martes, 7 de abril de 2009

Daredevil: Historia de un hombre sin miedo: Parte CII: Dibujantes sin miedo II.

Segunda parte de la serie de post dedicadas a los dibujantes del hombre sin miedo, en este caso pasada la inestabilidad de los primeros tiempos llegamos ahora a una época caracterizada por dos nombres propios: Gene Colan y Bob Brown, lo cual no impido la colaboración de otros creadores.



Gene Colan: El dibujante que más veces ha plasmado a Daredevil a lo largo de su historia, no en vano se ocuparía de los Daredevil volumen I números 20 al 49, 53 al 82, 84-98, 100, 112, 116, 124, 153-154, 156-157, además de volver a la colección en los 90 y dibujar los números -1, 363, 366-368, 370, a esto se le deben añadir sus colaboraciones en el volumen II como la historia de complemento del número 20, o páginas sueltas en el 50 y en el 100, a lo que se suma su participación en el primer anual del personaje como dibujante de la historia principal; además de por cantidad al contribución de Colan al personaje está marcada por la indudable calidad de la misma, y es que con su magistral dominio del contraste de luces y sombras y su maestría narrativa, fue el primero en ver el potencial del personaje para la oscuridad, así mientras los guiones seguían caminos convencionales y apenas si dejaban entrever el potencial del personaje, Colan demostró su enorme poderío visual e hizo que Daredevil pareciera en muchas ocasiones un autentico demonio en la oscuridad más que un colorido y alegre superhéroe, sin duda la visión de Frank Miller del personaje debe mucho a la calidad con al que Colan visualizo el mismo.

Hablar de Gene Colan es hablar de uno de los grandes del comic americano, y aunque no solo de Marvel (su colaboración para Warren es más que interesante, al igual que su trabajo en Batman por poner solo dos ejemplos), si especialmente para la Casa de la Ideas, y es que Colan formaría parte de esa “segunda oleada” de dibujantes marvelitas (en la que encontraríamos a gente como Romita Sr. o los hermanos Buscema) que (casi todos ellos con una dilatada experiencia profesional a sus espaldas) mantuvieron el nivel a medida que Ditko se alejaba de la editorial y Kirby se centraba en Thor y los 4F, así Colan colaboraría en largas etapas con personajes como el Capitán América, Iron Man o Namor, pero donde destacaría su trabajo por encima de todo sería en la mítica La Tumba de Drácula, donde con guiones de Marv Wolfman y tintas de Tom Palmer alcanzaría cotas de calidad elevadísimas y le serviría para ganarse el reconocimiento internacional.

Alejado de los tableros de dibujo salvo ocasiones puntuales, por sus problemas de visión, últimamente su salud se ha visto resentida, contando sin embargo (y al contrario que en otras ocasiones), con el apoyo de Marvel, editorial que le debe tanto y que por una vez parece haber reaccionado a tiempo.



Barry Windsor Smith: Su colaboración inicial con Daredevil data de sus primeros pasos como dibujante cuando aún imitaba a Jack Kirby y su trabajo estaba lejos de la maestría que alcanzaría luego, así Smith se ocuparía de los Daredevil volumen I números 50-52, caso diferente sería el del Daredevil volumen I 236, donde con guión de Ann Nocenti, y con un estilo ya plenamente prerrafaelista, realizaría una pequeña joya que merece ser recordada.

Dibujante de origen inglés, el caso de Windsor Smith no deja de ser curioso, ya que de pasar a imitar de manera casi obsesiva a Jack Kirby en series como la ya mencionada Daredevil o X-Men, a convertirse en un autor con un estilo propio claramente diferenciado, cargado de estilismo y elegancia y caracterizado por una obsesión por los detalles que se encuadra perfectamente dentro del llamado prerrafaelismo, media un abismo; tal transición, tendría como epicentro la colección de Conan el Bárbaro, cuyos primeros 25 caería bajos los lápices de Windsor Smith, y que se convertirían en un clásico instantáneo ante la enorme calidad de su labor, después de Conan y con un prestigio ganada a base de su buen hacer, Windsor Smith ha realizado trabajos más bien puntuales, aunque siempre con calidad sobresaliente, a veces bajo guiones de otros (sus diferentes colaboraciones con los X-Men de Claremont, con una historia centrada en Tormenta y prologada a lo largo de diferentes números sueltos), como propios, como es el caso de la que tal vez sea su obra más conocida, Arma X, que cuenta el verdadero origen de Lobezno y que es un autentico prodigio de dominio narrativo.

Más allá de Marvel(donde cabría mencionar también su trabajo con el kirbyniano, Hombre máquina), Windsor Smith ha realizado diversos trabajos independientes, destacando sobre todo sus labor para Valiant Comics.



Don Heck: No todo en los primeros tiempos marvelitas fue dibujado por Jack Kirby o Steve Ditko, y Don Heck es la prueba de ello, aunque su trabajo con el hombre sin miedo, date de los Daredevil volumen I 103-106 y 118, lo que demuestra la importancia de este artista en la Casa de las Ideas y lo longeva de su colaboración.

Llegado del comic romántico, Heck, autor clave para entender Marvel en sus comienzos destaco siempre por su enorme capacidad para reflejar escenas cotidianas y rostros que se diferenciaban por algo más que por el pelo, sin embargo su trabajo se vio siempre lastrado por la falta de dinamismo de sus páginas lo que hacía que pareciera un autor que no terminaba de acostumbrarse al tipo de dibujo que requerían el comic de superhéroes, aún y así, Heck, además de dibujar infinidad de números sueltos, sería el autor de los primeros números de Iron Man o de una larga etapa en los Vengadores tras la marcha de Kirby, por lo que su aportación a la editorial no es ni mucho menos desdeñable, y más teniendo en cuenta la cantidad de tiempo que estuvo colaborando con la misma, siempre realizando un trabajo si no especialmente vistoso, si al menos profesional.

Bob Brown: Otra dibujante clave en la historia del personaje no en vano se ocuparía del mismo durante los números del volumen I 107-109, 111, 113-115, 117, 119-123, 125-135 y 141-143, etapa en la que el cuernecitos compartiría en su mayoría protagonismo con la Viuda Negra y estaría en San Francisco.

Autor con un estilo que recordaba de lejos al de Gil Kane, con Brown Daredevil saldría de las sombras sin por ello perder potencial visual, su carrera que se prolongaría desde los años 40 hasta finales de los 70 le llevaría a trabajar tanto en Marvel (Vengadores, Warlock...), como sobre todo en DC (Investigadores de lo Desconocido, Detective Comics, Doom Patrol…), dejando impronta de su calidad y buen hacer que se vería interrumpido por su triste muerte victima de la leucemia a la altura de 1977.



John Buscema: Aunque la huella de este prolífico y genial autor en Daredevil es escasa, ya que apenas si colaboraría en los Daredevil volumen I 136-137 y en el 219, si merece ser rescatada por que este último número contaría con los guiones de Frank Miller en una historia en la que con el tiempo se ha querido ver un antecedente lejano de Sin City.

Autor legendario donde los haya, su nombre esta intrínsecamente ligado a Marvel, donde pese a odiar los superhéroes colaboraría por décadas y sería incluso el autor del manual sobre como dibujar comics de la editorial, su larguísima trayectoria, en la que prácticamente toco todos los personajes de la casa excede con creces los limites de este escrito, por lo que solo mencionaremos sus estancia en los Vengadores (muy prolongada en el tiempo y en diferentes fases, a lo largo de varias décadas), Thor(tal vez el superhéroe con el que más comodo se sintió, tal vez por su carácter mixto entre la lo superhéroico y la fantasía heroica), y Conan, personaje que definió como pocos para varias generaciones de lectores y donde permaneció en torno al centenar de números.

Dotado de un estilo clásico que rara vez se salía de las seis viñetas por página, Buscema era un autor cuyos dibujos, aunque fueran meros bocetos transmitían fuerza y calidad aunque el trabajo que realizara no fuera del agrado del autor; autentico maestro de la narrativa, y tal vez a su pesar, del comic de superhéroes, Buscema es en cierta medida el canon a seguir cuando se habla de este genero.



Sal Buscema: Hermano pequeño de John, su trabajo en Daredevil no es mucho más representativo que el de este, ya que apenas si estuvo en los Daredevil volumen I números 139-140, 218, 238, 356, pero merece ser mencionado ya que su trabajo en la serie del cuernecitos dice mucho de su labor en la editorial.

Ser hermano de un pilar de la Marvel no impidió que Sal encontrase su propio camino y se convirtiese en uno de los artistas más destacados de la editorial durante décadas, fill-inero oficial de la casa, su nombre estaría asociado en mayor o menor medida a todos los personajes de la editorial, de ahí la representatividad de su labor en DD, para el que realizaría fill-in en tres décadas distintas, sin embargo su nombre está ligado sobre todo a tres personajes donde demostraría su enorme capacidad como artista: el Capitán América, donde junto con Steve Englehart realizaría uno de los trabajos más destacados de la historia del personaje, Hulk, al que dibujaría durante años, destacando su colaboración con Bill Mantlo y Spiderman, con el que también colaboraría durante años en la serie Spectacular Spider-man, destacando su trabajo con Gerry Conway; en los últimos años y ante la ceguera de Marvel que dejo escapar a uno de los artistas más representativos de la casa, habría colaborado más en DC sobre todo en su faceta de entintador.



Gil Kane: Su trabajo en Daredevil no sería en muchos más números que el de los hermanos Buscema, ya que se limitaría a los Daredevil volumen I números 141, 146-148 y 151, sin embargo dada la importancia del artista merece la pena una mención aunque sea breve.

Autor de dilatadísima trayectoria tanto en Marvel como en DC, destacaría en la primera por haber sido el dibujante de la famosa trilogía de las drogas en Spiderman o la no menos famosa muerte de Gwen, amén de ser el portadista oficial de la casa durante los 70, para la segunda destacaría su larguísima trayectoria en el Green Lantern de la Silver Age del que sería creador gráfico.

Dotado de un peculiar estilo de narrativa ágil y angulosidad exacerbada en los personajes y diseños de página, Kane sería un autentico innovador en el mundo del comic desarrollando el formato magazine o siendo el autor de la que muchos consideran primera novela gráfica (en el sentido de historia con principio y final en un único tomo no serializado) de la historia con su Blackmark.