miércoles, 5 de octubre de 2011

Los Muertos Vivientes treinta números después.

Hacía tiempo que no escribía por aquí sobre Los Muertos Vivientes (en concreto desde el 48 USA), más que nada porque el parón del blog del año pasado coincidió en el tiempo con la afortunada decisión de Planeta de acelerar la serie con ni más menos que cuatro tomos salidos en 2010, toca así pues hacer un repaso general a la colección.

Los Muertos Vivientes sigue siendo aún hoy la serie mainstream más prestigiosa que uno puede encontrar, con el centenar de entregas asomando en el horizonte y con uno niveles de tensión y drama que no hacen si no aumentar, parece claro que el trabajo de Kirkman y Adlard es incontestable y sin embargo....

He de reconocer que cuando leí por primera vez este cómic no había visto en mi vida ni una sola pelicula de zombis, sabía quien era Romero claro, pero no conocía su trabajo, fue precisamente esta serie lo que me llevo a acercarme a esas películas y allí descubrí que el trabajo de Kirkman en esta serie tenía muchas de las virtudes que se encuentran en la trilogía inicial de Romero (La Noche de los Muertos Vivientes, Zombi y El día de los muertos) y que su originalidad venía dada sobre todo por el medio (el cómic) usado para reflejar todo lo que Romero había mostrado en sus filmes. Los zombis como elemento de fondo del autentico horror de lo que la humanidad esta dispuesta a hacer para sobrevivir, al fin y al cabo los zombis solo quieren comer, son los hombres los que sin leyes, sin consecuencias y preocupados solo por su destino, comenten las mayores tropelías.

Estas influencias, reconocidas claramente por Kirkman que en todo caso pretende ir más allá de donde llego Romero en lo que al destino de los supervivientes de este mundo apocalíptico respecta, estas influencias decía, alcanzaron su punto culminante en el lacónico y tal vez excesivamente autoconsciente “Nosotros somos los muertos vivientes”, del número 24 americano (cuarto tomo español). Cierto es, que es una conclusión a la que el lector debería haber llegado por su cuenta y que verbalizada de esa forma puede perder parte de su significado, pero no es menos cierto que es un brutal epilogo a lo vivido hasta ese momento y que permitía dar la sensación de obra cerrada. Pero no se acabo ahí, Kirkman quería ir mucho más lejos y realmente tengo la sensación de que desde entonces la colección, aun con cómics estupendos, aún justa merecedora de todos los parabienes cosechados; no ha hecho otra cosa que repetirse en un más difícil todavía que no parece ir a ningún sitio.

De vocación claramente literalizante y con una sobreabundacia cada vez mayor de diálogos lo mejor que ahora se puede decir de Los Muertos Vivientes, es que sus principales protagonistas, de tan autoconscientes parecen estar cerca de romper la cuarta pared, hablando directamente al lector de aquello por lo que están pasando y mirándoles a los ojos como desafiándoles a seguir contemplando el dantesco panorama en el que se han transformado sus vidas. Así las cosas, el cómic ha dejado de ser una metáfora de nuestra sociedad llevado al extremo que busca con el juego de los espejos deformados indagar en la verdadera naturaleza del ser humano, para tornarse en una explicita declaración de principios que deja pocas dudas sobre lo que el autor (la vocación literalizante que señalaba antes, muestra a las claras a Kirkman como responsable casi único del mensaje de la obra) pretende narrar.

Lejos de cualquier tipo de sutilidad, de la más mínima búsqueda de esperanza, Los Muertos Vivientes alcanzan cotas de crueldad que a estas alturas no resultan ya sorprendentes, si acaso al contrario redundantes en un panorama que de tan negro empieza a resultar demasiado previsible. Hay que esperar para ver el futuro de la colección, pero a estas alturas parece, como decía antes, bastante repetitiva e incluso cíclica (el estatus actual recuerda demasiado a la cárcel por la que pasaron los supervivientes, y no pocos de los nuevos personajes parecen actualizaciones de algunos ya fallecidos) lo que no impide que siga siendo una colección francamente disfrutable a la que sin embargo se le empiezan a ver las costuras.

4 comentarios :

Yota dijo...

Es cierto que el listón dejado en Nacidos Para Sufrir, precisamente el 48 usa, es excesivamente alto. Desde encontés he tenido la sensación en un par de ocasiones de que la serie daba tumbos, pero nada más lejos de la realidad, va exactamente por donde Kirkman quiere que vaya...

Sin embargo me pasa como a ti, the walking dead me gusta, casi me apasiona en algunos fragmentos, pero ahí esa sensación de que falta algo... pese a darle mil vueltas a casi todo.

Hasta el punto de que para el último tomo y no se si volver a conquistar el interés de parte de la audiencia perdida, ha recurrido a un truco "facilon" además de el retorno por todo lo alto de los zombies...

Joer, vaya tocho he soltado.

Un saludo!

Anónimo dijo...

Yo sigo la colección al ritmo de EUA y me parece que poco a poco está saliendo del letargo en la que estuvo sumergida después de los eventos de los primeros 50 números. Se ha mantenido disfrutable, pero no se si conscientemente, Kirkman le metió freno y la serie deambuló como 20 episodios sin que realmente pasara algo que te moviera.

Realmente es hasta ahora que parece redireccionar las cosas y de paso, deshacerse de aquellos personajes que han ido apareciendo y que realmente no aportaban mucho, para volver a tener a un núcleo de secundarios que le den fuerza a Rick.

Respecto a este personaje, ante la última tragedia que le escribió Kirkman, creo que será interesante descubrir el camino que le hará tomar el escritor y creo, habrá un cambio en el status quo nuevamente ya que nos acercamos al número cien.


Diego

Paco Hernández dijo...

Estoy de acuerdo contigo. Y no me refiero a que el listón esté o no muy alto sino al hecho de que matar a alguien o dejarlo malherido ha dejado ya de sorprender y Kirkman va a tener que buscar nuevas fórmulas para seguir adelante.

Fer1980 dijo...

Yota, esta claro que la serie sigue siendo muy buena, pero ese discurso de Rick mirando directamente a “camara” en plan “y juro que nunca más volveré a pasar hambre” creo que dice mucho de una serie en la que el subtexto ha pasado a ser texto, pero bueno a ver como sigue.

Diego, hombre por aquí no vamos muy lejos de los USA creo que unos 5-6 meses, si es verdad lo que dices; Kirkman llevaba demasiado tiempo con la serie en stand by y ahora parece querer ponerla en marcha de nuevo, en fin veremos.

Paco, si, de tanto “no cojas cariño a ningún personaje, todos pueden morir, incluso el que menos te esperas”, pues al final casi llega a darte un poco igual, una vez sorprende, dos puede impactar algo, tres ya parece una tomadura de pelo, a partir de ahí ya casi da igual quien muera o no.