martes, 14 de abril de 2009

Los 7 Soldados de la Victoria.

Aprovechando que por primera en mucho tiempo estoy totalmente al día de mis lecturas comiqueras (en lo que sin duda influye que la pasta que dedico a ello se ha visto reducida de forma considerable) y antes de ponerme con el segundo libro de Canción de Fuego y Hielo, he decidió practicar ese placer tan en desuso (al menos por mi parte, con la excepción de Daredevil, claro está) pero tan gratificante como es el de la relectura, en concreto dos son las obras que me apetecía releer (y sobre las que quería escribir), la primera; estos 7 Soldados de Morrison y compañía.

A la altura del 2005 (creo recordar) el UDC tenía una pinta magnifica, el impacto de Crisis de Identidad había traído consigo toda una inercia positiva que hacía que por entonces DiDio “molase” y algunos marvelitas de pro incluso deseasen que acabara en Marvel, sea como sea, por aquella época y en medio del percal (o antes ahora no lo recuerdo muy bien) que al final fueron las Crisis Infinitas, Morrison (que casi siempre que va a su bola demuestra porque esta a años luz de meros artesanos como Johns, Busiek o Waid) se le ocurrió montar su particular evento en torno a los 7 Soldados de la Victoria.

Morrison aficionado confeso a la época más clásica de la editorial, recuperaba de esta forma un viejo concepto hace mucho tiempo en desuso y del que le llamaba la atención sobre todo (según sus propias declaraciones), la evidente sonoridad del nombre (Seven Soldiers of Victory en inglés, sin duda suena muy bien), así las cosas y tras un poco de investigación Morrison pergeño el evento con una serie de premisas, un número prologo de presentación del concepto, siete miniseries de cuatro números, que se podían leer independientemente pero que formaban parte de un todo global, y un número final de resolución de la trama, a esto se unía la particular idiosincrasia del grupo en cuestión: siete héroes (alguno no tan héroe, alguno héroe a su pesar) enfrentados a una amenaza gigantesca, que solo se encontrarían (si se encontraban) al final, y cuyo elenco escondería un traidor y una futura víctima.

La publicación del comic en España (sin duda hubiera sido mejor la grapa, pero no se le pueden pedir peras al olmo) se hizo mediante los dos correspondientes especiales, y una miniserie mensual en tomo que recopilaba los cuatro números USA del personaje en cuestión, no se siguió así el camino tomado en los USA al menos en un principio donde se recopilo todo por orden de salida lo que llevo a mezclar miniseries, esto que no deja de tener sentido (al fin y al cabo se trata de un evento global), se mostro como un error desde el momento en que Morrison se esforzó por que aquello de que las minis “se podían leer independientemente” no fuese una mera frase publicitaria si no una realidad, lo que demuestra a las claras que Pda acertó en su decisión aunque tal vez no tanto en el orden, ya que Zatanna no parecía la mejor candidata para el primer número, pero claro se entiende al ser el personaje, (junto a Mr.Milagro, que por fuerza había de ser el último), más conocido.

Entrando ya en el tema, Morrison no se anda con rodeos y ya en el primer número (dibujado, al igual que el último número, por el magnífico, aunque a veces algo confuso, J.H Willians III) plantea la premisa sobre la que se basa la serie, jugando con algo tan común en su obra (y que pocos autores dominan tan bien como él), como es la ruptura de la cuarta pared, Morrison nos presenta un grupo de siete héroes que al final solo son seis (mal augurio sin duda) que tratando de derrotar lo que creen es una simple araña gigante, acaban siendo vendidos y asesinados por algo mucho más grande, los Sheeda, que después de milenios llegan para recolectar lo que otros han sembrado: Morrison crea aquí un concepto brillante, una raza de insondable poder(al principio no canceremos su origen, cuando lo sepamos no podemos si no alabar la genialidad del escocés), de la que parecen provenir los cuentos y leyendas sobre hadas, elfos y demás (resultado de un arraigado recuerdo racial), que cuando una civilización humana llega a su apogeo, acude a recolectarla, haciéndose (absorbiendo), todas sus creaciones , toda su magia y toda su esencia, y dejando unos pocos supervivientes solo como semillas para iniciar un nuevo ciclo, así habrían caído la primera época de los héroes o el primigenio Camelot y ahora le toca el turno al siglo XXI.

A esta brutal amenaza habrán de enfrentarse los 7 Soldados de la Victoria, claro que la mayoría de ellos sin saberlo, aquí es donde tal vez Pda debería haber empezado por el Caballero Brillante y no por Zatanna, ya que es en esa miniserie donde el concepto y la trama global se ve más a la claras.

A lo largo de las distintas miniseries, Morrison juega tanto con la idea del superhéroe posmoderno (terapias de grupo para supertipos, convenciones de superhéroes para secundones, pornografía superhéroica, el superhéroe como fenómeno social etc), como con la del héroe más clásico (caso sobre todo del Caballero Brillante, Mister Milagro o en menor medida, Zatanna), esto es el bien contra el mal, el héroe dispuesto a darlo todo por algo más grande que él mismo, etc, todo ello aderezado por una actualización de multitud de conceptos de la prehistoria de DC, que toman otro matiz y otra grandeza bajo la desbordante imaginación morrisoniana (la banda de repartidores sería solo un ejemplo).

Si vemos el evento miniserie a miniserie, lo más destacable, además de la ya mencionada solidez con la que se desenvuelven por sí mismas, está en la elección del dibujante, ya que se antoja como la exacta para el personaje en cuestión, así Ryan Sook refleja a la perfección la sensualidad y belleza de Zatanna, a la par que muestra su fragilidad, ya que la mini se ambienta poco después de lo acaecido en Crisis de Identidad y Zatanna no está nada segura de sí misma, Cameron Stewart aparece como elección ideal para la serie tal vez más surrealista (¿piratas en el metro de New York?, ¿un periódico sensacionalista escrita por sus lectores y que crea su propio superhéroe?) de las que componen el evento, la protagonizada por el Guardián una actualización del personaje kirbiniano, en la que Morrison destila imaginación, lo mismo pasaría con el Caballero Brillante, donde un tal vez menos dotado para la narrativa, Simone Bianchi realiza un trabajo visualmente esplendoroso, en el que un Caballero superviviente a la cosecha de Camelot, intenta destruir a los Sheeda y salvar el siglo XXI, Klarión, que supone otra actualización de un concepto kibiniano, se torna en manos de Morrison en hijo rebelde de una sociedad de puritanos perdida del siglo XVI, y que en tiempos remotos mantuvieron relaciones con los Sheeda, el dibujante de la mini, es Frazer Irving, quien nunca debería acercarse a un comic de superhéroes, pero que al no serlo este, realiza en Klarion un magnífico trabajo reflejando lo opresivo de la sociedad puritana, a la par que el carácter indómito de Klarion y su mascota, quedan así apenas dos miniseries por mencionar, la primera Bulleteer, nos narra el origen de una superheroina a su pesar, cuya participación en el evento será más casual que otra cosa, y que cuenta con lápices de Yanick Paquette, artista ideal para dibujar una mini en la que la sexualidad explicita (o todo lo explicita que puede ser en un comic de super de la DC de hoy en día), y reprimida, juegan un papel fundamental, para el final queda Mr. Milagro, la mini al parecer más importante de todas, ya que lo en ella narrado parece que va a tener mucho que ver con la Crisis Final que llegara a España este Mayo de la mano del propio Morrison y diversos dibujantes; la mini que narra la implicación de Apokolips en la trama y su secreto pacto con los Sheeda, tenía como dibujante original a Pascual Ferry quien realiza un primer número sobresaliente, sin embargo la tardanza de los guiones y una firma en exclusiva con Marvel impedirían a Ferry terminar un trabajo que tenía una pinta magnifica, y que sería acabado por un correcto Fredie Willian III.

Queda solo ya mencionar el episodio final, magnifico, lleno de imaginación desbordante y fuerza a raudales (tanto por parte del dibujante como del guionista), y que da lo que promete, una brutal batalla final, un encuentro a medias y de casualidad, un traidor y un muerto entre los soldados y un futuro lleno de posibilidades.

Siete Soldados de la Victoria se antoja así como el último gran trabajo de un Morrison hasta el momento, un trabajo que demuestra a las claras que dentro del comic comercial actual, y habida de la práctica desaparición de gente como Miller, Moore o Gaiman, el escocés es el mejor guionista con una enorme diferencia sobre los demás, solo su desbordante imaginación y su capacidad de sacar petróleo donde no hay nada le hacen sin duda merecedor de tan rotunda afirmación.

14 comentarios :

lord_pengallan dijo...

Yo de esto sólo me he leído lo de Zatanna, que no me moló nada (igual porque no me he leído la saga entera), lo de Guardián que no me gustó igual que lo de Frankenstein, lo de Bulleeter que me pareció brillante y el Caballero que me pareció bastante bueno. Ahora, con tu post, me ha picado la curiosidad de leer el resto.
Me preocupa leer lo de tu reducción de gastos (seguro que menos que a Viturtia;). No recuerdo la cifra exacta pero sí que era altísima. Espero que la reducción se deba a que lo que hay ahora no te convence y no por la crisis.
En fin, espero que no tengas algún problema grave.
:)

mariano. dijo...

A mi me parecieron riquísimas en conceptos Bulleteer y Mr. Milagro. Los de Mr Milagro los ha desarrollado en Crisis Final, pero los de Bulleteer se han quedado ahí, y es una lástima porque daban para mucho, mucho más (la adicción al porno bizarro en internet, ¿como es que nadie más lo ha tratado? Ah, vale que todos los quionistas son adictos...). Zatanna tampoco me gustó al principio, pero a la luz de los demás tomos ya me gustó más (efectivamente, craso error ponerla la primera). Sin embargo el número final me dejó un poco frío. Es una de esas historias en que importa más el camino recorrido que el final de este.

Etrigan dijo...

Los 7 soldados de la Victoria es el intento Morrisoniano de hacer una especie de El Cuarto Mundo de Kirby pero made in Morrison. Estamos ante un concepto muy complejo en el que es necesaria la relectura y la profundización en los miles de detalles y referencias que contiene este ¿evento? Ojalá se mirasen en este espejo los que diseñan tanto megaevento infumable con el que intentan engañar al lector medio.

Por mi parte, hace unos meses parí un blog temático dedicado a los seven soldiers. La falta de tiempo y el no tener claras las ideas me ha hecho que lo aparque, pero prometo en breve actualizarlo haciendo un análisis número a número de este concepto morrisoniano, eso sí, siguiendo el orden original y no el desaguisado de Planeta.

fer1980 dijo...

No Lord no te preocupes lo que pasa es que ya no compro casi nada por Internet y a nivel mensual he reducido mucho los tomos, pero vaya por que he querido no por otra cosa.

Mariano, si, en Bulleteer hay mucho tema para explorar, pero si no lo hace Morrison casi prefiero que no lo haga nadie no sea que la preparen, tengo gana de leer Crisis Final a ver como enlaza con lo de Mr. Milagro y tal.

Etrigan, espero con ganas que reanudes tu blog, entiendo que lo tengas algo parado, intentar profundizar en el tema es bastante dificil ya que juega con mucha ideas, lo que dices del Cuarto Mundo tiene mucho sentido, a ver si Morrison lo sigue desarrollando.

Mariano dijo...

Hombre, claro, cuando me refiero a desarrollo de ideas me refiero siempre a Morrison. Y sí, leyendo este comic también se me ocurrió la comparación con el Kirby autor completo, lo que es bueno y no lo es. Es decir imaginación y conceptos desbordantes, pero no siempre un buen desarrollo de los mismos. A veces se para demasiado en conceptos que no dan tanto de sí y deja a medio explorar otros menos ricos. Creo que el primer Morrison era más equilibrado. Pero desde luego que, a día de hoy, es una lectura imprescindible y que, con el tiempo le ha acabado ganando la jugada a gente como Gaiman, Milligan e incluso Miller. Hoy por hoy sólo me parece inferior a Alan Moore.

fer1980 dijo...

No se, yo creo que todos esos que mencionas juegan en la misma liga, la de los grandes, la de los buenos, una veces es mejor uno otras veces otro, pero ellos son los mejores y por supuesto Morrison esta entre ellos.

lord_pengallan dijo...

Me alegro de leer que es una decisión tomada por tí libremente.
:)

fer1980 dijo...

Pues si y con las que lía Panini cada vez gastare menos.

Simonchu dijo...

ECC va a volver a publicar esta serie. Me llama la atención pero no sé si se puede leer plenamente sin ser conocedor del universo DC. Me puedes ayudar. Gracias.

Fer1980 dijo...

Bueno es relativamente compleja, como casi todo lo de Morrsio, pero creo que se puede leer bastante bien sin tener unos conocimiento muy amplios de DC.

Simonchu dijo...

Gracias por la respuesta. Creo que voy a darle una oportunidad.

Fer1980 dijo...

Merece mucho la pena, como casi todo el trabajo de Morrison.

Iñaki dijo...

Pues tenía la misma duda que Simonchu, y aunque adoro a Morrison, no he leído nada suyo en el nuevo UDC, por lo que andaba titubeando, pero esta reseña me ha convencido de darle una oportunidad.

Sabes si la edición que ha anunciado ECC (de 4 tomos) sigue el orden ideal o repiten ese del que os quejáis de Planeta?

Gracias por tu respuesta y saludos en paralelo.

Fer1980 dijo...

Por lo que veo en la web de ECC el orden que han seguido es el que usaron en USA cuando recopilaron la historia. Recuerdo que en su momento Hernando dijo que no le gustaba nada este orden por mezclar las miniseries y tal, pero mejor que el que ellos siguieron si parece.