miércoles, 11 de julio de 2018

Daredevil: Tribunal Supremo.

Panini por fin ha decido meter el acelerador a la edición de Daredevil en España y las distancias con los USA se van reduciendo. Este tomo recopila dos sagas, con 8 números USA de la colección del personaje, en concreto los 21 al 28 del volumen 5 del personaje.

A estas alturas de su etapa Soule ha conseguido dejar ya varias cosas claras, primero tiene un plan a largo plazo en el que las piezas van encajando poco a poco, segundo le encanta jugar con las expectativas del lector y con las ideas preconcebidas en torno a su etapa y tercero que el inicio haya sido flojo no significa que su etapa a nivel global este siendo así, ya que su crecimiento en fuerza e interés es innegable.

Cuando se supo que Soule iba a ser el guionista de Daredevil, siendo como es abogado (y ejercitante) se pensó que el tema legal iba a estar en primer plano y que la faceta como abogado de Matt iba a ser central. Las expectativas fueron desafiadas desde el principio cuando Soule hizo que Matt se pasase a la fiscalía de Nueva York y pronto esta nueva faceta del personaje quedo enterrada en un segundo plano mientras se iba desarrollando el misterio en torno al principal foco de atención de la primera parte de su etapa: como Daredevil había conseguido recuperar su identidad secreta.

Resuelto con acierto el gran misterio es ahora si, entrado el segundo año de su etapa, cuando Soule decide centrarse en la nueva vida de Matt como fiscal, lo hace una vez más desafiando las expectativas y creando una situación que potencialmente puede tener importantes repercusiones en todo el Universo Marvel. Lo hace además jugando con las reglas no escritas en torno a la “alegalidad” con la que operan los superhéroes en el UM siempre en esa fina línea que separar el vigilantismo de la colaboración ciudadana, Matt se marca un órdago a la grande (lo que también viene a mostrar el carácter del personaje) y lo hace además recuperando la relación con uno de los secundarios clave de la serie: Foggy Nelson. No será el único regreso, también lo hará el clásico (e insuperable, por muy chulo que sea el diseño de Garney) traje rojo de Daredevil cuando este ha de declarar ante el tribunal para conseguir un precedente histórico.

Varias cosas son interesantes en esta saga, para empezar la relación entre Matt y Foggy y la explicitación, por fin, del motivo de su enfrentamiento: Foggy no entiende como Matt ha dejado pasar la segunda oportunidad que ha recibido al recuperar su identidad secreta, como ha vuelto a ser Daredevil mintiendo a todo el mundo y como ha podido dejar a Kirsten sin más. Matt por su parte lo ha apostado todo a esta jugada y de la misma forma que si triunfa puede cambiarlo todo, si pierde habrá renunciado a su vida por nada. Por otro lado la saga consigue transmitir también,sin hacerse pesada o aburrida la fascinación del guionista por el sistema legal americano y la reverencia casi religiosa ante el Tribunal Supremo del mismo. Lo mejor es que también se deja a la claras las limitaciones del sistema y sus contradicciones y múltiples taras.

El tomo como decíamos arriba incluye también una segunda saga, de tres números en este caso. En ella regresa el supuesto dibujante regular de la colección, un magnifico Ron Garney que apenas si ha dibujado 1/3 de los cómics de esta etapa. En la saga, se recupera a la Mano y la Bestia y se reestablece la relación entre Daredevil y Punto Ciego tras lo acaecido en Arte Oscuro. La historia tiene en si mucho menos interés que la de Tribunal Supremo que da titulo al tomo (aunque esta mucho mejor dibujada), pero es importante para alejar a Matt de Nueva York el tiempo suficiente como para que no pueda hacer nada para evitar la bomba con la que se cierra el tomo y que ya apunta cosas muy interesantes para el siguiente.

1 comentario :

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Con la serie me he preguntado como Foggy Nelson no puede entender las motivaciones de Matt para ser Daredevil.
Me gusta eso de recuperar la doble identidad. Lo de que sea fiscal es un hallazgo.