miércoles, 27 de julio de 2011

Marvel, mis etapas preferidas y II.

Sigo con el repaso a mis etapas favoritas de los personajes más clásicas de lo que en su día fue la Casa de las Ideas, hoy con un repaso por el triunvirato de Vengadores por excelencia.


Thor: Después de Daredevil,  mi personaje preferido de todo el Universo Marvel, a lo largo de su dilatada trayectoria en el mismo hay muchas etapas que merece la pena recordar, desde la de Stan Lee y Jack Kirby, ya que no hay que olvidar que después de los 4 Fantásticos, fue Thor el personaje con el que Kirby más permaneció, llegando a crear también una etapa de desbordante imaginación de la que guardo con especial cariño los maravillosos Relatos de Asgard, y es que la faceta mítica de Thor siempre me pareció mucho más interesante que la terrenal.

Tampoco estuvo nada mal el trabajo de John Buscema acompañado a los guiones de Stan Lee, o sobre todo la mítica Saga de Los Celestiales, concebida por Roy Thomas, rematada por Ralph Machio y Mak Gruenwald y plasmada por Keith Pollard, aún hoy sigue siendo una muestra clara de quien es Thor y del potencial de grandeza que posee el personaje, épica a más no poder, llena de momentos dramáticos, la Saga de los Celestiales sigue siendo hoy uno de mis cómics de referencia de toda la historia del Universo Marvel.

Sin embargo por encima de todo esto, y volviendo una vez más a los gloriosos 80, mi etapa favorita de la historia de Thor sería sin duda la de Walter Simonson, primero en solitario, luego con Sal Buscema a los lápices, la etapa de Simonson es una suerte de Saga de los Celestiales continua, donde la épica y el drama se combinan para hacer una etapa marcada a fuego en todo seguidor de los cómics de superhéroes.


Capitán América: Desconociendo su etapa fundacional allá por los 40, y centrándome por tanto en su regreso a la “era Marvel”, hay en el Capitán América muchas etapas que merecen la pena, Stan Lee y Jack Kirby, Stan Lee y Gene Colan, la breve pero intensa colaboración entre Roger Stern y John Byrne, DeMatties y Zeck, las dos etapas de Mark Waid con Ron Garney y Andy Kubert o los primeros números de Gruenwald son claros ejemplos de ello, pero para mi hay dos etapas especialmente significativas en el héroe abanderado.

La colaboración entre un pletórico Steve Englehart y un sólido Sal Buscema sería la primera de ellas, sagas míticas como la del Capi de los 50, el Imperio Secreto, Nómada, las colaboración con el Halcón, el marcado cariz social y político de la serie, hacen de esta una de las etapas más interesantes no ya del personaje, si no de todo Marvel, Englehart fue uno de los guionistas más interesantes de los 70, no solo por su trabajo en esta serie (su labor en Batman o Los Vengadores es también sobresaliente), sin embargo sería aquí donde daría lo mejor de si mismo y donde sentaría las bases del Capi tal y como lo conocemos hoy en día.

La segunda gran etapa a la que quería hacer referencia es mucho más reciente, en realidad aún no na concluido, ya que se trata de la colaboración de de Brubaker con diversos artistas, sobre todo con Steve Epting, ya que desde el regreso de Steve Rogers, Bru parece que no termina de encontrar la tecla. La etapa que tiene una reconocida influencia del trabajo de Englehart fue una autentica montaña rusa desde su impactante inicio hasta el mentado regreso de Rogers, sin posibilidad de freno, Brubaker no dejaba títere con cabeza y los acontecimientos no paraban de sucederse sin que apenas hubiera tiempo de respirar, con las cosas muy claras, Bru supo aprovechar las injerencias editoriales con la “muerte” del Capitán América para, aún sin su personaje central hacer los que probablemente fueran los mejores números de una etapa ejemplar hasta ese momento. Sin duda el mejor cómic Marvel durante muchos años, que sin embargo, lleva ya demasiado tiempo estancado, esperemos que Brubaker consiga retomar el pulso y siga haciendo historia en una obra que va camino de entrar, si no lo ha hecho ya, entre las grandes de la editorial.


Iron Man: No tengo tantos cómcs de este personaje como de los otros dos, y es que más allá de la Biblioteca Marvel (que ya es mucho), sagas sueltas, lo de Busiek y los cómics más actuales (hasta hace bien poco, que Larroca ha terminado por “echarme” de la colección) no tengo una visión tan competa del mismo.

Así que de los cómics que he leído, me quedaría obviamente con la etapa de David Micheline/Bob Layton y John Romita Jr. (tercera vez que vemos a este por aquí tras Spider-man y Daredevil), una etapa quintaesencial sobre lo que es, lo que significa ser Iron Man, llena de acción trepidante y con elementos que ayudar a crecer y complejizar al personaje, no es la única etapa relevante claro, Bill Mantlo también hizo un buen trabajo con el mismo, lo poco que he leído de lo de Byrne con un pletórico Romita Jr. tiene muy buena pinta, los números de O´Neil que he visto no están mal, la labor de Kurt Busiek, Roger Stern y Sean Chen es bastante notable y el regreso de Micheline y Layton con (sobre todo) La Guerra de las Armaduras, merece mucho la pena, pero en conjunto, y recalco de lo que yo he leído, creo que en Iron Man la única etapa que puede mirar a los ojos a las grades de los personajes mentados hasta ahora, es la de David Micheline/Bob Layton y John Romita Jr.