miércoles, 16 de enero de 2013

Historia de un hombre sin miedo especial: Daredevil, primera temporada, recontando los orígenes.

Recién publicada en España por Panini y enmarcada en la línea primera temporada, dedicada a narrar el origen de los héroes para las nuevas generaciones llega Daredevil: Primera Temporada que se une a la corta lista de novelas gráficas dedicadas al personaje.

La línea editorial conocido como “Primera temporada” se trata del enésimo intento por parte de la majors del cómic (en este caso Marvel) para acercar sus vetustos personajes a nuevos lectores, contando una vez más sus orígenes con la pertinente actualización. En este caso en un formato más lujoso y de moda: el de novela gráfica, aquí más que nunca etiqueta sin sentido. Con el paso de los años las revisiones de los orígenes y motivaciones de los héroes se ha convertido en un tópico del género llegando a casos absurdos como el de Superman con incontables versiones de su origen en los últimos años. Ya sea a través de versiones alternativas, de retrocontinuidad o de proyectos fuera de continuidad, volver a su inicio es algo a lo que parece abocado todos y cada uno de los grandes iconos de Marvel y DC.

En el caso de Daredevil, su origen, desde que fuera narrado por Stan Lee y Bill Everett allá por 1964 ha conocido diversos reinterpretaciones de las cuales la más famosa e interesante ha sido sin duda “The man without fear” de Frank Miller y John Romita Jr.. Una revisión tan compleja, eficaz y potente que desde que se publico y hasta hoy cabe señalar como canónica. Este Daredevil: Primera Temporada sin embargo, asienta más su raíces en los primeros números de Stan Lee, Bill Everett, Joer Orlando y Wally Wood que no en la poderosa revisión milleriana, enlazando así con ese ejercicio de nostalgia embellecido por el gran Tim Sale que fue Daredevil: Yellow.

Lo más curioso de este proyecto, es que al contrario que en otras ocasiones no son superestrellas las que se encargan de llevarlo a cabo y es que ni el británico Antony Johnson (que ya trabajo en el personaje durante Tierra de Sombras y que es conocido sobre todo por haber adaptado textos de Alan Moore al cómic para Avatar) ni el brasileño Wellinton Alves (conocido sobre todo por su labor en la vertiente más cósmica de Marvel) son precisamente primeros espadas. Lo que hace de este un proyecto más pequeño aunque no por ello, al menos en teoría, menos ambicioso.

Tal vez por “ordenes de empresa”, tal vez por mera sinergia editorial, Daredevil: Primera Temporada enlaza con el tono más distendido, menos dramático que Mark Waid ha traído a la serie regular del hombre sin miedo. Algo difícil de evitar si las historias en las que te basas son tan naif como lo fueron las primeras de Daredevil. Así esta presente el triangulo (¿cuadrado?) amoroso entre Foggy, Matt-Daredevil y Karen, las luchas con villanos tan ridículos como El Matador o la versión light del Hombre Purpura lejos del brutal psicópata que más tarde y con tanto acierto mostraría Bendis (eso si en el subtexto del personaje ya se puede ver a las claras todo lo que Bendis saco a la luz). Daredevil da sus primeros pasos como héroe, tratando de diferenciarse de Spiderman (aquí puede verse una interesante reflexión metaficcional. Daredevil en sus primeros años era una suerte de Spiderman de segunda, pero adulto y por ello carente de verdadero interés para su público potencial) usando un ridículo pero entrañable traje amarillo, cuyo abandono tiene una explicación más o menos lógica en el cómic.

El cómic se deja leer, Johnson aporta como novedad una interesante historia de fondo que enlaza con la condición de católico de Murdock y trata de explorar sus deseos y motivaciones, mientras que Alves realiza un trabajo visualmente correcto sin alardes pero eficaz, tanto desde un punto de vista narrativo como plástico. Una obra en todo caso que no aporta demasiado a la mitología del hombre sin miedo y que realmente cuesta ver como algo que pueda atraer nuevos lectores para el cuernecitos, no olvidemos que al fin y al cabo este es el supuesto (y ambicioso) objetivo de toda esta línea editorial. En cualquier caso para los fans de toda la vida supone un bonito ejercicio de nostalgia, probablemente mejor escrito que su pariente Daredevil: Yellow, pero infinitamente peor dibujado y que en cualquier caso esta a años luz de la mejor historia sobre el origen de Daredevil que se ha hecho nunca, la ya mencionada “The man without fear” .