viernes, 14 de marzo de 2008

Y, el último hombre

Siguiendo con el repaso de las series Vertigo que estoy comprando en la actualidad, le toca el turno ahora a Y, el último hombre serie creada por Brian K. Vaughan y Pia Guerra y que en los USA acaba de finalizar en su número 60.

Un extraño apocalipsis ha acabado con todo espécimen masculino sobre la Tierra, solo Yorrick Brown y su mono Ampersand han conseguido seguir con vida, tras tan simple a la par que atractivo planteamiento se inicia Y, el último hombre con guiones del siempre interesante Brian K. Vaughan (“padre” de obras de tanta calidad como Runaways o ExMachina) y dibujos simples (como siempre o casi siempre, la “estrella” en Vertigo es el guionista) pero efectivos de Pia Guerra.

Cuando uno se “enfrenta” a la lectura de un comic que parte del planteamiento del que parte Y, puede esperarse muchas cosas, una historia de terror, en plan Muertos Vivientes, en la que la reflexión acerca de la humanidad y su comportamiento ante una catástrofe de tal calibre sean el hilo conductor de la trama, puede esperar también una historia de aventuras, un único hombre en un mundo totalmente distinto al que conocía hace apenas un día y que emprende una búsqueda en torno a la causa y posible solución del problema, incluso una historia política, una historia que muestre como se organiza la humanidad tras una catástrofe así, y lo cierto es que en Y encontramos todo esto a la vez y mucho más, lo que hace que en ocasiones nos encontremos ante el típico dicho de “quien mucho abarca poco aprieta” y es que si por algo destaca gran parte de la obra de Vaughan (la más por así decirlo, comprometidas, obras como Los leones de Bagdad, Ex Machina, o este Y, el último hombre), es por partir de interesante y atrevidos planteamientos que se ven en muchas ocasiones diluidos por una actitud un tanto timorata del autor, un autor que plantea demasiadas cosas, no solo sin resolverlas (lo cual estaría bien, ya que permite al lector ser él, el que defina su propia elección sin tratar de adoctrinarle), si no sin apenas profundizar en ellas; esto es especialmente cierto en este obra, donde Vaughan, apenas si profundiza en las repercusiones de lo acontecido, centrándose sobre todo en los personajes y en su evolución, esto que en si mismo no es malo, ya que Vaughan construye de forma sólida a todos los personajes de la obra, usando para ello su ya conocida habilidad para los diálogos, faceta esta en la que ha mostrado ser un maestro, presenta el problema de que el potente escenario creado para la obra apenas si es usado como telón de fondo lo cual puede ser sin duda una decepción para muchos lectores que esperan otra cosa de un comic así.

Obviando esto y aceptando las reglas que Vaughan ofrece, lo cierto es que Y, se trata de un comic perfectamente construido, en el que incluso parecen adivinarse ciertos tintes autobiográficos en los sucesos que acaecen a lo largo de la trayectoria de Yorrick Brown,la obra a medido camino entre una Road Movie (permanentemente viajando de una parte a otra, primero de los USA, luego del mundo) y una historia de amor y búsqueda personal (Yorrick aprenderá durante el viaje a conocerse a si mismo como jamás pensó que lo haría), consigue que los personajes te interesen, aprendes a apreciarlos, a verlos crecer mientras creen buscar una solución a una situación que les desborda por todos lados.

En lo que al dibujo se refiere, como suele ser habitual en Vertigo (con muy notables excepciones, claro esta), se trata de un trabajo más funcional que vistoso, donde Pia Guerra cumple con lo que se le pide y narra bien, aunque lo cierto es que su labor resulta de todo menos vistosa o llamativa, Y, no se trata del típico comic que comprarías tras echarle un vistazo superficial.

En cuanto a la edición es España, lo cierto es que en estos momentos va ya por el número 48 USA (por lo que deben quedar dos a lo sumo tres tomos para acabar), y cuenta con varias ediciones, su primeros números, (hasta el 31), se pueden encontrar en una colección de 15 números en formato prestigio, que Pda acaba de cerrar hace no mucho, a partir de ahí han salido tres tomos (Chica con chica 32-36 USA, Muñecas de Papel 37-42 USA y Dragones en el Kimono 43-48 USA), aunque también se puede optar por dejar la colección de prestigios en su número 9 (18 USA), y comprar los otros dos tomos que publico Pda en su momento (Palabra Clave 18-23 USA, y El anillo de la Verdad 24-31 USA), una última opción sería comprar los tomos que en su día saco Norma (1-17 USA) y luego pasar directamente a los tomos de Pda.

En definitiva una serie recomendable si aceptas que probamente no vas a encontrar lo que esperas en un principio y que sobre todo engancha por sus espectaculares continuaras, aspecto este en el que Vaughan demuestra tanto aquí como en otras obras ser uno de los mejores.

4 comentarios :

lord_pengallan dijo...

Ya sabes que a mi este cómic no me convence mucho. No sé por qué, creo que es porque se queda en tierra de nadie en cuanto a la historia e insiste demasiado en los pjs. En fin, para un fan de los superhéroes como yo, le cuesta encontrar actractiva una historia centrada en un mediocre.
Creo que lo que le pasa a esta obra es que, para ser de CF y postacpocalíptica, es demasiado costumbrista.

Werewolfie dijo...

A mí, todo y que la serie me entretiene, me parece que peca de algo que he visto en otras series de Vaughan (Ex machina, Runaways): se pasa de tramposo, y las "casualidades" llegan a resultar excesivamente forzadas. Si hubiera sido una serie más corta no hubiera cantado tanto, pero, por ejemplo, el hecho de que prácticamente en cada arco argumental alguien descubra que Yorick es un hombre -con el consiguiente peligro en el que se mete- y siempre consiga irse de rositas... Pues llega un momento que ya no cuela. En fin, rollos míos.

Pancho dijo...

buen blog, visisita el mio

http://un-inviernocongelado.blogspot.com

fer1980 dijo...

Bueno Lord, es que ese es el principal problema de la serie, no da aquello que se espera por el planteamiento que tiene, pero vaya si consigues aceptarlo esta muy bien.

Werewolfie, si es verdad, tampoco me había fijado pero si es cierto que hay demasiadas casualidades.

Gracias Pancho, ya pasare por tu blog.