lunes, 3 de noviembre de 2008

Universo DC un año después: El Superman de Busiek y Pacheco.

Si ayer hablábamos del Superman de Johns y Donner hoy le toca el turno al Superman de Busiek y Pacheco que si bien no se ha visto aquejado de la irregularidad de aquel si ha contado con sus propios problemas

Si tenemos en cuenta que el último número que de la serie americana de Superman que hemos visto en España dentro de la grapa mensual de Pda ha sido incluido en el número 14 de la misma, nos sale que dentro de la esta se han publicado trece números de Superman y un anual, 9 de los cuales (y el anual) han estado dibujados por Pacheco, y todos (aunque a veces con ayuda), han contado con el guión de Busiek, una situación por tanto muy distinta a la de Actión Comics.

Partiendo de esta base mucho más solida, Busiek ha podido concebir un gran ciclo argumental con visos de continuidad, que aunque ha tenido sus interrupciones, al menos si ha podido completarse en un tiempo razonable; así Busiek ha asentado su etapa en torno a dos bases fundamentales, por un lado ha presentado a Sujeto 17, un extraterrestre que llego a la Tierra en condiciones similares a las de Superman, solo que cayó en el lado comunista del mundo, lo que hizo que fuera sometido a miles de experimentos y torturas (pérfidos comunistas, los americanos nunca hacen experimentos con nadie, no señor, son mucho más buenos y píos, si es que a veces….), ahora liberado de su cautiverio se muestra dispuesto a vengarse de la humanidad, siendo Superman el principal responsable de impedirlo, por otro lado Busiek retoma y exalta la figura de Arion, el poderoso mago atlante, que plantea un dilema interesante a Superman, según Arion la humanidad siempre ha avanzado a base de crisis de las que ha conseguido salir adelante más fuerte que antes, ahora la presencia de Superman y otros como él, están retrasando, que no impidiendo la próxima crisis, haciendo que cuando esta llegue sea más fuerte que nunca y la humanidad no pueda salir adelante tras ella, por ello pide a Superman, que deje de actuar y que permita a la humanidad alcanzar su propio destino sin interferencias, para ilustrar su afirmación, Arion recurre a su magia para mostrar a Superman un futuro postapocaliptico, en la que un nuevo villano, Khyber, se ha hecho con el control de un mundo que ya no cuenta con un vencido Superman, dejando a la humanidad al bode de la extinción.

La idea es interesante y ahonda en la visión que Busiek tiene del personaje y que ya mostro en el JLA/Avengers, para Busiek, Superman siempre ha tenido miedo de interferir demasiado e impedir a la humanidad su libre albedrío, en esta circunstancias las palabras de Arion no caen oídos sordos, y Superman vive un intenso conflicto moral reflejado a lo largo de toda la saga, una saga que cuenta como punto culminante esa especie de “Días del pasado futuro” antes mencionada , en la que Superman asiste impotente a su total derrota, (no se que tienen este tipo de historias que suelen ser bastante buenas…hasta que se abusa de ellas, como en Héroes, pero vaya ese es otro tema), la saga peca sin embargo de dos cosas: estar excesivamente alargado, (algo demasiado común hoy en día), y tener un final un tanto decepcionante para una idea de tanto potencial, además la presencia del Sujeto 17 es un tanto artificial, y la figura de Khyber apenas si es esbozada, aún así al menos estamos ante una historia sólida, bien construida, e interesante, cierto es que podía haber dado mucho más de sí, pero no deja de ser un buen comic.

Capítulo aparte merece la labor de Carlos Pacheco, quien bajo las tintas de su inseparable Jesús Merino, realiza en Superman uno de los trabajos más impactantes de su carrera, con un Superman majestuoso que recuerda mucho al de Jim Lee, y que sin necesidad de mostrar una montaña de músculos nos enseña un personaje que transmite grandeza por los cuatro costado, sin duda todo un ejemplo de cómo se debería dibujar al personaje, a esto, añade sus habituales dosis de espectacularidad y su ágil narrativa, todo lo cual hacen de Pacheco uno de los dibujantes más completos de cuantos trabajan en los USA, y tornan este Superman en toda una delicia visual a altura del trabajo de Lee con el hombre de acero.

Pasando ya hablar de los fill-ins, lo cierto es que tenemos un poco de todo, un muy buen comic, en torno a los primeros años de Jimmy Olsen y como llego a trabajar para el Planet a cargo de un inspirado Rick Leonardi, una insípida historia con Wonder Woman como coprotagonista, y coescrita y dibujada (con la ayuda de Eduardo Barreto), por Richard Howell, una graciosa y entretenida aventura con el Bromista como villano dibujada por Mike Manley y Brent Blevis, y un comic relacionado con la trama principal, que cuenta con algunas páginas de Pacheco, pero cuyo dibujante principal es Peter Vale, donde Superman reflexiona sobre la palabras de Arion, en fin bastante variedad, con algún que otro buen comic.

Cabria mencionar por último la (una vez más) caótica edición de Pda de la colección, empezó simultaneando (al igual que en Batman), un número de Superman con un número de Action, para a continuación publicar en cada grapa dos (incluso en el 12 y de nuevo como en Batman cuatro), de una sola de las colecciones, por otro lado, uno de los números de Actión (el 854 guionizado precisamente por Busiek) lo han incluido en el tomo 4 de Cuenta Atrás (dejando inéditos el 852 y el 853 que formaban parte de la misma historia ya que según Pda, “la historia se entendía bien así”, algo que por desgracia los demás no hemos podido comprobar por nosotros mismos al arrebatarnos esa elección), y cuatro de Superman (el especial 666, con lápices de Walter Simonson y los 668-670 con lápices de Leonardi), se han publicado aparte en un tomo donde se resuelve la trama del tercer kriptoniano, insinuada desde el principio de la colección en los números guionizados por Nicieza para Action Comics, en fin una publicación caótica, a la que se debería poner remedio.