miércoles, 12 de octubre de 2011

Historia de un hombre sin miedo especial: Cruces con Tierra de Sombras II.

Seguimos con el repaso a las miniseries generadas por el mayor crossover protagonizado por Daredevil en toda su historia, hoy con las dos que quedan para completar las cuatro que surgieron al rebufo de Tierra de Sombras.

Enmarcadas dentro del relanzamiento de su universo “más callejero” que supuso Tierra de Sombras para Marvel, las dos miniseries que completan el evento (a falta de repasar los one-shots) buscan actualizar con diferente acierto conceptos y personajes que últimamente parecían fuera de de juego.

La primera miniserie de cuatro números titulada Blood on the streets y publicada aquí por Panini en un tomo 100% Marvel (rustica con solapas) adecuadamente llamado Sangre en las calles, cuenta con guiones de Antony Johnston, de quien ya hemos hablado por aquí, no es vano es junto a Andy Diggle uno de los arquitectos de la saga y lápices de Wellington Alves. Este dibujante de origen brasileño más conocido por su labor en la vertiente más cósmica de la editorial (Reino de Reyes: Inhumanos) se adapta relativamente bien a un entorno más urbano. Más preocupado por la espectacularidad que por la narrativa y dotado de gran habilidad para dibujar féminas de buen ver, Alves cumple con los estándares de los cómics de hoy en día: cierto grado de dinamismo, pocas viñetas por página y el espectáculo por encima de todo.

La miniserie, cuenta con la presencia de Misty Knight, ex-policia y ex heroína de alquiler, detective privada en la actualidad y de dilatada trayectoria en el Universo Marvel como eje central de la historia. Claro que Misty no estará sola: le acompañaran por el camino Paladín, mercenario surgido en las páginas de Daredevil a finales de los 70 y que tendría cierto protagonismo durante la etapa de Bendis en el cuernecitos. Marta Plateada, otra mercenaria surgida en este caso de las páginas de Spiderman que aceptaba contratos para contribuir a la economía de su país la ficticia Symkaria y Mortaja oscuro y siniestro vigilante surgido también de las páginas de Spiderman.

Este estrafalario grupo de muy diversos intereses termina convergiendo en la Tierra de Sombras creada por Daredevil cuando en apariencia asesinos de La Mano se dedican a matar a peligrosos criminales, algo que choca con su habitual actitud de detención pero no muerte de los mismos. Los intereses de los cuatro protagonistas terminaran cruzándose de manera un tanto forzada en un investigación que afecta al pasado de Misty y en la que nada es lo que parece. Sangre en la calles es un cómic escasamente entretenido, en el que Tierra de Sombras apenas es el telón de fondo (Daredevil no aparece en toda la miniserie), en el que se desarrolla un drama que busca poner en el mapa a unos personajes en general (y con la posible excepción de Misty) lago tiempo olvidados, ni siquiera eso consigue claro.

La segunda miniserie, en este caso de tres números Daughters of the sadow ha sido recopilada aquí por Panini junto con los one-shots (a imagen y semejanza que el tomo americano) en otro tomo 100% Marvel bajo el nombre de Luchadores Callejeros. Con guiones del desconocido Jason Henderson (al parecer un novelista de terror con cierto renombre al otro lado del Atlántico) y lápices del no mucho más conocido, pero en todo caso competente Iván Rodríguez (cuyo trabajo más relevante hasta ahora tal sea el Doktor Sleepless de Warren Ellis para la editorial Avatar); la miniserie se centra en Colleen Wing, mejor amiga y eterna socia de Misty Knight, que aquí buscará su propio destino.

Dentro de la comunidad superhéroica la actitud de Daredevil en Tierra de Sombras despierta, cuando menos recelo, si no oposición frontal, Colleen sin embargo, atada de pies y manos por una ley incapaz de resolver los problemas reales empieza a pensar que tal vez DD tenga algo de razón en su cambio de actitud. El salto definitivo a los brazos de antiguo héroe sin miedo llegará cuando este muestre a Colleen como su madre formo parte antaño de La Mano liderando un subgrupo solo de mujeres conocido como La Uña, DD ofrece a Colleen seguir los pasos de sus madre y liderar una nueva encarnación de La Uña; la Hija del Dragón aceptara hasta que se de cuenta que los métodos de Daredevil no son tan positivos como ella en un principio pensó. Historia bastante tópica que intenta poner en primer plano de nuevo a Colleen (de nuevo con resultados discretos) a la par que presentar toda una serie de personajes nuevos que configuren las futuras Hijas del Dragón (Colleen y Misty en un primer momento).

Resulta interesante señalar, a modo de balance del crossover, que la idea de usar a Daredevil y su posición como líder La Mano como punto de arranque para una revitalización del la faceta más callejera del Universo Marvel termina en general con un fracaso absoluto: Daredevil y el Caballero Luna serán relanzados con equipos e ideas que poco tiene que ver con lo por aquí se ha narrado, el nuevo Power Man (tal ves el personaje más interesante salido de todo esto) apenas si ha tenido repercusión; Colleen, Misty y todo el tema de Las Hijas del Dragón no parecen haberse beneficiado en nada de su paso por aquí y la en cierta medida heredera de todo esto, la nueva Heroes de Alquiler (con Elektra, Marta Plateada, el Paladin o Misty por allí), esta pasando con más pena que gloria por el top ventas americano.

Miniseries con autores o desconocidos o no de primera fila, historias de escaso interés y de todo punto irrelevantes en las historia de sus protagonistas, ¿que pretendía Marvel con estos tien-in?, es más que pretendía con Tierra de Sombras (tal vez repetir el relativo éxito del relanzamiento cósmico de hace unos años, claro que Tierra de Sombras esta a años luz de Aniquilación), fuese lo que fuese no lo han conseguido lo único que han hecho es cargarse una etapa que podría haber resultado interesante (Diggle es un buen guionista) y convencionalizar una premisa (Daredevil al frente de La Mano) que daba mucho más de si, un desastre, no cabe otra palabra.

3 comentarios :

Anónimo dijo...

Según leí en algún lado, Marvel precipitó los planes de Diggle y este se tuvo que sacar de la manga lo que terminamos conociendo como Shadowland, uno de los eventos más intrascendentes que yo recuerde.

Diego

Yota dijo...

Me gustó tan poco la original, que al final no me pillé nada porque me parecio una estafa que saliera todo en 100 %

Fer1980 dijo...

Diego, si yo también lo he leído, hubiera estado bien que dejaran a Diggle a su aire pero...

Yota, no te pierdes nada: miniseries intrascendentes con autores poco interesantes, yo claro por aquello del completismo Daredeviliano he pillado todo al final.