miércoles, 9 de diciembre de 2009

Olg Man Logan, de homenaje en homenaje.

Mark Millar, el amo de lo “cool” en esta Marvel tan oscura y violenta de hoy en día se une de nuevo con uno de sus compinches habituales (Steve McNiven coautor de la infame Civil War), para contarnos una historia crepuscular de un Lobezno envejecido, en un comic que es ante todo una amalgama de influencias.

Planteada casi desde el principio como una road movie al más puro estilo Easy Rider, desarrollada con una clara influencia de esa obra maestra del cine que es Sin Perdón, con un planteamiento y enfoque muy cercado al Dark Knight de Miller, y con una estética claramente deudora del Western más clásico, Mark Millar nos cuenta una historia de un Lobezno crepuscular, en mundo dominado por los villanos en el que Logan lleva décadas sin sacar las garras (y por lo tanto negándose a si mismo como Bruce Wayne en DK), en esos años ha formado una familia y trata de alejarse de sus oscuro y violento pasado (como Eastwood en Sin Perdón), todo se tuerce cuando es incapaz de pagar la renta del mes al tiránico Hulk y su familia, lo que supone una clara amenaza para su nueva vida, entonces Ojo de Halcón le hace una oferta que no puede rechazar, dinero fácil a cambio de acompañarle en su viaje a la otra punta del país para entregar un paquete cuyo contenido, Logan ni conoce, ni quiere conocer, se inicia entonces un peregrinaje a lo largo y ancho de los USA, peregrinaje en el que los personajes profundizaran en el conocimiento sobre su país y sobre si mismos, (aquí tenemos la road movie vaya).

Entre tanto homenaje, Millar a veces se olvida que tiene que contar una historia en 8 entregas, que se hacen insoportablemente lentas (y pensar que este hombre llego a dominar a la grapa como pocos. . .), mientras que nos presentan un mundo al borde de la destrucción y en manos de los villanos que parece ser que por fin se pusieron de acuerdo y se cargaron a casi todos los héroes. además de repartirse los USA (del resto del mundo no se sabe nada) sin despellejarse entre ellos,.algo que por supuesto Millar no se molesta en explicar como se produjo realmente, no sea que la base sobre la que se asienta su historia se derrumbe cual castillo de naipes, pese a todo la historia tiene momentos impactantes (pero tramposo, claro) como la explicación al por que Logan no había sacado las garras en tanto tiempo o el combate con Cráneo Rojo, la conclusión tan escatológica como esperable y absurda (¿para este viaje hacían falta tantas alforjas?), permite una puerta abierta a una secuela que de momento se va a hacer esperar, tampoco pasa nada por ello, la verdad.

Por su parte McNiven, pues un poco como Millar, espectacular, aunque vació, se le nota a gusto en una historia hecha a su medida y en la que si no se profundiza demasiado, visualmente es llamativa y por momentos impactantes, sin embargo el continuo abuso de las splash-page y los primeros planos, muestra las limitaciones del un McNiven a años luz de los auténticos dominadores del “comic-espectáculo” como Jim Lee o Andy Kubert.

En fin, Old Man Logan viene a confirmar a Mark Millar como el Michael Bay de los comics, un autor de exitosos blockbusters con cierto aire de pretenciosidad aunque vacuos en fondo y forma, que sin embargo están llenos de espectacularidad y fuegos de artificio (y afán por romper cosas que ambos deberían hacerse mirar), además de contar un marcado estilo propio que lo hace claramente distinguible en el mar de mediocridad que a veces rodea este género; Old Man Logan esta lejos, muy, muy lejos de ser el Dark Knight de Lobezno (tanto como lo esta Wanted de ser el Watchmen de los villanos”, frases made in Millar, sin duda su principal y más entusiasta publicista), pero el comic es por lo menos divertido, poco más esperaba por otra parte.

7 comentarios :

Mythos dijo...

Pues eso, entretenido. Nada más. Porque si nos ponemos en plan serio no hay por donde cogerlo... A veces, eso sí, creo que Alan Moore tiene mucha razón cuando afirma que algunos autores llevan viviendo de Watchmen más años que él mismo (y aquí se puede incluír Dark Knight también). Conmigo para la secuela que ya no cuenten, esto ha sido divertido hasta cierto punto... pero ya repetir como que no.

Anónimo dijo...

pues a mí m gustó.. y el final con ese SNIKT en toda pantalla..digoo página me puso palote!!! xDDDD

abrazos!! :P

m an u .

yagoelmoreno dijo...

Si, entretenidillo es la palabra. Totalmente comercial, con ciertos puntos muy estudiados para impactar en el lector (porqué abandonó la lucha o el combate final) que funcionan a veces si a veces no.
No obstante se deja leer con facilidad, pero a veces me queda la sensacion de que Millar crea unos grandes conceptos y luego no sabe como desarrollarlos y sacarle partido. Y eso en 8 numeros. No se, supongo que otro autor con este universo habría imaginado una historia más divertida y no calcada en (casi) todo a Sin Perdon.

Pablo dijo...

Millar esta haciendo agua por todas partes,siempre ha sabido inyectarle cierta frescura al mainstream. Sin embargo el hombre se esta cayendo a pedazos, no hace más que samplear ideas, o darlas vuelta sin asco además de poner sobre la mesa todo su abánico de influencias (las cuales son todas sabidas por todos)sin llegar a cuajar nada como lo consiguio en otras como Red Son. Es cosa de ver los adelantos de Nemesis, su nuevo trabajo para ICON, que aterrizara sin haber terminado la forzada Kick-Ass.

saludos

Mariano dijo...

A mi me estaba gustando...hasta que llegaron los dos últimos capítulos. Menudo sindios.
Ah, otra cosa, si su Authority y sus Ultimates vol. 2 te parecen vacuos en el fondo, yo que tú me los volvería a leer. Son unas metáforas políticas muy potentes.

Jero dijo...

A Millar hay que saber entenderlo como lo que es: un experto palomitero. Si uno quiere un comic mainstream profundo se lee a Moore. Si uno quiere un comic mainstream pseudo-profundo, a Morrison. Si uno quiere un comic mainstream de "a ver quien mea más lejos" (o suelta la barbaridad más gorda), se lee a Millar. Con esto por delante, es muy difícil que decepcione...

A mí "Old man Logan" me gustó, y mucho (incluído el final, que me pareció tope cool pese a no tener mucho sentido), pero lo que me llama la atención en tu reseña es la comparación de McNiven con Jim Lee... Decir que este dibujante "domina" algo, lo que sea, me parece bastante dudoso. A su "All-Star Batman y Robin" me remito... McNiven, pese a sus defectos (que los tiene) planifica brillantemente las escenas de acción y sabe conseguir momentos realmente épicos y espectaculares.

fer1980 dijo...

Mythos, si yo la secuela (en caso de haberla)...va a ser que no.

Manu, bueno, Millar es espectáculo, y esta claro que en eso es un crack.

Yagoelmoreno, si, hay buen material ahí, buenas ideas y tal, pero claro Millar es lo que es a estas alturas por mucho que lo intente ya no engaña a nadie.

Pablo, si lo de Némesis es la leche, Tierra 2 ¿hola?,, ¿pero que moto me estas vendiendo?, es increíble que la capacidad de Millar de vender como nuevo copias descaradas, y aún más increíble que haya gente que se lo crea, coincido también en que hubo un tiempo en que Millar (Authority) parecía que iba a ser grande, lastima que solo fuera apariencia.

Mariano, ¿Ultimates 2?, bufff, hay más trasfondo político en una viñeta (cualquier viñeta) de DK2 que en ese panfleto pretencioso y tramposo que es Ultimates 2.

Jero, pues eso Millar es el Michael Bay de los comics, lo cual no me parece mal, aunque si es verdad que apuntaba más cosas. Sobre Lee, bueno la verdad es que bajo mi punto de vista le da sopas con hondas a McNiven en todos los aspectos imaginables y por imaginar, pero vaya, ya sabemos lo que dijo Harry el Sucio sobre las opiniones...