domingo, 8 de febrero de 2015

Sin City 2: Una dama por la que matar.

Sin estreno previsto en España y con salida en DVD con fecha aún desconocida, Sin City 2 ha sido uno de los fracasos más sonados de critica y público del pasado año ahondando en la mala racha creativa que atraviesa Frank Miller.

Corría el año 2005 cuando tras lustros huyendo de Hollywood ante el esperpento sufrido por su guiones para Robocop 2 y 3, Frank Miller se tornaba en toda una estrella cinematográfica gracias al estreno de Sin City dirigida por Robert Rodriguez. Su estética, su extrema fidelidad al cómic, su plantel de actores, todo en general contribuyo a que Sin City se convirtiera en un éxito de critica y público y llevara a Frank Miller a convertirse en al nueva niña bonita de La Meca del cine algo que no hizo si no incrementarse tras la magnifica 300 de Zack Snyder dos años después.

A la altura de 2014 la situación de Frank Miller había cambiado radicalmente. El fracaso de The Spirit puso en duda sus habilidades como director y sus últimas obras en cómic (All Star Batman & Robin y Holy Terror) han sido en general masacradas por la critica a lo que ha contribuido la exacerbación de su (muy derechista) discurso político. En estas y en una situación que podría verse desde determinado punto de vista como un run for cover en toda regla el año recién finalizado supuso en estreno de las segundas partes de las dos películas que le lanzaron a la gloria. De 300 2 ya hemos hablado por aquí y lo mejor que se puede decir de ella es que fue recibida con indiferencia, de Sin City 2...

Todo el proceso que ha llevado a la elaboración de Sin City 2 resulta cuando menos complicado, es extraño que una película del éxito de Sin City tarde casi una década en tener secuela, es extraño todo el proceso de rumores (desde el casting, hasta el presunto distanciamiento entre en Miller y Rodrigurez) que rodeo la producción y es extraño todos los anuncios y cancelaciones de fechas de estreno...en fin que Sin City 2 ya desde su misma concepción parecía maldita, algo que su estreno no ha venido más que a confirmar.

La película, repite en general el casting de la primera parte, salvo el cambio de Clive Owen sustituido por Josh Brolin, e incorpora actores tan interesantes como Eva Green, en el papel de Ava, el prototipo de mujer fatal milleriano que en principio estaba destinado a Angelina Jolie o Joseph Gordon-Levitt que interpreta a un personaje nuevo creado expresamente para la película. La estructura también es idéntica, un breve prologo en este caso protagonizado por Marv (Mike Rourke) y tres historias que se van narrando de forma paralela. La estética por supuesto, tanto visual como sonora también es la misma que en la primera parte, si acaso aún más exagerada.

Con estos mimbres cabria esperar que, si bien era casi imposible repetir el fenómeno que fue Sin City, si al menos podíamos esta ante una película rentable y satisfactoria. Por desgracia no es así y es que varios son los problemas de los que adolece la película: el primero y más obvio, nueve años son muchos, el cine, el publico ha cambiado, la estética, muy imitada desde entonces ya no sorprende en absoluto y la frágil memoria del público ya esta en otras cosas. En segundo lugar las mejores historia de Sin City ya se habían rodado en la primera parte y para esta segunda como historia realmente potente solo quedaba la que da nombre a la película, Una dama por la que matar, que es precisamente la que mejor se sostiene gracias sobre todo a un magnifico trabajo de la magnética Eva Green (que curiosamente es casi lo único salvable también de 300 2), pero las otras dos historias....

Creadas específicamente para el filme las otras dos tramas que componen Sin City 2 son un desastre sin paliativos. Una, protagonizada por Joseph Gordon-Levitt que con todo da dignidad a su papel y que narra las vivencias de un trilero que desafía al todopoderoso senador Roark (Powers Boothe), carece de todo sentido dramático e intereses. Otra, protagonizado por Nancy Callahan (Jessica Alba) y que narra su venganza contra Roark por la muerte de Hartigan (con un pequeño papel de Bruce Willis muy en plan El sexto sentido) es, además de totalmente incoherente desde todo punto de vista cronológico y de continuidad, un despropósito que cuestiona además la supuesta invulnerabilidad de Roark. Sin City 2 se torna así en una película profundamente desequilibrada, con una historia central que si recuerda los mejores momentos de la primera parte pese a carecer de la fuerza de Ese cobarde bastardo o El largo adiós y unas historias adyacentes carentes de todo interés y que uno no sabe muy bien que pintan en la película. En definitiva una lastima que parece cerrar además la puerta a cualquier otra adaptación del cómic y quien sabe si a Frank Miller en el mundo del cine.