viernes, 12 de marzo de 2010

Dollhouse, esta vez tampoco pudo ser.

Dos temporadas, 27 episodios es todo lo que ha dado de sí una serie que, esta al menos ha podido ser cerrada de manera coherente, sin embargo la estrella de su creador, el gran Joss Whedon parece más apagada que nunca en esta era dorada de la ficción televisiva.

El planteamiento de Dollhouse era bastante atrayente, una poderosa organización (algo muy habitual en la obra de Whedon) ha creado una tecnología que permite borrar todo rastro de la personalidad de un sujeto a la vez que se le puede programar cualquier otro tipo de personalidad, convirtiendo a los Doll en los amantes/guardaespaldas/detectives/lo que sea perfectos, de todo aquel que pueda permitírselo.

Protagonizada por Eliza Dushku (otra que pese a ser considerada una estrella de la TV, sigue sin despegar del todo) en el papel de Echo, una Doll algo especial, la serie juega con las implicaciones éticas y morales que sin duda plantea la existencia de una tecnología así, mientras que teje una gran conspiración detrás de todo.

Como decía el planteamiento me parece interesante, pero al contrario que la magnífica Firefly, que fue masacrada por la Fox hasta su injusta cancelación, el fracaso de Dollhouse se debe casi exclusivamente a sus responsables, y es que pese a la fuerza de su planteamiento, la categoría de muchos de sus actores y la brillantez de algún episodio puntual, Dollhouse se ha cavado su propia tumba, y es que durante gran parte de la primera temporada Dollhouse no fue sino una serie formula, donde en cada episodio Echo asumía una u otra personalidad y se metía en líos, todo ello hubiera tenido cierto sentido si, para empezar la serie hubiera sido un éxito de audiencia que permitiera explorar poco a poco como la absorción de distintas personalidades iba configurando a Echo, no era el caso, la serie tenía garantizados apenas si 12 episodios y las audiencias fueron desde un principio pobres, por otro lado las limitaciones de Dushku como actriz, hacía que las diferentes personalidades parecieran siempre la misma solo que con un par de matices diferenciadores, tal vez un poco más de coralidad, en una serie que por otro lado la pedía a gritos, hubiera podido subsanar este problema, pero no fue posible ante la omnipresencia de Echo, aún así la serie pego un acelerón (tal vez tardío) hacia el final y los últimos episodios resultaron muy interesantes, en especial el número 13, Epitaph One, un futuro apocalíptico y tenebroso que era el camino hacía el que parecía llevar la serie.

De manera un tanto sorprendente, la serie se prorrogo una segunda temporada, tal vez la Fox consciente de la injustica cometida con Firefly tratara de compensar a Whedon, sea como sea lo cierto es que la segunda temporada fue una nueva muestra de que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, de nuevo al igual que en la primera la serie empezó en plan formula y con Dushku como protagonista casi absoluta, de nuevo acelero al final y cuajo un par de buenos episodios cuando ya era muy tarde, la audiencias fueron aún peor que en la primera temporada, y pensar en una tercera temporada no era sino una utopía, al menos Whedon pudo cerrar todas las tramas, y con algún giro que otro demasiado rocambolesco la cosa no quedo mal del todo con un episodio final, Epitaph Two, que aunque lejos, muy lejos de la calidad del primero, supuso un final digno para una serie que tenía mucho más potencial.

En fin, desde que se acabo el buffyverso, parece que el éxito televisivo se resiste a uno de los más grandes creadores que ha dado la pequeña pantalla, esperemos que la próxima vez haya más suerte, y sobre todo esperemos que haya más acierto.

6 comentarios :

Goku_Junior dijo...

Pues si que es triste que alguien que ha hecho cosas tan buenas como Buffy y Astonishing X-men haga ahora esta chufa. Dollhouse es simplemente sosa, plana, predecible y el final de la primera temporada fue lo que me hizo abandonarla a pesar de que me han recomendado que vea el capitulo "Epitaph One", que cambia la serie, pero un capitulo bueno no cambian 12 capitulos aburridos y desaprovechados.

fer1980 dijo...

Hombre, no me parece tan mala, solo decepcionante, pero vamos sea como sea esta claro que se cavo su propia tumba.

Jero dijo...

A mí la primera temporada me dejó una sensación agridulce, con capítulos francamente buenos (no sólo "Epitaph one") y otros bastante aburridos y prescindibles. Tal vez por eso aún no me he aventurado en esta segunda temporada, a la que tengo un poco de reticencia. A sabiendas de que la historia no se queda colgada a pesar de la cancelación, es posible que le dé otra oportunidad. Pero eso será después de ver "The Wire", "Lost", "Mad Men", "The Pacific", "In treatment" y tantas otras que aún tengo pendientes, claro...

fer1980 dijo...

Si yo también creo que hay más episoidos interesantes en la primera temporada que Epitaph One, pero la mayoría llegaron un poco tarde, no creo que se deba seguir un esquema así en una serie de solo trece episodios, no es como en Buffy donde tenías 22 (salvo en la primera), pero bueno al menos la serie cierra todas las tramas, algo es algo.

Anónimo dijo...

hola fer. q tal tio. soy manu, d alicante.. y nada.. me pasaba para comentarte que estuve en la exposición de david mazzucchelli en Granada ya que me bajé para pasar un par de dias e ir al salón dl cómic y ver un poco la ciudad... en definitiva, comentarte que tanto en mi tuenti como en mi facebook he subido las fotos (bueno..una gran parte d ellas) de la exposición donde hay originales de batman año 1 y born again entre otras obras más personales... por si t apetece pasarte a echar un vistazo.. en tuenti estoy como "mutha fucka" y en facebook como "mutha perez".

y nada.. que flipé nen!!!! el salón chiquitito..aunque conseguí unas cuantas "joyas" en los stands y la exposición una auténtica pasada. Un gran viaje la verdad...

un abrazoo!!!

m an u .

www.uverock.com

fer1980 dijo...

No tengo tuenti, pero si faceboock, ya te he enviado una solicitud, que suerte la tuya, Mazzu es el amo y ver sus originales en directo sin duda es todo un privilegio.