
Hablar de un personaje solitario en universos de ficción complejos e integrados como son los de Marvel o DC es cuando menos complicado. En mundos con continuas amenazas planetarias o galácticas y donde a nivel editorial, los crossover llevan décadas siendo sustento fundamental de una industria que no parece encontrar otras mecanismos de viabilidad comercial, ningún héroe es una isla y Daredevil claro no es una excepción. Dicho esto y aunque a lo largo de su historia DD ha compartido pareja (y titulo de colección) con La Viuda Negra, se ha encontrado decenas de veces con Spìderman, ha colaborados con Los Defensores, Los Vengadores o Los 4 Fantásticos y se han enfrentado multitud de veces al Punisher (incluso en una suerte de no grupo conocido como Marvel Knights), es bastante claro que (tal vez junto a Punisher) DD es, dentro de los grandes personajes de las dos editoriales, el que mejor ha representado el papel de solitario o al menos todo lo solitario que se puede ser dentro del contexto en el que se mueve el personaje. Y es que si bien es cierto que DD fue uno de los protagonistas de Contest of Champions, primera limited de la historia de Marvel, y primer ensayo de macroevento, lo cierto es que el cuernecitos no estuvo presente en las Secret Wars, su papel en (por ejemplo) Civil War fue casi nulo e incluso durante los “peligrosos” años 90 estuvo relativamente autocontenido en su propia serie.
Su tono más oscuro y “realista”, su carácter eminentemente urbano, lo relativamente limitado de sus poderes y el que no sea una superestrella de la editorial (al contrario que, por ejemplo Spiderman) han permitido a DD vivir alejado de los focos y seguir su propio camino sin demasiadas interferencias. Sin embargo con la llegada del nuevo siglo esto empezó a cambiar, despacio pero de manera inexorable y el cambio tenía nombre y apellidos: Brian Michael Bendis. Guionista de una de las etapas más extensas y relevantes de la historia del personaje (posiblemente solo superado en este ámbito por Frank Miller), Bendis tuvo al personaje en mente de cara a su refundación de Los Vengadores a mediados de la década pasada. De hecho en la saga que dio origen al grupo DD fue uno de los involucrados en la detención de la fuga de La Balsa...y también fue, por contra, el único héroe allí presente que termino rechazando la posibilidad de unirse al grupo.

El DD de Waid, mucho más optimista y ligero, sin (al menos de momento) tanta carga dramática ponía al personaje en franquicia para que Bendis lo pudiese usar, algo que hizo en cuanto tuvo la oportunidad. Aprovechándose de la amistad entre DD y Luke Cage (forjada sobre todo en la etapa del guionista al frente del cuernecitos) y poniendo como excusa argumental la actuación del hombre sin miedo, que durante Miedo Encarnado salvaría a la hija de Luke y Jessica Jones. DD pasaría a formar parte de Los Nuevos Vengadores porque realmente no había ninguna razón para que no lo hiciera. Lo curioso del caso es que esto termino sucediendo cuando la etapa Bendis al frente de la colección se acercaba a su final tras cerca de ocho años al frente de la misma, por lo que realmente la importancia de Daredevil como vengador ha resultado más bien escasa. Y es que una vez conseguido su objetivo lo cierto es que no se puede decir que Bendis haya usado mucho al personaje durante su recta final al frente de la franquicia vengadora. Más allá de algún diálogo perdido aquí y allí y un combate nulo (por el resultado) con Mariposa Mental durante AvX, la presencia del cuernecitos en Los Nuevos Vengadores ha sido apenas testimonial. Bien es cierto que si Bendis hubiese tenido tiempo tal vez hubiese conseguido que el personaje encajase en el grupo, con Lobezno lo hizo aunque no es menos cierto que fracaso miserablemente en ese aspecto en lo que a Spiderman se refiere: a lo largo de estos años a parte de comparsa humorística apenas si ha jugado un papel en la colección.
En cualquier caso y sin poder despejar nunca la duda de que hubiera pasado si Bendis hubiese contado con más tiempo, lo que parece innegable es que el guionista no ha conseguido despejar la sensación de que DD funciona mucho mejor en su propia serie y que su presencia en un grupo como Los Vengadores (aunque sean nuevos) es contraproducente para un personaje que se mueve mejor en otra tipo de ambientes y situaciones, pareciendo siempre fuera de lugar en la mansión de los héroes más poderosos de la Tierra.