martes, 10 de junio de 2008

Daredevil: Historia de un hombre sin miedo. Parte LXXV: La Viuda Negra en Marvel Knights II.

Lo que podíamos llamar “fase 2” de la Viuda Negra en MK se compone (de momento al menos) de dos miniseries de 6 números que contaran como constante con la presencia del novelista Richard K. Morgan a los guiones y de Bill Sienkiewicz de “codibujante” y portadita ocasional.

Si por algo ha destacado la Marvel de Quesada ha sido por la introducción de gente ajena al medio en el mismo, la cosa ha llegado a tales extremos que para trabajar como guionista para Marvel parecía casi imprescindible venir del mundo de la televisión o de la narrativa, con esta tradición enlaza precisamente la figura de Richard K. Morgan, novelista de ciencia ficción británico y autor de los guiones de las dos miniseries que nos ocupan, su particular filosofía de la vida (una elite minoritario impone su visión del mundo a costa de la opresión, consentida de una masa ignorante), encontrara su reflejo a lo largo de estas dos miniseries que forman en realidad un único arco argumental.



La primera de las miniseries data del año 2004, y además de Morgan, contara con la presencia del maravillosos Bill Sienkiewicz (del que poco se puede decir por aquí que no se haya dicho ya), su labor consistirá en dibujar el primer número, y acabar los bocetos de Goran Parlov (¿?) en los siguientes números, sorprendentemente y pese contar con un portadista del nivel de Sienkiewicz, las portadas de esta primera miniserie correrán a cargo de Greg Land, el cual muy en la línea de Greg Horn, realiza un trabajo fotorrealista, cuando menos llamativo, aunque lejos del nivel que podría alcanzar Sienki, tal y como se verá en la segunda miniserie, por cierto es interesante señalar como esta miniserie ha sido recopilada en España en un único tomo bajo el sello Max (sello bajo el que Marvel agrupa sus comics presuntamente dirigidos a adultos), pese a que en USA se publico bajo el sello MK.

Entrando ya en harina, la enrevesada trama de espionaje se centra en el intento de asesinato de Tasha, cuyas investigaciones sobre las motivaciones de tal acto le llevan a descubrir la muerte a la largo del mundo de decenas de antiguas agentes del KGB, se inicia entonces una compleja trama que implica a SHIELD, una todopoderosa multinacional presuntamente dedicada a los cosméticos, y el descubrimiento por parte de Tasha de que en la Sala Roja, no solo no se entreno un única Viuda Negra, si no que además sus reflejos y fuerza superiores no solo provienen de su entrenamiento si no de la alteraciones químicas que sufrió su cuerpo, alteraciones también implantadas en su mente, con toda una serie de recuerdos falso, el descubrimiento de todo esto (y de alguna cosilla más que explicaría la fidelidad de Tasha para con Furia), llevan a Tasha a buscar su cumplida venganza sobre el jefe de la multinacional, un poderoso empresario amigo de la Casa Blanca, cuya muerte convierte a Tasha en fugitiva internacional.

De esta forma acaba la primera miniserie, una historia muy entretenida, que ahonda en el siempre interesante (y oscuro) pasado de Tasha, y que deja a las claras cual será el inicio de la segunda miniserie.



Esta, data del año 2006, y contaría de nuevo con Morgan y Sienkiewickz, en sus misma funciones, solo que en este caso sería el genial Sean (Sleeper) Philips, el encargado de abocetar toda la mini, turnándose además con Sienki para las portadas, así este realizaría las cuatro primeras, mientras que Philips se ocuparía de las dos últimas.

La historia se inicia donde acabo la primera con una Tasha fugitiva y buscando refugio en Cuba, donde contaría con la sorprendente ayuda de Yelena Belova, la cual habiendo dejado atrás se pasión por Rusia y su rivalidad con Tasha, aparece ahora como una filantropa modelo de lencería con contactos en el gobierno cubano, y dispuesta ayudar a Tasha a salir del embrollo en el que se encuentra, el comic que tendrá sus dosis de espionaje, y de critica al gobierno americano a cuenta de Guantánamo, tendrá también un corte más superheroico, con una mayor presencia de Daredevil (eso si como convidado de piedra, ante los tejemanejes políticos de la trama), y de Nick Furia, de nuevo una historia entretenida, muy bien escrita y mejor dibujada, que pese a su faceta más puramente superheroica no olvida las referencias politicas y el espionaje industrial que ya se vió en la primera miniserie.

Con esto terminan las cuatro miniserie protagonizadas por el personaje en el sello Marvel Knignts (más una de Yelena en Max), todas a buen nivel, que muestran una vez el potencial de un personaje para contra historias tanto de corte superheroico como de genero negro.