martes, 25 de septiembre de 2007

Lobezno: Honor, es un hombre no una bestia.

Año 1982, Lobezno no es todavía un personaje sobre-explotado, si no más bien al contrario se le adivina un potencial terrible, Chris Claremont y Frank Miller en estado de gracia, ¿qué tenemos si unimos todo esto?, pues ni más ni menos la obra que junto a Arma X de Barry Windsor Smith sentaría las bases del que es uno de los iconos fundamentales del Universo Marvel, ni más ni menos que Lobezno: Honor.

Publicada originalmente en 1982 se trato de una serie limitada de cuatro números (si no me equivoco la primera concebida como tal en la historia de Marvel) que para muchos supone el primer volumen del personaje, en España la mini ha tenido ya muchas ediciones (en Marvel Héroes, en los míticos Extra Superhéroes, en el Coleccionable de la Patrulla, e incluso dentro de la BM: X-Men de Panini) y si no recuerdo mal Panini ha anunciado para este año un tomo en formato BoM (de lo poco que ha publicado Panini en ese formato que realmente merecería ese calificativo).

La serie concebida en un momento en que la popularidad del mutante canadiense estaba por las nubes, supone ante todo el esfuerzo por parte de Claremont para hacer suyo al personaje alejándole en gran medida de la visión del que fuera en gran parte responsable de su éxito: John Byrne, y es que la visión sobre el personaje de los autores de la mejor etapa que jamás han tenido los mutantes era, si no diametralmente opuesta si muy distinta, y es que Byrne veía a Lobezno como un personaje salvaje que hacía lo que debía sin importar mucho las consecuencias, Claremont por su parte veía a Lobi desde una óptica muy distinta, lo veía como un hombre atrapado por un instinto animal que siempre trataba de apoderarse de él, un instinto sin embargo frente al que Logan no estaba dispuesto a ceder, demostrando por encima de todo que era un hombre y no un animal.

Para poder contar su historia, Claremont decidió ambientar el comic en Japón, donde los conceptos de lealtad, honor, valor y respeto son llevados en muchas ocasiones a extremos inimaginables desde un punto de vista más occidental, y ambientado en Japón la historia no había nadie mejor que Frank Miller para dibujarla, y es que la futura leyenda de los comics fue uno de los primeros artistas americanos en incorporar elementos propios de la narratividad japonesa al comic americano, además de haber creado en Daredevil a La Mano un organización de origen nipón mezcla entre secta y mafia que jugaría un papel relevante en el comic que hoy nos ocupa.

Sentadas las bases de lo que se quería contar y con el visto bueno de Marvel (Lobezno + Claremont + Miller = éxito seguro), el comic se inicia con Lobezno dispuesto a ir a Japón en busca de Mariko Yashida, amor a primera vista conocido en números pasados de Uncanny que desde hace tiempo parece negarse a hablar con él, una vez allí se encuentra a Mariko atada a un matrimonio de conveniencia con un hombre que la maltrata y sometida a la tiranía de un padre despótico y líder de la Yakuza de Tokio que solo hace que verter mierda sobre el buen nombre de los Yashida, Logan trata de sacar a Mariko de allí solo para ser derrotado y humillado (al terminar cediendo a su lado animal) por parte de Shinghen padre de Mariko, además esta al ver su lado más salvaje parece rechazarle.

Lobezno hundido, humillado e inseguro de su capacidad para controlar a su lado animal, termina saliendo del pozo gracias a la figura de Yukio un asesina profesional encargada de matar a Lobi pero incapaz de hacerlo al enamorarse de él, el padre de Mariko temeroso de que Lobezno regrese a por él y tras comprobar la traición de Yukio recurre a La Mano para matarlos a ambos, solo entonces Logan reaccionara, desencadenado toda su ira y su poder contra el padre de Mariko, con la diferencia de que ahora es el hombre quien controla a la bestia y quien recuperara su honor redimiéndose antes los ojos de Mariko la cual le agradece que haya permitido salvar el honor de los Yashida enturbiado por las acciones de su padre.

Una historia clásica de caída y redención pero que en manos de un Claremont pletórico se convierte en la definición misma de lo que debería ser Lobezno y que por desgracia hace mucho que no es, “la clave no esta en ganar o peder sino en luchar, puede que nunca sepas quien eres o lo que quieres ser, pero, ¿cómo lo sabrás si no lo intentas?, me quitaste los sueños pero solo por un tiempo, ¡soy un hombre!, ¡no una bestia!, ¡Un hombre!, y ese error va a costarte caro”, toda una declaración de intenciones que ejemplifica la clase de personaje sobre el que quiere escribir Claremont.

Y si el guión es porco menos que redondo, otro tanto se puede decir del dibujo, y es que Miller a pesar de nunca haber sido un dibujante magnifico desde un punto de vista “clásico”, siempre ha sido un excelente narrador y aquí en cada página lo demuestra, destacan especialmente las peleas coreografiadas tan brillantemente que incluso pareces estar allí, además tanto por la ambientación como por la estética (y más conociendo la fuerte personalidad de Miller) no sería extraño que en el guión la mano de Frank también tuviera su peso.

Sea como sea un comic magnifico en todos los aspectos sobre un personaje cuya actual sobre explotación ha hecho que pierda parte de sus esencias, pero bueno adaptando un poco la mítica frase de Casablanca “siempre nos quedara Lobezno: Honor”, y es que para saber quien es y por ha tenido tanto éxito el personaje solo hay que leer este comic.

9 comentarios :

Ismael dijo...

"El guión es PORCO" (puerco en gallego), un error gracioso. ¡No lo borres!

Ismael dijo...

Solo conocia las ediciones planetarias del Marvel Héroes y el tomillo con solapas biográficas. ¡Que barbaridad!
Si no llega a existir Claremont lo más seguro es que de pequeñajo me hubiera lanzado contra un coche de camino a la escuela. Ese tío no desaprovecha un solo hilillo argumental aunque tarde siglos en recogerlos, viendo su Patrulla parece que pesquemos xardas al 'curricam'. Eso es lo que Bendis nunca logrará.

Ismael dijo...

¿Miller como coargumentista o algo por el estilo? Frankeicito el Millernario debe manejar un montón de documentación sobre el bushido y el arte japoné, seguro.

Anónimo dijo...

Buenos días,

¿Podría enviarme su dirección de correo electrónico?

Gracias,
PF
Manga DOFUS
[(pfverheydeATankamaDOTcom)]

tebeonauta dijo...

Buen cómic, sí señor. Un Miller estupendo y un Claremont sobrio, contando una buena historia, de cuando acertaba en sus planteamientos, no como ahora que anda muy perdido.

De lo mejor del personaje.

Ismael dijo...

Tratando de resumir lo que fue Claremont para Lobezno he recordado esta frase:
Venid, venid todavía y siempre
Tristezas y dolores temibles
Y amontonaos sobre mi espada sobrecargada
A fin de que nada falte para hacer la prueba
De lo que todavía me resta de energía.
Me gustaria saber que planeaba Claremont con Lobezno luego de haberle hecho perder el juicio, conexión cortex-talámica.
(Y sí, soy pequeño, membrudo, peludo y Puck me parece un gran personaje.)

fer1980 dijo...

Je,je, vale Ismale dejare el error, vaya fallo, y eso que lo relei barias veces, por lo demás Claremont en su bueno stiempos era mu, muy bueno, y no solo por su etapa en la Patrulla, comics como este o la mini de Magik son un ejemplo de su grandeza, por cierto la frase esta muy bien y esta claro que Miller algo de mano si metio en el guión.

Tebeonauta, si Claremont ahora a perdido algo el rumbo aun así tiene momentos puntuales muy interesantes, en cuanto al comic en si, creo que pocas veces hemos visto u Lobezno tan impactante como esto.

Anonimo, mi mail esta en mi perfil.

Anónimo dijo...

Posiblemente uno de los grandes clásicos de marvel y personalmente uno de los mejores comics books que he leido nunca.

Claremont estaba en aquella época a años luz del resto de guionistas y crearon un verdadero tandme con un Miller "interesante".

El otro comic del estilo con kitty, es seguramente más intenso pero tb mas "infantil" y con un nefasto dibujo de Al Migrom (infumable en los nuevos vengadores y aqui casi que peor).

fer1980 dijo...

Bueno, el de Kitty es de los mejores trabajos de Milgrom, tanto que calificaría su labor como aceptable, eso si el guión de Claremont es muy bueno.