miércoles, 2 de abril de 2008

Daredevil: Historia de un hombre sin miedo. Parte LXVIII: Elektra de Rober Rodi.

Ultima etapa ya de la segunda serie regular de Elektra que en este caso finalizo en el número 35, de ellos solo hasta el 27 están editados en España, el resto permanecen inéditos a día de hoy.

Con el fin de la etapa Rucka llego también el fin del último intento serio por cambiar y hacer evolucionar a Elektra, ya que Robert Rodi (Loki, Identity Disc) su sustituto opto por transitar por caminos ampliamente conocidos, su etapa que abarco desde el número 23 (con fecha de portada de Julio de 2003) hasta el número 35 (Junio de 2004) y último contó con hasta cuatro dibujantes distintos, siendo Sean Chen (Iron Man, X-Men: El Fin) el más destacado con 6 de los 13 números en su haber (23-28), le seguiría Will Conrad (Serenity, Conan) que se ocuparía de los 4 siguientes (29-32), Steve Cuminngs (New Excalibur, Batman: Legends of Dark Knight) que haría lo propio con los números 33 y 34, mientras que Jon Proctor (What if?) realizaría el ultimo número de la serie, señalar también que Greg Horn (Hulka, Enma Frost) portadita de toda la serie hasta entonces abandonaría tal labor en el número 22, siendo sustituido inicialmente por el genial Bill Sienkiewicz (Daredevil Love and War, Elektra Asesina), el cual permanecería tan solo 3 números en tal labor, aunque realizando eso si, un magnifico trabajo.

Conviene mencionar también, que la serie en España fue cancelada por Forum en su número 27 y pese a que se anuncio la intención de “buscar formulas” para recuperar los ocho números que quedaron inéditos, lo cierto es que no debieron encontrarlas puesto que a día de hoy estos comics siguen sin haber visto la luz en nuestro país.

Entrando un poco a mencionar brevemente la carrera de los distintos autores de la etapa, señalar si acaso que Robert Rodi como tantos otros guionistas de la etapa de Quesada, provienen de un mundo ajeno inicialmente al comic, este caso de la novela donde ha alcanzado cierto reconocimiento siendo su labor en el mundo del comic más anecdótica, su primer contacto con este medio se produciría en el año 2000 de la mano del sello de DC Vertigo donde se ocuparía de diversos proyectos, sin embargo más fama (y polémica) le han dado sus trabajos para Marvel, donde más allá de esta Elektra se ocuparía de una interesante miniserie sobre Loki junto al genial Esad Ribic (Silver Surfer: Réquiem) y sobre todo de la miniserie Identity Disc, una especie de respuesta en tono relativamente paródico a la Identity Crisis de DC, y en la que un puñado de villanos y exvillanos (entre los que se encontraba Bullseye) son chantajeados para encontrar el mítico Disco de la Identidades, disco en el que supuestamente estaban codificadas todas las identidades secretas de los superhéroes marvelitas, el comic alcanzó cierto grado de notoriedad más que por su calidad, por poner en brete la validez argumental de la tan traída y llevada Civil War marvelita.

En lo que a los dibujantes respecta el más conocido de todos es Sean Chen autor de una larga etapa en Iron Man junto a Kurt Busiek (Vengadores, Superman)y Roger Stern (Spiderman. Superman, Vengadores y un largo etc toda una leyenda viva del comic americano y uno de los mejores guionistas de superhéroes de la historia), su estilo, plano y casi sin alma se ve mejorado por el excelente entintado del mítico Terry Austin (X-Men, Tomb of Dracula, otra autentica leyenda), en cuanto a sus sustituto Will Conrad se trata de un autentico desconocido para quien esto suscribe, y que más allá de Elektra destaca por su colaboración en el comic de Serenity junto a Joss Whedon (Angel, Buffy Cazavampiros), sus estilo, sobrecargado y elegante, le convierten tal vez en el mejor dibujante de la etapa, por lo que se refiere a Steve Cummings y Jon Proctor su labor no es mucho más conocida que la de Conrad, el primero con un estilo claramente influenciado por el llamado amerimanga, ha realizado diversos trabajos aquí y allá tanto en Marvel como en DC destacando sus colaboraciones en el New Excalibur de Claremont (“padre” putativo de los X-Men tal y como los conocemos hoy en día) o en la serie de Batman: Legends of Dark Knight, el segundo con un estilo claramente influenciado por el de Mike Mignola (Hellboy), tiene una trayectoria pareja a la de Cummings siendo lo más destacado en su carrera un What if? protagonizado por Lobezno en torno a la saga ) y Enemigo del Estado de Mark Millar (Ultimates, Civil War) y John Romita Jr. (Daredevil, Spiderman).

En lo que respecta al análisis de la etapa en si lo cierto es que tras el fin de su etapa Rucka dejo las cosas muy fáciles a su sucesor, este podía optar o bien por seguir el arduo camino de la redención, o bien visto que esta era una quimera casi inalcanzable y que al final como siempre, Elektra ha de recurrir a la violencia, podía optar por tirar hacía adelante y volver a tornar al personaje en sanguinario asesino, este segundo, tal vez el camino más fácil fue por el que opto Rodi, algo que a priori no se le puede echar en cara puesto que podía hacerlo perfectamente, tal vez si acaso se echa en falta una explicación acerca de cómo Elektra, sitiada y sin nadie que quisiera darle trabajo pudo encontrarlo de nuevo, pero bueno tampoco hay que pedir pertas al olmo.

Elegido el rumbo a seguir Rodi empieza muy fuerte con un número que ademán fue calcado en la prometedora introducción de la adaptación fílmica del personaje, el comic en cuestión muestra como un escuadrón de mercenarios trata sin éxito de proteger a un poderoso empresario al que Elektra lleva meses siguiendo para matarlo, a lo largo del comic Elektra apenas si aparece, siendo poco más que una mera sombra que poco a poco va acabando con todos hasta matar al fin a su objetivo, un buen comic en el que Elektra es pintada más como fuerza de la naturaleza que nunca, y que contara con una innecesaria secuela en el siguiente número en el que la acción es vista desde al perspectiva de Elektra, tras estros dos primeros números, Rodi plantea su primera saga en la colección, compuesta de tres números y un epilogo (el cual es ya el primero de los números inéditos en España), la saga sigue el esquema que tendrá la colección de aquí al final con la excepción del último número, Elektra es contratada para matar alguien, Elektra tiene dificultades para matar a ese alguien, Elektra acaba matando a ese alguien, en esta primera saga Elektra se ocupara de asesinar a una dirigente africana brutalmente corrupta y de paso acabara con quienes le contrataron ya que además de querer engañarla trataron de matarla, en la siguiente saga tendrá que acabar con una rebelión en una lejana isla de oriente, donde un niño dice ser la reencarnación de un antiguo Dios de la muerte, Elektra se muestra incapaz de matar a un niño, pero no tiene escrúpulos en matar a todo su sequito y demostrarle que no solo no es el Dios de la muerte si no que además no tiene ningún control sobre ella, la última saga se centra en la disputa dentro de una familia mafiosa en al que Elektra es contratada por el hijo del padrino mafioso para matar a su padre y obtener así el control de la organización, una Elektra enferma de fiebre termina matando a todo el mundo demostrando que no es demasiado seguro contratarla.

En fin toda una serie de “sagas formula”, en la que Elektra es presentada como una mezcla entre leyenda urbana y fuerza de la naturaleza y en las que el esquema se acaba volviendo demasiado previsible y facilon; capitulo aparte merece el último número en el que Elektra visita su propia tumba y se pregunta por que no recuerda nada de lo que paso cuado estuvo muerta, en el cementerio Elektra se encuentra con Matt el cual acude a presentar sus respetos a la tumba, y cuando Elektra le cuestiona sobre el por que de tal acto cuando ella en realidad esta viva, obtiene una dura respuesta por parte de un Matt que parece tornarse en Frank Miller y señala que para él, ella lleva mucho tiempo muerta, un comic interesante y reflexivo, para una etapa entretenida, pero que por repetición de esquemas se volvió algo cansina.

En fin, con esta etapa finalizo el último intento hasta ahora por dar una serie regular a Elektra, un personaje que más allá de polémicas sobre resurrecciones, skrulls y demás siempre ha funcionado mucho mejor como secundario de lujo y no como artista principal.