lunes, 21 de agosto de 2006

Astonishing X-Men: Balance de un año mutante.

Se ha cumplido ya el fin de la “primera temporada” del dúo Whedon-Cassaday al frente de los X-Men, equipo creativo que había levantado unas expectativas no vistas desde la época de Morrison, pero ¿se han cumplido tales expectativas?.

Joss Whedon es sin duda uno de los creadores más importantes de la tv de los últimos años, autor de la para muchos (entre los que me incluyo) mejor serie de televisión de todos los tiempos, Buffy Cazavampiros, es también responsable de su spin-off Ángel, así como de una serie que de haber tenido más tiempo llevaba camino de convertirse en una de las más grandes, Firefly (de la que hablare pronto), con más de 8 años de éxitos televisivos y algún que otro proyecto cinematográfico entre manos (destacando la esperada película de Wonder Woman), nada a priori hacía presagiar que un hombre tan ocupado tuviese tiempo de realizar un comic sobre los X-Men, pero la insistencia de Joe Quesada por fin dio sus frutos y a mediados de 2004 se anuncio a bombo y platillo la llegada de Whedon a los X-Men acompañado del excepcional John Cassaday (Planetary). El anuncio deseado por todo fan de los X-Men que se preciara de serlo desde que se empezó a rumorear (no en vano para muchos Whedon había estado la mejor Patrulla X posible durante 7 años en Buffy Cazavampiros, y el propio autor además de incluir referencias “frikis” en multitud de episodios, había declarado en varios ocasiones que a la hora de concebir a Buffy se había inspirado en la Kitty Pride de Claremont-Byrne), fue publicitado de forma espectacular y la expectación ante la salida de la nueva serie (que vendría a sustituir a Xteme-Xmen como tercera serie de la Patrulla y que para la ocasión seria rebautizada como Astonising X-Men, nombre por otra parte ya utilizado en la Era de Apocalipsis y en una miniserie de finales de los 90) no haría si no que incrementarse.

A la hora de plantear su estancia, a Whedon se le otorgaron casi plenos poderes para elegir el plantel que quisiera, y este opto por contar con la base de los New X-Men, de Morrison, es decir Cíclope como líder indiscutible, Emma Frost como actual personaje femenino central del universo mutante, Bestia como científico del grupo, y el obligado Lobezno, a estos personajes (todos los cuales, salvo Lobezno, habían conocido una evolución muy interesante de manos de Morrison) se le añadió Kity Pride, personaje que como ya se ha señalado inspiro a Whedon para crear a Buffy y por la que lógicamente sentía especial cariño. Se repetía de esta forma la formula que tanto éxito le había dado a Morrison unos X-Men reducidos a la esencia, con pocos miembros, lo que permitirá una mejor caracterización y desarrollo de personalidad así como un más adecuado reparto del peso protagonista entre todos los miembros del grupo.

El elegido para plasmar las ideas de Whedon fue Jonh Cassaday gran dibujante de (entre otras cosas) la excepcional Planetary, Cassaday (dibujante de corte relista y trazo claro así como gran narrador) recibió también el encargo de rediseñar los trajes del grupo, y es que tras un época caracterizada por el cuero negro al más puro estilo Matrix (sin duda influenciado por esta y por el éxito de las películas de X-Men) , Marvel decidió que ya era hora de que sus mutantes más famosos volviesen a vestir sus habituales trajes de colores, así Cassaday opto por unos diseños de corte clásico, inspirado en antiguos uniformes pero más modernizados, destacan sobre todo el recorte de las orejas del traje de Lobezno (unas orejas que llevaban camino de parecerse demasiado a las de Batman) y por el nuevo diseño del traje de Cíclope de nuevo con una capucha tapándole el pelo (y es que como señala el gran Rafa Marín Cíclope es ante todo contención siempre tiene miedo a sus poderes ya que no puede controlarlos y el traje original reflejaba eso de manera perfecta, cosa que no sucedía con el diseño de Jim Lee en los 90, y es que aunque era un diseño atractivo no era el más adecuado para la esencia del personaje, resultando demasiado “abierto”).

De esta forma se iniciaba una etapa que en un principio se supone que iba a durar doce números, pero que a medida que esta avanzaba, se hizo evidente que Whedon iba a necesitar más números para contar todo aquello que deseaba contar, por lo que se decidió que la serie tendría una “segunda temporada”, y es que tras los doce números iniciales el equipo creativo se tomaría unos meses de descanso (ambos tienen otro compromisos y Cassaday nunca ha destacado por su rapidez de hecho los primeros 12 números de los serie no tuvieron en USA cadencia mensual), retomando la trama desde el número 13 hasta el 24, culminado todo en un especial de más paginas fuera de colección , para dar tiempo a todo y que fuera Cassaday quien realizará todos los números (lo cual demuestra el respeto con el Marvel está tratando a esta obra) sin tener que recurrir a dibujantes “suplentes”, los números del 13 al 17 tendrían cadencia bimestral y a partir de entonces se recuperaría la cadencia mensual.

En España acabamos de asistir al final de la “primera temporada” este mismo mes de Agosto, la trama que se ha desarrollado a lo largo de estos 12 números se pueden dividir en dos grandes arcos arguméntales, de seis números cada uno, (a lo largo de los cuales se desarrollan historias secundarias que es de prever se culminen en la “segunda temporada”), el primero bautizado con el titulo de “El don”, parte del regreso de Kity Pride a la Escuela de Xavier, a través de sus ojos vemos el nuevo status quo de la misma (dirigida por Cíclope y Emma Frost ante la ausencia de Xavier que se encuentra en Genosha ayudando a reconstruirla), y observamos cuanto han cambiado las cosas desde la su primera llegada a la Mansión. En el primer número se plantan las semillas de lo que será el arco, destacando los buenos diálogos (en especial entre Kitty y Emma llenos de mordacidad y mala uva y es que la primera no olvida como Emma trato de secuestrarla en tiempos de Claremont y en ningún momento acaba por fiarse de ella) y las situaciones planteadas, como el amago de combate entre Lobi y Cíclope, al que el primero acusa de haber traicionado a Jean. La trama fundamental del arco, parte del descubrimiento por parte de una científica (la doctora Rao), de que el gen mutante no es sino una enfermedad y que como tal puede ser curada, habiéndose ya encontrado la cura, (este argumento sería también parte de la base de la que partiría X-Men III). Todo esto plantea una serie de cuestiones morales muy interesantes (que más allá de una pelea entre Lobezno y la Bestia) no son excesivamente desarrolladas en la saga, y es que enseguida los X-Men pasan a la acción al descubrir que tras “la cura” esta el uso y esclavización de un antiguo compañero al que creían muerto, Coloso, lo que lleva a su reaparición en una de las resurrecciones mejor llevadas de la historia de Marvel, con una paginas impagables de Cassaday en la que vemos la reacción de un anonadada Kitty ante el regreso de su antiguo amor, el arco supone también la presentación de una nueva amenaza Ord, que es quien proporciona a Rao los medios para obtener la cura, y que pretende acabar con los mutantes a los que acusa de ser responsables del genocidio sucedido en su planeta de origen, lo cierto es que Ord, no resulta en ningún momento demasiado amenazador y solo el que cuente con la colaboración de una facción de SHIELD, y el que parezca en todo momento que detrás de el ahí algo más grande hacen creíble la amenaza que puede representar,.Destacar también, el que se empiece a cuestionar la lealtad de Emma Frost, que al finalizar el arco habla con un personaje desconocido (al que solo vemos en sombras) sobre las repercusiones de la reaparición de Coloso para sus planes.

Se trata de un primer arco interesante, con muy buenas ideas y con momento excelentes (repito impagable la reaparición de Coloso), sin embargo el resultado final no es tan genial como se esperaba en un principio y queda la sensación de que no se han aprovechado del todo el potencial de las ideas expuestas.

El segundo arco denominado “Peligroso”, nos muestra como la Sala del Peligro, es en realidad un ser vivo de I.A al que Xavier pese a ser consciente de ello, no duda en esclavizar para entrenar a “sus” X-Men, ante este descubrimiento con el que termina el arco un cisma parece abrirse en lo más profundo de los X-Men, cisma que parece puede aumentar tras el espectacular clifflanger, de la última página del número 12. en el que se descubre que con quien habla Emma al final del primer arco, que no es otro que Sebastián Saw el cual dirige en secreto un Club del Fuego Infernal al que parece seguir perteneciendo Emma y que ha reclutado a Cassandra Nova hermanastra de Xavier y primer gran villano creado por Morrison.
De esta forma en este arco se retoma al Xavier maquiavélico, que ya Claremont (e incluso Lobdell) insinuaron en su momento, en un situación que puede (y debe) tener grandes repercusiones en el rumbo de la franquicia, y con una serie de incógnitas y tramas abiertas que dejan con ganas de más, aunque no es menos cierto que la trama bien concebida y partiendo de una buena idea, deja de nuevo un sabor un tanto amargo, ya que da la sensación de que con esos mimbres se puede hacer un mejor cesto, aun así el balance global de los 12 números es positivo aunque un tanto inferior a lo en un principio esperado, habrá que ver como acaba todo en la “segunda temporada”.