viernes, 29 de julio de 2011

¿Qué fue de Jorge Sanz?

La tan denostada ficción española, tiene pese a quien pese, productos realmente interesantes que merece la pena destacar, aunque es innegable que en el ámbito de la ficción televisiva (y la no televisiva), la mala fama y los prejuicios tienen por desgracia una base bien real, esto no debe impedir reconocer lo bueno cuando se tiene delante.

Concebida por David Trueba, guionista y director de los 6 episodios que componen esta miniserie emitida en nuestro país por Canal +, ¿Qué fue de Jorge Sanz? es una de las más agradables sorpresas que me he encontrado en lo que va de año (aunque la serie data del 2010).

Con tono de falso documental y con un magnifico Jorge Sanz interpretándose a si mismo, la miniserie se centra en la decadencia de un actor, autentico símbolo del cine español de su época y que ahora apenas si encuentra trabajo para salir adelante, encasillado permanentemente en el papel de sex symbol al que ni el mismo parece estar dispuesto a renunciar, todo mientras la vida no hace más que ponerle zancadillas, todos le recuerdan lo grande que era y lo poco que es ahora, y nada termina de salirle bien.

Aunque es obvio que nos encontramos antes una obra de ficción, si por algo destaca la serie es por su honradez, su cercanía, su verosimilitud, ayuda y mucho, la puesta en escena elegida por Trueba, documentalista, que dota al conjunto de una credibilidad apoyada tanto en el trabajo de Jorge Sanz, como en el de Eduardo Atuña, que interpreta a un representante recién llegado al mundo del espectáculo, que como un Sancho Panza moderno, trata de guiar a su “señor” por los mejores caminos con más buena voluntad que acierto.

Con un humor ácido, poniendo el dedo en la llaga, y con fuertes dosis de esa autocritica que a veces tanto se hecha de menos en el cine español, donde el culpable siempre esta fuera, ya sea los americanos, ya sean los malvados piratas, ¿Qué fue de Jorge Sanz?, es un análisis en clave de parodia, duro y certero, no ya de la figura de un ídolo caído, si no de toda nuestra industria fílmica, de sus vicios y estigmas, a la vez que una visión más global del mundo del cine y las fuerzas que lo mueven.

Se dice que la serie no es muy original, que esta muy influenciada por Larry David (que algún día tendré que ver), pero en todo caso no me parece demasiado relevante, primero claro, porque todo hace indicar que se trata de una buena influencia, y segundo por que la serie tiene la suficiente personalidad propia como para ser relevante en si misma, lo cual ya de por si habla muy bien del resultado final, notable resultado al que contribuye la excelente y simbólica banda sonora, compuesta por Darren Hayman y que tanto dice sobre la serie y lo que esta cuenta.

No creo que con esta miniserie vuelva a recuperar la esperanza en la ficción televisiva española, (perdida más o menos desde el final de 7 vidas, puede que incluso antes ya que esta serie termino por repetirse en exceso) pero si muestra a las claras que ahí fuera hay talento, hay ideas, que no siempre se ha de hacer lo mismo una y otra vez, que se puede hacer algo distinto, ahora solo falta que cunda el ejemplo.