lunes, 26 de abril de 2010

Daredevil Historia de un hombre sin miedo: Parte CXXIII: El Daredevil de Ed Brubaker y Michael Lark IV.

Ultimo post de la serie de cuatro dedicados a la etapa de Ed Brubaker y Michael Lark, y por tanto también ultimo de los dedicados a la serie regular del personaje en esta historia de un hombre sin miedo, se acerca el final.

El final de la etapa de Brubaker y Lark al frente del hombre sin miedo comprende los números 107 a 120 del segundo volumen americano del personaje (con fechas de portada de Mayo de 2008 a Octubre de 2009 y que se corresponde con los números 35 al 48 del segundo volumen del personaje bajo la editorial Panini en España, de Enero de 2009 a Febrero de 2010), con motivo de este último número se decidió recuperar la numeración original de la serie llegando así al 500 USA (380 del primer volumen, más estos 120 del segundo), estos números contaron con la colaboración a los guiones de Greg Rucka en los 107-110 USA (35-38 en España) en una saga llamada “Cruel e inusual”. Viejo amigo de Ed Brubaker de sus tiempos en DC, juntos escribieron una de las etapas de mayor calidad de las series regulares del Batman post Crisis en Tierras Infinitas además de ser autores de una de colecciones más destacadas de DC en la pasada década: Gotham Central, donde precisamente colaborarían con Michael Lark, de fuerte querencia por el genero negro (tanta que los trabajos de Rucka lejos del mismo han sido casi siempre decepcionantes), Rucka es otro de esos escritores que a priori parece encajar perfectamente en Daredevil, por otro lado y siguiendo con los guiones, el número 500 contó con una historia corta a cargo de Ann Nocenti (no creo que a estas alturas requiera presentación), que retomaba a su personaje fetiche, en unas páginas donde se muestra porqué Daredevil hace lo que hace. A nivel de dibujo el duo Lark/Gaudiano son autores de todos los números excepto los Daredevil volumen II 111 que contó con lápices de Clay Mann (dibujante de la miniserie de Elektra en el Reinado Oscuro), el 116 con el ya habitual David Aja (en una historia ambientada en la Costa da Morte gallega) y la ya mencionada historia de complemento de nuevo con un Aja más deudor que nunca de Mazzuchelli. Señalar por último que además de la ya mencionada “Cruel e inusual”, estos números se estructuran en torno a otras dos grandes sagas “Lady Bullseye” (111-115, 39-43 en España) y “El retorno del Rey” (116-120/500, 44-48 en España).

Sin contar el espejismo que finalmente supuso “El diablo en la galería D”, si algo había quedado claro hasta ahora en esta etapa, es que Brubaker no le había cogido nunca el tranquillo al personaje principal, por lo que cuando uno lee “Cruel e inusual” no puede dejar de pensar en la influencia que pudo tener Greg Rucka en el desarrollo de la saga, con un Matt mucho más “dentro de personaje” por así decirlo que en los números precedentes (o que en los que vendrán), leyendo esta pequeña historia (y creo sinceramente que esta es una buena forma de calificarla, a todos los niveles), no puedo dejar de pensar que tal vez Brubaker equivoco el enfoque de su etapa, tal vez el legado de Bendis fuese demasiado pesado, tal vez su propia trabajo en el Capitán América tuvo demasiada influencia, y es que esta pequeña historia, de puro genero negro, parece un oasis dentro de la gigantesca historia-rió que el guionista americano se vio impelido a construir, tal vez si hubiese tomado este camino, si hubiese optado por pequeñas historias bien escritas y desarrolladas las cosas hubieran sido distintas, quien sabe.

“Cruel e inusual”, supone un autentico punto y aparte en la colección, una historia sin demasiadas pretensiones, que siendo sinceros era justo lo que necesitaba tanto la colección como el personaje: Big Ben Donovan, se encuentra en el corredor de la muerte por los brutales asesinatos de unos niños, Luke Cage conoce a Donovan, sabe que es un mal tipo, pero también sabe que no es capaz de hacer algo así, por mucho que él mismo lo haya confesado, pide ayuda a Matt, pero después de lo que Mr. Miedo le hizo esta demasiado ido como para dar (o recibir, ya puestos) ayuda de nadie, Dakota North, conoce a Luke y decide sin mucha convicción ayudarle, cuado es atacada simplemente por acercarse a Donovan, aquí esta pasando algo raro, y Matt se tiene que implicar, quiera o no.

Decía en la presentación de la etapa, que Dakota es probablemente la mayor aportación de esta a la mitología del hombre sin miedo, esta saga es una clara muestra de ello, Dakota, fuerte, inteligente y decidida, no esta dispuesta a permitir que Matt se hunda en la miseria, sabe que este caso, por pequeño que pueda parecer puede suponer una victoria que para Matt marque alguna diferencia tras tanta derrota, Matt ayudara a Donovan aunque tenga que obligarle a hacerlo.

Lo mejor de la saga, a parte de un tono y un ambiente que tan bien le sientan a la colección, tal vez este en al profundización en la relación entre Matt y Dakota, la química, la tensión sexual entre ambos era evidente y aquí Lark fue un autentico maestro, con miradas y gestos que delataban cosas que las palabras parecían negar, al relación termina llegando a un punto culminante que tanto Matt como Dakota tendrán tiempo de lamentar, entre medias, la resolución de la intrincada conspiración que estaba detrás de las acusaciones a Donovan (y aquí Brubaker vuelve a recuperar a un viejo personaje de la colección, Slaughter, que tendría su importancia en los primeros números de Miller como dibujante allá por finales de los 70), supone un cierto respiro para un Matt, que muestra unos recursos y habilidades que Brubaker parecía haber olvidado que tenía, el respiro sin embargo será breve.

Y es que la siguiente saga, “Lady Bullseye”, retoma el hilo de lo que Brubaker había estado construyendo desde su llegada a la colección, dejando así atrás el agradable paréntesis que termino siendo “Cruel e inusual”, la saga de explicito titulo se centra en la llegada de un nuevo personaje al juego, Lady Bullseye, de ridículo nombre (pese a la justificación que encuentra en su origen), Lady Bullseye será un peligrosa asesina (entroncando en cierta forma con personajes como Elektra, María Tifoidea o en menor medida Eco), al servicio de La Mano que tiene como objetivo aislar a Daredevil de su entorno para prepararle para un ofrecimiento cuando menos sorprendente, y es que la poderosa organización ninja, tras descubrir que había sido liderada por una extraterrestre disfrazada de Elektra, ha llegado a la conclusión de que Daredevil es el líder que necesitan para recuperar la gloria perdida, por supuesto Lady Bullseye, pese a que finge seguir ordenes, tiene otros planes.

La idea que se esconde tras la saga es interesante y llena de potencial, pero el desarrollo de la misma presenta diversos problemas, para empezar la propia Lady Bullseye, que recuerda en exceso a otros personajes femeninos que han pasado por la colección, pero que no consigue adquirir la suficiente entidad (por mucho que Brubaker haga que patee el culo a Matt) como para hacer de ella un personaje atractivo, tiene el acierto, de que, pese a lo que el nombre pueda sugerir, no estamos ante un versión femenina del letal enemigo de Daredevil, y es que aunque Bullseye tenga que ver de manera indirecta con el origen del personaje, Lady Bullseye es otra cosa totalmente distinta, otro problema, ya endémico en la etapa, es la caracterización que Brubaker hace de Matt, lo que se hace más evidente cuando se compara con como trata el guionista a Danny “Puño de Hiero” Rand que juega un papel secundario en la saga, Rand es un personaje que obviamente si gusta al guionista, lo que se deja notar cada vez que los escribe, así que de nuevo tenemos un Daredevil que no sabe a donde ir, desbordado por los acontecimientos y sin apenas recursos para afrontar lo que le viene encima, además Brubaker vuelve a abusar de al vena egoísta del personaje con su comportamiento con los padres de Milla, o su actitud hacía Dakota tras lo que paso entre ellos.

Entre tanto desastre al rescate de Matt viene otro personaje de nuevo cuño, el Maestro Izo, con cientos de años de vida, y al parecer uno de los fundadores tanto de La Mano como de La Casta, Izo lleva años siguiendo a Matt y fue él quien puso a Stick tras su pista, el personaje, al igual que Lady Bullseye, resulta algo redundante, y al final terminara usado como un Deux ex Machina, que todo lo sabe y que indica a un Matt totalmente incapaz de tomar sus propias decisiones, lo que hacer.

“El retorno del rey”, es la ultima saga de Brubaker y Lark, y tiene curiosamente su mejor parte en la primera dibujada por Aja, un comic que recuerda en cierta medida a esos números “entre sagas” que ha habido en la etapa y que se centraron en personajes como Foggy Nelson, Milla Donovan o Ben Urich, aquí el foco pasa a Wilson Fisk, quien cumpliendo su pacto con Daredevil y tratando de honrar la memoria de Vanessa, intenta una vez más de dejar su pasado como Kingpin atrás, de nuevo hay ecos de la etapa Miller en todo esto, solo que ahora en lugar de Japón, el exilio autoimpuesto por Fisk tendrá lugar en España, en concreto en las costas gallegas, allí Fisk, conseguirá en cierta medida rehacer su vida, e incluso encontrara una mujer con quien compartirla, siempre tendrá tras de si el temor a que todo acabe, porqué en el fondo sabe que no merece ser feliz, y como no podía ser de otra forma, todo acaba cuando La Mano, rechazada por Murdock acude a él, llevándose por el camino su recién encontrada felicidad, así de nuevo, y al igual que sucediera con Vanessa, la muerte (entonces la desaparición), de su amor, de la esperanza de llevar una vida normal, será lo que lleve a Fisk a asumir de nuevo el manto de Kingpin.

La excelente introducción de la saga no se ve tan bien acompañada por el desarrollo de la misma, un Daredevil ya totalmente desquiciado, sin apenas aliados tras haberse enfrentado con Foggy y Dakota, forja un nuevo pacto con el diablo (Fisk), para acabar con La Mano, quien mueve los hilos sin embargo es Izo, y tanto Fisk, como Lady Bullseye, como el propio Matt bailan a su son con el objetivo final de colocar a Matt como líder de La Mano, pero en sus propios términos, con la intención de transformarla desde dentro, aquí una vez hay ecos de la etapa Miller, ya que la situación recuerda a cuando Elektra tras ser expulsada de La Casta acabo en La Mano con el objetivo de derrotarla desde dentro...solo para acabar corrompida por la secta de asesinos, ¿pasará lo mismo con Matt?, Brubaker deja la respuesta en manos de su sucesor, Andy Diggle, ya que al igual que él tuvo que lidiar con el final abierto de la era Bendis/Maleev, ha decidido dejar su etapa totalmente abierta para continuar lo que ha querido llamar la “tradición de Daredevil, tradición que veremos si se hace tal cuando acabe la etapa Diggle que de momento apenas si ha dado sus primeros pasos.

Como balance global, esta fase, dentro de al etapa de Brubaker y Lark en la colección es bastante mejor que todo lo que se desarrollo en torno a Mr. Miedo, sin embargo esta a años luz de lo que prometía una etapa que parecía tener de todo para ser gloriosa, no lo ha sido y el sabor que queda es amargo, como de oportunidad perdida, ahora la cosa esta en manos de Andy Diggle y Roberto de la Torre, esperemos que les vaya mejor.

2 comentarios :

Ovidio dijo...

Creía que íbamos a diferir en esta parte de la etapa pero...

Joder, es que estoy de acuerdo, quizá me guste menos que a ti "Cruel e inusual", pero cuando uno se para a pensarlo llega a la conclusión de que, efectivamente, junto a "El diablo en la Galería D", es de las pocas sagas que realmente merecen la pena de la etapa.

Lo que no pensaba es que fuéramos a coincidir con Lady Bullseye (personaje aburrido y anodino en manos de Brubaker, ya veremos si Diggle le da algo de personalidad y aplomo, que hasta Eco le da mil vueltas) o con Izo, porque casi todos quedaron contentos con las sagas finales de Bru. Y sí, son mejores que las de Mr. Miedo, pero aún así... flojísimas, especialmente si nos fijamos en quién las escribe.

Que el autor de Sleeper, Catwoman, Gotham Central y Capitán América nos deje esto en DD es una verdadera lástima.

fer1980 dijo...

La mejora con respecto a lo de Mr. Miedo me parece sustancial, y al menos creo que es un final digno, pero claro el problema es loq ue dices que hablamos de Brubaker...