miércoles, 24 de agosto de 2011

Astonishing Spiderman & Lobezno: Recuperando el sentido de la maravilla.

Etiquetado como producto de lujo y protagonizado por los dos personajes más importantes de la Marvel actual (con permiso de la triada vengadora), Astonishing Spiderman y Lobezno parecía el típico producto prefabricado en busca del éxito coyuntural e intrascendente, por suerte a veces la vida te da sorpresas.

Astonishing X-Men de Joss Whedon y John Cassaday supuso uno de los mayores éxitos comerciales de los últimos años, aunque su prolongación de la mano de Warren Ellis y varios dibujantes no ha resultado tan exitosa, solo era cuestión de tiempo que la formula se exportará, y más en una industria tan deseosa de éxitos como incapaz de frenar la sangría de ventas. ¿Y cual es esa formula?, pues muy sencillo, juntar a un guionista de prestigio con un dibujantes de prestigio para tratar con los principales personajes de la casa en historias que, aunque en continuidad, van un poco a su bola. La formula (que ya se ha roto, ver a un guionista tan mediocre como Daniel Way en Astonishing X-Men es como poco anticliático) ha traído cosas como el Astonishing Thor de Robert Rodi y Mike Choi (ninguno una superestrella precisamente, la formula ha estallado de manera clara) o este Astonishing Spiderman y Lobezno que hoy nos ocupa.

La idea de juntar a los dos personajes más populares de Marvel no es original, claro, y esta en cierta medida influenciada por los Team-Ups entre Superman y Batman de la Distinguida Competencia, en contraste con estos, lo cierto es que ni Spiderman ni Lobezno son iconos (en el sentido de que, al contrario que los personajes DC, los marvelitas son muchos más mundanos y menos “dioses que caminan en la Tierra”) ni tienen tanta tradición colaborativa, pese a que hay ejemplos bastante importantes de cómics entre ambos personajes, ni son tan numerosos, ni han tenido tanta trascendencia como los del murciélago y la gran S. Así las cosas más que ningún otro, este Astonishing Spiderman y Lobezno olía claramente a producto prefabricado, de escasa trascendencia y menos interés....hasta que se anunció que Jason Aaron sería el guionista del mismo.

Aaron es sin duda el guionista más interesante que ha surgido en los últimos años del cómic comercial USA, su poderosa Scalped para el sello Vertigo le abrió de par en par las puertas de la antigua Casa de las Ideas (de las ideas de los demás, claro) donde su estilo directo y seco le ha permitido trabajar con alguno de los personajes más extremos de la casa: Ghost Rider, Punisher o Lobezno. Para esta obra quedaba la duda de como sabría tratar a Spiderman, un personaje mucho más “amable”, un superhéroe de tomo y lomo en el pleno sentido de la palabra, pronto las dudas quedaría despejadas, pero no adelantemos acontecimientos,

La pareja de baile del guionista sería Adam Kubert, recién llegado de su casi inexistente paso por la DC, el mejor de los hermanos Kubert, un narrador mucho más solvente, y no por ello menos espectacular que su, tal vez más famoso hermano Andy, asegura la espectacularidad y la solvencia gráfica en uno de esos proyectos de prestigio a los que Adam, incapaz de afrontar una serie regular, parece abonado.

Hace tiempo que, salvo excepciones, el cómic de superhéroes ha perdido su sentido lúdico y de entretenimiento en busca de una gravedad impostada que muestra una clara indefinición sobre el target al que estos cómics van dirigidos. Astonishing Spiderman y Lobezno es ante todo una recuperación buscada y deseada de los cómics de superhéroes concebidos como entretenimiento puro en el que la aventura, el sentido de la maravillas, las situaciones limites y los villanos malvados y estranbóticos están a la orden del día. Con Spiderman y Lobezno atrapados en el tiempo, sin saber ni como ni porqué (ni lo que es más importante, por quien), Aaron plantea un relato desenfrenado de acción y emociones fuertes, donde la peculiar relación entre dos personajes tan opuestos y la búsqueda de respuestas ante lo desquiciante de su situación serán el eje sobre el que gire la miniserie.

Con un Kubert pletórico, que no duda en plagar la página de viñetas cuando la cosa así lo requiere sin por ello renunciar a las tan socorridas como impactantes splash-page, Aaron plantea una historia densa que se aleja de la morosidad narrativa actual, con conceptos brillantes (la bala Fenix, el bate del tiempo o Muerte, el Planeta Viviente) y con un villano no tan en la sombra, que resulta totalmente coherente con el tono y el tipo de historia que se esta contando. El cómic además plantea repercusiones para el futuro, tanto del trepamuros (si es que algún guionista arácnido recoge el guante), como de Lobezno, guionizado por el propio Aaron, estamos pues ante una obra relevante, que busca tener un impacto en sus personajes, y que no se trata simplemente de una historia más que olvidar nada más leida.

La miniserie de seis números, recopilada aquí por Panini en un correcto, pero sobrepreciado tomo de la línea Marvel Graphic Novels, recupera además el espíritu inicial de este tipo de productos. Antes de su sobreabundancia, las miniseries contaban historias importantes para sus personajes con autores de calidad que trataban de aportar algo al lector más que mero completísimo. Relevante y enormemente entretenida, Astonishing Spiderman y Lobezno confirma a Jason Aaron como un guionista a seguir y un autor sobre cuyos hombros se puede edificar el relanzamiento de la casi destruida franquicia mutante, veremos que le depara el futuro, pero de momento su presente es brillante.

4 comentarios :

Ovidio dijo...

Resulta curioso cómo todos nos hemos puesto de acuerdo a la hora de ensalzar este pedazo de cómic. Es de los que da gusto comprar porque siempre darán ganas de releerlo, de lo divertido que es y lo bien escrito que está. Es más, me atrevería a decir que es la historia que mejor aprovecha al villano que sale en ella, y los nuevos no es que sean precisamente olvidables, yo quiero el regreso del tipo del bate, aunque sepamos ya cómo acabará sus días. XD

Lo dicho, un cómic genial, impredecible, ingenioso, dinámico, divertido... lo tiene todo, Aaron capta lo mejor de cada uno de los guionistas más capaces del momento: la chulería (cuando está bien escrita) de Millar, el tratamiento de personajes de Peter David, la imaginación de Morrison, etc, etc. Todo está ahí, altamente recomendable.

Ovidio dijo...

Por cierto, el crossover mutante: Cisma, está escrito por Aaron. Tengo mucha curiosidad por si estará a la altura de lo que suele ofrecernos, porque si es así... estaríamos hablando de uno de los mejores cruces que ha parido la editorial. Eso si mantiene el nivel, claro.

Yota dijo...

Saludos!

Pues no voy a extenderme mucho. Esto es un suma y sigue, casi todo el mundo está encantado con esta historia, no es para menos.

Lástima de precio y formato....

Fer1980 dijo...

Ovidio, lo mejor que he leído de Marvel en lo que va de año, sin ninguna duda, a ver que tal Aaron en los X-Men, porque si ni el consigue sacarlos del pozo no se quien lo conseguira.

Yota, lo del precio y tal es una pena, si señor a Panini se le fue bastante la mano.