miércoles, 10 de abril de 2019

Daredevil: Alcalde Murdock.

Penúltimo tomo de la etapa de Charles Soule dirigiendo los destinos del hombre sin miedo, en este caso con la recopilación de los números 601 a 605 además del segundo anual del volumen V del personaje que sería el 15 a nivel global si las cuentas no me fallan.

A estas alturas si algo esta quedando claro en la etapa de Charles Soule en Daredevil es que en su conjunto ha sido concebida como una historia rio global en el que todas las piezas van encajando paulatinamente para llegar a este punto que deberá conducir a la definitiva resolución de la trama. Con un inicio realmente flojo y lastrado por un baile de dibujantes desconocido en la colección desde finales del primer volumen, Soule ha sabido construir una etapa coherente en su conjunto y detrás de la cual se atisba un plan que va un paso más allá en el enfrentamiento entre Matt Murdock y Wilson Fisk.

Contando con Mike Herdenson como dibujante de toda la saga, este “Alcalde Murdock” tiene al menos una estabilidad artística de la que ha carecido toda la etapa, y si bien Hernderson no es Ron Ganey, al menos cumple y es capaz de dibujas cinco números seguidos. La historia, consecuencia directa de lo narrado en el anterior tomo se inicia con Matt Murdock como alcalde en pleno asalto de La Mano con La Bestia a la cabeza, a la ciudad de Nueva York. Soule consigue que confluyan dos tramas que parecían contrapuestas: por un lado el secuestro de Matt por La Mano y por otro la llegada de Fisk a la alcaldía de Nueva York, aprovechándose entre otras cosas de la ausencia de Matt/Daredevil.

Si el anterior tomo narraba una guerra fría entre Murdock y Fisk,una especias de partida de ajedrez con el alma de la ciudad en juego, en el que el héroe sin miedo estaba siendo superado, aquí nos encontramos ante un cómic de acción desenfrenada en el que Daredevil ha de liderar un grupo de héroes para liberar una ciudad aislada y asediada en la que Matt habrá de ejercer de líder en sus dos facetas: tanto como superhéroe como también en su recién estrenada y accidental alcaldía. En este segundo aspecto Foggy jugara un papel fundamental, no sólo como consejero de absoluta confianza para Matt, si no también y por momentos ejerciendo de alcalde de facto cuando la faceta de Daredevil se imponga por pura necesidad a la de alcalde.

Que Soule comprende al personaje, lo que le hace funcionar y su modo de ver el mundo es algo que ha ido quedando muy claro cuanto más avanzaba su ya larga (y un tanto irregular) etapa, y este tomo, con la actitud de Matt/Daredevil es un claro ejemplo de ello con una resolución que muestra a la claras que Daredevil no es sólo ese personaje de oscuridad y tinieblas que muchos creen ver en él. Además de cimentar aún más la posición del personaje dentro de la comunidad de héroes urbanos de Nueva York, retoma el cabo suelto que había con Elektra y con el mata dos pájaros de un tiro enlazándolo con el gran villano en la sombra de toda la etapa.

Queda para el final, tras el paréntesis que ha supuesto en ataque de La Mano, la resolución definitiva del enfrentamiento entre Murdock y Fisk, una resolución de la que, porque no decirlo dependerá en gran medida el balance global que se haga de una etapa que empezó muy mal pero que desde hace unos números no ha hecho más que mejorar. Lo mejor del caso es que tanto la posición en la que se encuentra Kingpin, como la que ahora ostenta Murdock, si suponen toda una novedad y marca una clara distancia con respecto a otros enfrentamientos, lo que permite que Soule se haya ganado un margen de confianza suficiente como para pensar que todo esto puede acabar satisfactoriamente.

Destacar por último la presencia en el tomo del segundo anual de esta temporada, sin Charles Soule en el mismo ya que cuenta con guiones de Erica Schultz y dibujos de Marcio Takara (ambos desconocidos para quien estro escribe). El cómic narra el primer encuentro entre una Misty Knight todavía policía y sin brazo biónico y Daredevil, un encuentro marcado por la desconfianza de Misty para con los superhéroes pero que termina concluyendo que quizá Daredevil no sea tan malo después de todo.

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