmente lo que esta haciendo y que haya acabado en ese mundo contra sus deseos, siguiendo las ordenes de su padre para pasar un peculiar rito de transición hacia la edad adulta, es mejor que no lo sepan sus nuevos protegidos, y menos aún sus enemigos. Paul Pope uno de los mayores talentos del cómic americano de los últimos años traza un relato que pretende recuperar la esencia de una forma de hacer cómics de superhéroes que parece olvidada por Marvel y DC. Cómics dirigidos a los adolescentes que llenan las salas de cine pero que hace tiempo que dejaron atrás a unos personajes creados hace más de 50 años a los que han sustituido, en el mejor de los casos por el manga. Pope apela a esos lectores imitando en forma (y en menor medida en fondo) esa estética y lo hace con una historia rebosante de imaginación que se disfruta de principio a fin y que deja con ganas de más.


2.- The League of Extraordinay Gentlemen: Black Dossier de Alan Moore y Kevin O´Neill (Planeta/Wilsdstorm-DC Comics): Inédito en estos lares por problemas de derechos, este volumen que supone un transición entre el volumen II (todavía mucho más aventurero y de tono más clásico) y el III (mucho más desenfrenado y experimental) se trata de un extraordinaria cómic en el que Moore y O´Neill tratan de unificar toda la ficción universal en un mismo mundo a la vez que presentan al magnifico Orlando y ahondan en el pasado de la liga y sus predecesores. Cargado de mala leche y con el mejor O´Neill hasta la fecha, Black Dossier era desde sus anuncio una de las novedades del año y desde luego no ha defraudado.


1.- Robocop vs Terminator de Frank Miller y Walter Simonson (Aleta/Dark Horse Comics): Juntar a dos autores míticos en uno de los mejores momentos de sus carreras con dos iconos cinematográficos en un tiempo donde estaban muy en boga parecía sin duda una muy buena idea, y los resultados de esta miniserie así lo demostró. Todo esto no ha impedido que el cómic haya estado inédito durante más de 20 años en España. Aleta ha terminado este año por fin con una situación realmente incomprensible y lo ha hecho con una edición más que digna para un material que no necesita lujos innecesarios, solo ganas de pasar un buen rato con dos grandes autores a los que se le nota que lo pasaron muy bien con este cómic.

domingo, 28 de diciembre de 2014

300: El origen de un imperio.

Todavía inédito, de Xerxes el cómic de Frank Miller en el que supuestamente se basa esta película se pueden ver algunas páginas animadas en los créditos finales de la misma. En espera que el cómic termine llegando algún día a las estanterías (junto al final de All Star Batman & Robin, al fin y al cabo la esperanza es al ultimo que se pierde) la película, estrenada en marzo del 2014, viene a mostrar a la claras que Miller tampoco atraviesa su mejor momento en el campo cinematográfico.

Tras el éxito de critica y publico de 300 y Sin City, a Frank Miller parecía que el cómic se le había quedado pequeño y que su destino era devorar el mismo Hollywood del que tanto renegó en su momento por la escabechina que hicieron con sus guiones para Robocop 2 y 3. The Spirit, su primera película como director enfrió los ánimos (fue un fracaso total tanto de critica como de publico) y su, por ahora último trabajo en cómic, Holy Terror, vino a demostrar que el guionista de Born Again no estaba atravesando su mejor momento creativo. Lo que no ha impedido que esta año 2014 dos obras cinematográficas hayan llevado de una manera u otra su sello: esta 300: El origen de un Imperio y Sin City: A Dame to Kill For, secuelas ambas de los filmes que lo lanzaron al estrellato hollywoodiense.

300: El origen de un Imperio no ha sido ni mucho menos un fracaso (eso queda para Sin City 2 de la que ya hablaremos otros día), en taquilla ha ido bastante bien, y a nivel critico, aunque lo que ha predominado es la indiferencia, no ha sido desde luego machacada sin piedad como The Spirit. Pese a todo, y aunque el material de partida era interesante (la continuación de las guerras greco-persas), si de algo adolece la película es de falta de garra. Algo sorprendente, ya que si algo tiene 300 y en general casi todo el trabajo relacionado con el autor de DK2 es garra y energía a raudales.

Ya sea porque la historia carece de la carga épica y sacrificial de 300, ya sea porque ni Miller ni los guionistas del flim (entre los que figura el propio Zack Snyder, director de 300) hayan sabido transmitirlo, 300: El origen de un imperio se queda en la superficie de lo que fue la primera película, copiando apenas si meramente su estética y olvidandose en todo momento de lo que la hizo grande: la inmensa energía que trasmitía. No ayuda claro que su director Noam Murro apenas pase de mero emulador de Snyder, cineasta a día de hoy bastante (e injustamente, al menos para quien esto escribe) despreciado. Lo que de paso viene demostrar que aunque el estilo de Snyder pueda ser fácil de imitar en la superficie, no lo es tanto conseguir dar a las películas el ritmo y la fuerza que el director de Watchmen consigue, casi siempre, transmitir.

Con todo lo que más brilla en la película es un ajustado reparto, donde destaca por encima de todos una magnética Eva Green que interpreta a la líder persa Artemisa, mujer fatal prototipica de Miller y cuya actuación justifica por si misma la existencia de esta película. Por contra quien más sale desfavorecido es su protagonista Sullivan Stapleton, que interpreta al general griego Temistocles, papel que cumple con dignidad pero que esta a años luz del Leonidas de Gerard Butler. No tanto por el actor, como por las bases misma del personaje, que como toda la película resulta mucho menos interesante que su contrapartida espartana. Así las cosas 300: El origen de un imperio, es una propuesta que busca seguir la estela el éxito de 300, algo que no consigue en ningún momento, quedando apenas en un descafeinado intento de construcción de un flim épico que se deja ver pero que si no fuera por la presencia de Eva Green se olvidaría en el mismo momento en el que alcanza su final.

Queda por ver si Xerxes cuando finalmente salga (si es que lo hace) consigue sobreponerse a los múltiples problemas de la película. Vista esta resulta difícil de creer, pero pese a todo Frank Miller tiene tras de si las suficientes obras maestras como para darle un voto de confianza. De momento lo poco del cómic que se ha podido ver en la película presenta un aspecto visual bastante prometedor, claro que Holy Terror visualmente también es muy potente y luego...En fin sea como hay ganas por comprobarlo.

viernes, 26 de diciembre de 2014

Daredevil: El diablo en la bahía.

Tras los acontecimiento narrados en el anterior tomo, El camino del guerrero, Daredevil se ha visto obligado a dejar Nueva York para ir a San Francisco, circunstancia aprovechad en los EEUU para abrir un nuevo volumen en la serie del personaje (el cuarto ya) cuyos primeros cinco números, más el especial de transición Road Warrior, Panini recopila ahora en este tomo, sexto ya desde la llegada de Mark Waid a la colección.

Aunque manteniendo el mismo equipo creativo (Mark Waid, Chris Samnee y Javier Rodriguez) ha sido un mero cambio de estatus en el personaje lo que ha permitido a Marvel remunerar la colección por enésima vez en los últimos años. Una estrategia con la que la editorial pretende emular el concepto de temporada televisiva y de paso no asustar a los posibles nuevos lectores a los que supuestamente les puede resultar mucho más fácil incorporarse en un número 5 que no es un hipotético 553. En cualquier caso, esta estrategia de marketing (que, para quien esto escribe no tiene en si nada de malo) no ha condicionado el desarrollo natural de una etapa que tras lo narrado hasta ahora, atravesaba su mejor momento. Así, con este nuevo volumen no estamos ante una ruptura si no ante una continuidad lógica de lo que hasta ahora se venia narrando.

Obligado a alejarse de Nueva York para poder seguir ejerciendo la abogacía, San Francisco se antojaba como la mejor opción posible, no en vano Matt ya vivió allí un tiempo durante su relación con la Viuda Negra. Será ahora otra mujer, Kirsten McDuffie, quien le termine de convencer de la necesidad de cambiar de costa, sobre todo dada la delicada situación de salud de Foggy Nelson. Siendo estos dos personajes, junto al propio Matt, los pilares sobre los que se esta construyendo esta etapa. El camino sin embargo no estará precisamente sembrado de rosas y no solo por el accidentado viaje que le llevara a San Francisco (narrado en Road Warrior, con el Pensador Loco y un adaptoide que quiere ser algo más, de por medio) ni siquiera por el hecho de que su identidad sea publica, lo que evidentemente complica las cosas, no, el problema estriba, al menos al principio, en que Nueva York y San Francisco son dos ciudades completamente diferentes, y aunque Matt ya había estado en la ciudad californinana, eso fue hace mucho tiempo.

En Nueva York, Matt conoce de memoria las texturas, los olores, las distancias entre los distintos edificios, es casi uno con la ciudad. Puede saltar de azotea en azotea solo guiándose por sus instintos, en San Francisco, es apenas un turista todavía, casi todo le resulta nuevo y ha de ir conociendo la ciudad poco a poco mientras que se sientan las bases de las que serán las nuevas amenazas a las que ha de enfrentarse (encabezadas por el Búho y por Mortaja, un héroe desquiciado por la perdida de su amor y que no dará precisamente la bienvenida al hombre sin miedo). Esta idea, magníficamente visualizada por el dúo Samnee-Rodriguez es la de mejores que se pueden leer en estos cinco números incluidos en el tomo. Waid consciente de que Daredevil es un héroe quintaesencialmente neoyorkino, juega con la idea de que en San Francisco es poco más que un pez fuera del agua teniendo tanto él, como sus supersentidos que adaptarse a un entorno completamente diferente.

Junto a esto, Waid ahonda en la relación de Matt con las autoridades locales, que al menos por ahora parecen más colaborativas que las neoyorkinas, avanza en su relación con Kirsten y da una solución imaginativa (que curiosamente en época de Chichester ya había usado el propio Matt para si mismo) a la situación de Foggy, para conseguir mantenerlo seguro mientras combate su enfermedad. El tono sigue siendo más aventurero y superheroico de lo que hasta la llegada de Waid era habitual en la colección y en espera de ver lo que realmente se esta construyendo en torno a Mortaja y al Búho, esta etapa sigue siendo a día de hoy de las mejores series que se producen actualmente en la antigua Casa de la Ideas y tiene todos los números para colarse en un lugar de honor entre las mejores etapas de una colección plagada de nombres y épocas ilustres. A nosotros nos toca seguir disfrutándolo.

sábado, 20 de diciembre de 2014

Robocop vs Terminator de Frank Miller y Walter Simonson, por fin en España.

Recupero y re-elaboro una reseña que hice hace ya la friolera de 6 años aprovechando que por fin se ha publicado este cómic en España de la mano de Aleta, algo que hasta hace no tanto parecía casi imposible.

El contexto.

Publicado en forma de miniserie de 4 números por Dark Horse a la altura de 1992, el cómic cabe enmarcarse tanto en el contexto de las obras que Miller escribió en los 90 para ser dibujada por alguno de los mejores artistas del medio, como en una especie de resarcimiento por no haber podido dar su visión de Robocop ni en Robocop 2 (1989), ni en Robocop 3 (1992). Las lastima es que haya habido que esperar más de 20 años para verla por fin editada en España. Cabria aplicar aquí aquello tan manido de más vale tarde que nunca.

Como siempre en este tipo de proyectos Miller sabe con quien trabaja y no duda en elaborar un guión lleno de acción y de fuerza para que un Simonson inspiradísimo de lo mejor de si. Páginas llenas de onomatopeyas, espectaculares composiciones, y un Robocop que parece comerse la página, son algunas de las virtudes de un trabajo en el que Simonson demuestra estar muy en forma y disfrutar enormemente de la historia concebida por su compañero. Por su parte Miller, plantea un guión desde los parámetros clásicos de la franquicia de Terminator: viajes en el tiempo, futuro apocalíptico, cambiar ese futuro desde el pasado etc, consiguiendo por el camino unir ambos mundos de manera muy lógica y coherente. De paso que se ríe un poco de las posibilidad de estar continuamente viajando en el tiempo y critica sin piedad determinados aspectos de la sociedad americana.

La historia.

En un futuro no muy lejano las maquinas están a punto de ganar la guerra contra el hombre, este al borde de la extinción fija todas sus esperanzas en Florece Langer, una soldado que retrocede al pasado apareciendo, como no podía ser de otra manera, desnuda en medio de Detroit y buscando la muerte de Robocop. El motivo simple a la par que lógico demuestra la inteligencia de Miller al enlazar ambas franquicias: Skynet, la computadora que declaro la guerra a la humanidad adquirió conciencia propia gracias a su unión con Robocop, el cual perfecta simbiosis entre hombre y maquina se convirtió en una especia de “padre” de los Terminators. A partir de ese momento se desarrolla toda una historia plagada de viajes temporales en la que el sombrío futuro de la humanidad parece evitarse solo para que la llegada de nuevos Terminators al pasado terminen por restaurarlo.

El cómic de nuevo esta lleno de arquetipos millerianos, con una mujer dura y segura de si misma (que también enlaza con a mujeres de Cameron en su cine) que termina por descubrir una nobleza inesperada en aquel al que había venido a matar, por su parte Robocop se convierte en el personaje central de la obra. Un héroe muy milleriano, que pese a dudar continuamente de su humanidad (¿es su conciencia solo un programa informático? se preguntara más de una vez) estará más que dispuesto a dar su propia vida para salvar aquello que un día fue y que por mucho que él lo dude sigue siendo. Un tema el del sacrifico heroico central en la obra de Miller. Son temas (como el familiar, al fin y al cabo Robocop es el creador, involuntario de los Terminators) apenas si esbozados, no en vano el guión de Miller esta ante todo puesto a disposición del lucimiento de su pareja de baile a los lápices, pero que muestra que el autor de 300 es ante todo un guionista de obsesiones.

Conclusiones.

Resulta curioso analizar la trayectoria de Frank Miller con Robocop, la película original, evidentemente influenciada por el trabajo del autor de Sin City dio como resultado dos secuelas guionizadas por Miller que vio como en Hollywood el trabajo del guionista es de un mero eslabón (y no de los más importantes) en la cadena de montaje del cine más puramente comercial. Desencantado con el resultado, Miller pudo resarcirse en parte con este Robocop vs Terminator que se antoja a las claras como el mejor trabajo del guionista con el personaje y más viendo la posterior adaptación de sus guiones de cine al cómic, una adaptación que demuestra que las películas podían haber sido mucho más interesantes, pero que se sitúan muy por debajo de este trabajo concebido directamente como cómic, medio donde, al contrario que el cine, Miller es un autentico maestro.

Con todo puede que el guion de esta obra no profundice como en otras en aquellos aspectos que más definen a su autor y con ello se podría considerar que Robocop vs Terminator es un trabajo menor dentro de la trayectoria de Miller. Probablemente lo sea, pero estamos ante un cómic dinámico, lleno de acción, espectacularmente dibujado, con dosis adecuadas de humor e ironía y ante todo enormemente entretenido. Poco más se puede pedir a la que sin duda es una de las novedades editoriales más destacadas del año y que algunos llevábamos mucho tiempo esperando que se publicara en España.

domingo, 7 de diciembre de 2014

El Daredevil de Alan Davis: Daredevil y el Clan Destine.

En los últimos años Marvel ha ido recuperando la tradición antaño olvidada de los anuales. Tradición que en el caso de Daredevil ha supuesto que en el 2012 y dentro del relanzamiento llevado a cabo por Mark Waid y compañía, el personaje haya contado con el que sería su treceavo anual (una cifra más bien escasa en 50 años de historia). Realizado por la ya clásica pareja formada por Alan Davis y Mark Farmer, cuentan para la ocasión con el color de Javier Rodríguez, único lazo de unión autoral con la colección regular del personaje.

Si hay un autor de prestigio casi universal en el mainstream americano actual, ese es sin duda Alan Davis. Autor clave del genero superhéroico desde los años 80, el británico, al contrario de lo que ha pasado con otros mitos de esos años, no ha caído en desgracia para el aficionado actual, sabiendo adaptar su estilo a los gustos del mercado a día de hoy, sin por ello copiar a nadie ni perder su propia identidad, es más es él el que ha creado escuela. Por sus expertos lápices han pasado casi todos los personajes clave de Marvel y DC. Aposentado actualmente en la antigua Casa de la Ideas, su plástico trabajo sigue aportando fuerza y dinamismo a algunos de los eventos y personajes principales de la casa, a la vez que, de vez en cuando tiene manga ancha para afrontar sus propios proyectos personales, siendo Marvel muy consciente de que además de su calidad, Davis aporta prestigio por lo que es mejor tenerle contento.

Dentro de este tipo de proyectos personales es donde entraría este primer (y único) anual del volumen 3 americano de Daredevil, que Panini ha tenido a bien recopilar en un interesante tomo bajo el sobrenombre “El Universo Marvel de Alan Davis”. Aunque como decíamos antes casi todos los grandes iconos de Marvel y DC habían pasado por los lápices de Davis, Daredevil vendría a ser una de la excepciones que confirman la regla y este anual viene a subsanar en gran medida tal situación. Todo un acierto ya que no cabe duda que un personaje tan acrobático, de tanta plasticidad visual y mucho más fibroso que musculado, se adapta como anillo al dedo al estilo del dibujante de Miracleman. El anual se engloba dentro de una trilogía de anuales (junto a Los 4 Fantásticos, donde se inicia la historia y a Lobezno donde concluye) que supone el retorno de la familia Destine, uno de los proyectos más personales que Davis creara en la Marvel de los 90.

Concebida como un linaje superpoderoso, con siglos de vida, que prefieren mantenerse ocultos ante el resto de la humanidad (una mezcla de conceptos entre los inhumanos y lo mutantes), se han de enfrentar ahora a un status totalmente diferente cuando las nuevas generaciones deciden salir a la luz desterrando la mascarada de sus familiares. El Clan Destine tuvo una serie original de corta duración (12 números) de la que Davis se marcho pronto (a los 8) por desavenencias con la editorial y que supuso en sus primeros números una de la joyas de los 90 una década desastrosa a nivel global para Marvel pero que con todo tuvo grandes cómics en su haber. Desde entonces Davis ha ido retomando a los personajes, con plena libertad a través de una miniserie (de cinco números en 2008 ) o especiales (el que les enfrento a los X-Men en 2 números de 1996) como el anual que ahora nos ocupa.

La relación de Daredevil con la trama es tangencial, meramente accidental, pero permite a Davis explayarse agusto con su visión del personaje que luce más superherócio y atlético que nunca. La abundancia de splash-page permiten al autor lucir su inmenso talento para el genero en su vertiente más clásica y espectacular lo que unido a su dominio narrativo muestran una vez más a Davis como el prototipo de dibujante de superhéroes perfecto. Lastima que se haya prodigado tan poco por las páginas del hombre sin miedo. En cualquier caso en el anual de Daredevil se desarrolla el nudo de la antes mencionada trilogía y tiene como hilo conductor la presencia del Doctor Extraño, gran amigo del cuernecitos y un misterio familiar que afecta al mismo corazón del Clan Destine y que no parece que vaya a permanecer oculto mucho más. La aventura es entretenida y aunque intrascendente en la historia del hombre si miedo si es clave para una familia Destine a la que las ventas, por desgracia, nunca han acompañado pese al excepcional talento y mimo de su autor.