viernes, 6 de enero de 2012

Mundo editorial, un año por delante y III: El resto de editoriales.

Culmino este somero repaso al mundo editorial y mis impresiones sobre el mismo de cara a este 2012, hoy con el resto de editoriales con especial hincapié en Norma Editorial y en esa incógnita en la que se ha transformado Pda.

Sin duda una de las principales incógnitas del mundo editorial del próximo año la representa Pda. Sin Marvel o DC y pese a contar con jugosas licencias, uno no termina de ver claro cual es el camino que va a tomar la editorial. La verdad es que tampoco ayuda el volumen de novedades ya anunciado para los tres primeros meses que siendo generosos es escaso y aunque si bien es verdad que cosas como Conan, Dragon Ball o los Muertos Vivientes son licencias espectaculares no es menos cierto que no ofrecen las múltiples posibilidades de publicación que universos de ficción del calado de Marvel o DC. Además algunos de sus principales productos ya están muy explotados y se hace difícil ver como van a a sacarle más partido. Se rumorea que de cara Abril/Mayo se prepara una gran sorpresa, pero no se me ocurre ni de lejos lo que puede ser. En cualquier caso y aún con todos sus defectos Pda es una editorial señera en esto de los cómics y esperemos que durante 2012 encuentre su camino, aunque por lo visto en los tres primeros meses la cosa no termina de tener buena pinta.

Otro caso es el de Norma, la desaparición del sello Wildstorm y su fusión con el Universo DC les ha dejado sin una licencia que han explotado bastante bien (lastima que no llegaran a sacar los, por otro lado inconclusos, WildCats de Joey Casey) ahí están si no los tres megatochales que ha sacado a finales de año como una especia de traca de despedida. Pese a todo la perdida no se antoja tan grande como lo fue en su día la de Marvel para Pda o más recientemente la de DC (cuya perdida tampoco fue traumática para la propia Norma). Dentro del ámbito del cómic USA conserva licencias poderosas como la sobreexplotada Sin City (¿podrán darle aún otra vuelta de tuerca?), Hellboy y su mundo, Buffy o cosas tan interesantes y de culto como American Flagg o Nexus. A esto se añade que tiene varios mangas de los más llamativos y alguno de los cómic europeos más interesantes del momento, así que si Pda aparece como incógnita con la perdida de DC, Norma no parece que vaya a sufrir demasiado con la de Wildstorm.

Pasando al resto de las editoriales el caso más llamativo es el de Glenat, que independizada de la casa matriz francesa y conservando algunos de sus productos estrella, parece que va a seguir con su apuesta por el manga (donde tiene varias de las licencias más jugosas, ahí están las nuevas ediciones de Ramma ½ o Los Caballeros del Zodiaco), la recuperación de clásicos del tebeo español y algún que otro cómic americano bastante llamativo proveniente sobre todo de la independiente Avatar Press que ha contado con talentos como Garth Ennis o Warren Ellis. Este 2012 se adivina como un año importante para ellos, esperemos que le vaya bien. Es de esperar que Ponet Mon siga adelante con la publicación de Cerebus y a ver si con algo de suerte este año caen otros dos tomos. Más allá de esto de editoriales como Astiberri (a ver si sale el segundo tomo de Rasl, el primero me pareció muy interesante), La Cúpula (algún día me tengo que poner con Crumb y supongo que pillare lo que saquen de Bagge, del que estaría bien que sacaran un tomo recopilando los anuales de Odio), Dibbuks y un largo etcétera poco tengo que decir ya que les pillo cosas muy, muy puntuales. Eso si, espero que alguien se anime a sacar The Death Ray de Daniel Clowes en castellano que le tengo muchas ganas.

Como reflexión final solo apuntar que con el cómic casi expulsado de los kioskos y por contra con una presencia cada vez mayor en las grandes superficies (El Corte Inglés, Carrefour y sobre todo Fnac) parece que las ediciones de lujo o tapa dura se van a hacer cada vez más numerosas y eso pese a la crisis que estamos viviendo. Pero en fin supongo que el signo de los tiempos y que el envoltorio de lujo mejora la imagen de unos productos que cada vez están mejor vistos por la sociedad, lo que sin duda es una buena noticia, pero que claro también requiere pagar sus peajes.