jueves, 2 de noviembre de 2017

Daredevil: Arte oscuro.

Tercer tomo ya de la nueva etapa del Hombre sin miedo con el regreso de Garney y la presencia una vez más de “artista invitados”. Sería bueno que Panini se pusiera un poco las pilas con esta colección que no hace más que acumular retraso con respecto a su edición americana.

A estas alturas con dos tomos ya publicados en España, (nueve números USA, un cómic introductorio, un especial con Masacre y un anual) parecía claro que la etapa de Charles Soule y Ron Garney no pintaba muy bien, y eso que la idea del guionista de recuperar la identidad secreta del personaje, volver a sus raíces más millerianas, entroncando así de paso con el tono de la serie de tv y dejando de lado la vertiente más netamente superherócica ensayada durante la larga etapa Waid, no era ni mucho menos mala.

Bien es cierto que Waid había demostrado que se podía recuperar la vertiente más colorista y hasta (relativamente) alegre del personaje sin dañar su esencia, pero estaba bastante claro que desde que Frank Miller lo toco, Daredevil era en ante todo un cómic de tono cercano al noir, de un héroe callejero enfrentado a criminales de corte más realista (todo lo realista que puede ser un tebeo ambientado en el Universo Marvel) y con la oscuridad y el drama como elementos centrales. Etapas como la de Waid o la de Kesel en los 90, funcionaban casi como contrate frente a esto, sin embargo y como el show televisivo había demostrado, el personaje en mucho más reconocible en otros ambientes.

Además Soule contaba a su favor con la presencia de Ron Garney un espectacular narrador que por una razón u otra nunca ha conseguido convertirse en una superestrella pese a tener todo (en términos de estilo, fuerza, narración...) para serlo. Sin embargo durante sus primeros números y pese a captar muy bien desde el principio “la voz” del personaje no había conseguido que la colección tuviera interés. Jugando desde el principio con el misterio de como había conseguido recuperar su identidad, ni esto, ni la creación de Punto Ciego como pupilo, ni el nuevo papel como fiscal de Matt, habían conseguido que la serie terminase de despegar frente a la abulia narativa en la que la colección parecía sumirse a pasos agigantados, sin que trucos como la aparición de Elektra o Spiderman lo evitase.

A este panorama se unía la aparente indiferencia de Panini en España para con la colección, que con este tomo se sitúa a cerca de un año de distancia con respecto a la edición original americana, muy lejos de otras colecciones del Universo Marvel que están a apenas 3-4 meses. Así las cosas el anuncio de un nuevo tomo de la colección, “Arte Oscuro” (con los números USA 10-14 del volumen 5) solo podía ser recibido con una mezcla de perece y apatía a la altura del “espectáculo” ofrecido en los dos primeros tomo de esta etapa.

Hete aquí que contra todo pronostico este “Arte oscuro” ha resultado ser un cómic tan estimulante como relevante, tanto para el personaje principal como para su nuevo entrono y es que por primera vez Soule consigue algo de lo que había carecido por completo hasta ahora: pulso narrativo, lo que le pone por fin a la altura de su compañero al dibujo un Garney tremendo que aquí retorna tras unos meses de descanso. El escalofriante enemigo creado para la saga, un asesino psicópata extremadamente violento que se ve a si mismo como un artista y que hace de sus asesinatos toda una performance, ya presenta de por si una novedad con respecto al tipo de villanos que se suelen ver, no ya en DD si no en casi todo el Universo Marvel. El que Punto Ciego adopte un papel más activo y tenga por fin relevancia por si mismo, las terribles consecuencias que ambos han de afrontar y el que incluso los Inhumanos hagan acto de presencia en una historia así (sórdida, oscura y por momentos de autentico terror) sin que se resienta el conjunto dicen mucho a favor de la labor de un guionista, que a partir de ahora deberá demostrar si esto ha sido flor de un día por la temática y el villano elegido o si, por contra, la etapa termina de despegar y puede llegar a la altura de sus predecesores.

2 comentarios :

victor dijo...

Yo me estoy introduciendo ahora en el personaje. Me he leído El hombre sin miedo. Y me he pillado también el Amarillo....y me han encantado. Me apunto esta nueva etapa.
Un saludo

Fer1980 dijo...

Bastante mejor que esta es la anterior, la de Mark Waid, la verdad es que de los tres tomos que van de esta solo este merece al pena.