miércoles, 28 de abril de 2010

Californication, el sexo y el humor.

Parecía difícil imaginar al gran David Duchovny en otro papel televisivo que no fuera el de Fox Mulder, sin embargo su Hank Moody de Californication lo ha conseguido. por algo será.

En su destartalado porche, unido a su sempiterno cigarro (que siendo como es una serie americana ya dice mucho de las intenciones de la misma) y con las gafas de sol puestas, Hank Moody llega a una preciosa iglesia en busca de paz espiritual para acabar con su bloqueo de escritor, cuando entra en escena una preciosa monja que se ofrece a ayudarle...¡con una mamada!

Así se inicia el piloto de Californication y deja muy a las claras el camino que va a seguir la serie, irreverente, provocadora y mordaz, Californication narra las desventuras de Hank Moody, un escritor neoyorkino de éxito que acaba en Los Ángeles para supervisar la adaptación al cine de su ultimo libro, y que ante el desastre de la misma (no desde un punto de vista comercial, si desde el punto de vista creativo), se encuentra completamente bloqueado siendo incapaz de escribir nada nuevo.

Como pasa con tantas otras series, Californication, ES Hank Moody (un papel con el que Duchovny parece disfrutar mucho), con cierta tendencia autodestructiva, incapaz de comprometerse, cínico e irónico y con un aire de eterno perdedor, Moody no es capaz de adaptarse a la vida en Los Ángeles y solo permanece allí con la intención de recuperar al amor de su vida y a su hija, mientras se dedica a ir de bar en bar, bebiendo y follandose a todo lo que se mueve, lo que no deja de ser una forma un poco rara de conseguir su objetivo, pero claro Moody no puede dejar de ser quien es...

Ante todo Califonication es una serie de humor, ácido, surrealista y políticamente incorrecto, pero humor al fin y al cabo, y es que tanto las situaciones en las que Moody se ve envuelto, como su actitud ante la vida provocan alguno de los momentos más hilarantes que se han podido ver en la televisión en los últimos años.

La serie emitida por la cadena Showtime (la misma que Dexter) hasta ahora ha contado con tres temporadas de 12 episodios de media hora de duración cada uno, y como suele pasar en estos casos es la primera temporada la que supone todo un ejemplo de frescura, atrevimiento e inteligencia, Moody totalmente contradictorio (romántico, egoísta, perdidamente enamorado de la madre de su hija, pero incapaz de serle fiel, inteligente e inmaduro), que en mundo como el nuestro resulta una rara avís que contrasta por su comportamiento y actitud en una sociedad tan hipócrita, el problema de la serie, radica en que, como muy bien señala Jero en este post, ha medida que avanzan las temporadas, Moody deja de ser un excéntrico para ser uno más en una fauna de perturbados donde incluso Moody es el más cuerdo, esto se hace más evidente en una tercera temporada totalmente demencial, donde además de aportar muy poco a los personajes y a su evolución (algo que pese a todo no pasa en la segunda temporada), termina convirtiendo a Moody en la persona más sensata del mundo que le rodea, lo que claro, le resta algo de magia.

Pese a todo Duchovny, ha construido un personaje magnifico, lleno de fuerza y carisma, cuya sola presencia en pantalla ya trasmite, puede que no sea suficiente para que la cosa siga mucho más allá (aunque House con armas parecidas ya lleva 6 temporadas de veintitantos episodios cada una), pero sea como sea siempre nos quedará esa magnifica primera temporada que ha tornado ya a Californication en una serie que puede ser incluida sin ninguna duda dentro de las más interesantes del panorama televisivo actual, y eso no es poco.

lunes, 26 de abril de 2010

Daredevil Historia de un hombre sin miedo: Parte CXXIII: El Daredevil de Ed Brubaker y Michael Lark IV.

Ultimo post de la serie de cuatro dedicados a la etapa de Ed Brubaker y Michael Lark, y por tanto también ultimo de los dedicados a la serie regular del personaje en esta historia de un hombre sin miedo, se acerca el final.

El final de la etapa de Brubaker y Lark al frente del hombre sin miedo comprende los números 107 a 120 del segundo volumen americano del personaje (con fechas de portada de Mayo de 2008 a Octubre de 2009 y que se corresponde con los números 35 al 48 del segundo volumen del personaje bajo la editorial Panini en España, de Enero de 2009 a Febrero de 2010), con motivo de este último número se decidió recuperar la numeración original de la serie llegando así al 500 USA (380 del primer volumen, más estos 120 del segundo), estos números contaron con la colaboración a los guiones de Greg Rucka en los 107-110 USA (35-38 en España) en una saga llamada “Cruel e inusual”. Viejo amigo de Ed Brubaker de sus tiempos en DC, juntos escribieron una de las etapas de mayor calidad de las series regulares del Batman post Crisis en Tierras Infinitas además de ser autores de una de colecciones más destacadas de DC en la pasada década: Gotham Central, donde precisamente colaborarían con Michael Lark, de fuerte querencia por el genero negro (tanta que los trabajos de Rucka lejos del mismo han sido casi siempre decepcionantes), Rucka es otro de esos escritores que a priori parece encajar perfectamente en Daredevil, por otro lado y siguiendo con los guiones, el número 500 contó con una historia corta a cargo de Ann Nocenti (no creo que a estas alturas requiera presentación), que retomaba a su personaje fetiche, en unas páginas donde se muestra porqué Daredevil hace lo que hace. A nivel de dibujo el duo Lark/Gaudiano son autores de todos los números excepto los Daredevil volumen II 111 que contó con lápices de Clay Mann (dibujante de la miniserie de Elektra en el Reinado Oscuro), el 116 con el ya habitual David Aja (en una historia ambientada en la Costa da Morte gallega) y la ya mencionada historia de complemento de nuevo con un Aja más deudor que nunca de Mazzuchelli. Señalar por último que además de la ya mencionada “Cruel e inusual”, estos números se estructuran en torno a otras dos grandes sagas “Lady Bullseye” (111-115, 39-43 en España) y “El retorno del Rey” (116-120/500, 44-48 en España).

Sin contar el espejismo que finalmente supuso “El diablo en la galería D”, si algo había quedado claro hasta ahora en esta etapa, es que Brubaker no le había cogido nunca el tranquillo al personaje principal, por lo que cuando uno lee “Cruel e inusual” no puede dejar de pensar en la influencia que pudo tener Greg Rucka en el desarrollo de la saga, con un Matt mucho más “dentro de personaje” por así decirlo que en los números precedentes (o que en los que vendrán), leyendo esta pequeña historia (y creo sinceramente que esta es una buena forma de calificarla, a todos los niveles), no puedo dejar de pensar que tal vez Brubaker equivoco el enfoque de su etapa, tal vez el legado de Bendis fuese demasiado pesado, tal vez su propia trabajo en el Capitán América tuvo demasiada influencia, y es que esta pequeña historia, de puro genero negro, parece un oasis dentro de la gigantesca historia-rió que el guionista americano se vio impelido a construir, tal vez si hubiese tomado este camino, si hubiese optado por pequeñas historias bien escritas y desarrolladas las cosas hubieran sido distintas, quien sabe.

“Cruel e inusual”, supone un autentico punto y aparte en la colección, una historia sin demasiadas pretensiones, que siendo sinceros era justo lo que necesitaba tanto la colección como el personaje: Big Ben Donovan, se encuentra en el corredor de la muerte por los brutales asesinatos de unos niños, Luke Cage conoce a Donovan, sabe que es un mal tipo, pero también sabe que no es capaz de hacer algo así, por mucho que él mismo lo haya confesado, pide ayuda a Matt, pero después de lo que Mr. Miedo le hizo esta demasiado ido como para dar (o recibir, ya puestos) ayuda de nadie, Dakota North, conoce a Luke y decide sin mucha convicción ayudarle, cuado es atacada simplemente por acercarse a Donovan, aquí esta pasando algo raro, y Matt se tiene que implicar, quiera o no.

Decía en la presentación de la etapa, que Dakota es probablemente la mayor aportación de esta a la mitología del hombre sin miedo, esta saga es una clara muestra de ello, Dakota, fuerte, inteligente y decidida, no esta dispuesta a permitir que Matt se hunda en la miseria, sabe que este caso, por pequeño que pueda parecer puede suponer una victoria que para Matt marque alguna diferencia tras tanta derrota, Matt ayudara a Donovan aunque tenga que obligarle a hacerlo.

Lo mejor de la saga, a parte de un tono y un ambiente que tan bien le sientan a la colección, tal vez este en al profundización en la relación entre Matt y Dakota, la química, la tensión sexual entre ambos era evidente y aquí Lark fue un autentico maestro, con miradas y gestos que delataban cosas que las palabras parecían negar, al relación termina llegando a un punto culminante que tanto Matt como Dakota tendrán tiempo de lamentar, entre medias, la resolución de la intrincada conspiración que estaba detrás de las acusaciones a Donovan (y aquí Brubaker vuelve a recuperar a un viejo personaje de la colección, Slaughter, que tendría su importancia en los primeros números de Miller como dibujante allá por finales de los 70), supone un cierto respiro para un Matt, que muestra unos recursos y habilidades que Brubaker parecía haber olvidado que tenía, el respiro sin embargo será breve.

Y es que la siguiente saga, “Lady Bullseye”, retoma el hilo de lo que Brubaker había estado construyendo desde su llegada a la colección, dejando así atrás el agradable paréntesis que termino siendo “Cruel e inusual”, la saga de explicito titulo se centra en la llegada de un nuevo personaje al juego, Lady Bullseye, de ridículo nombre (pese a la justificación que encuentra en su origen), Lady Bullseye será un peligrosa asesina (entroncando en cierta forma con personajes como Elektra, María Tifoidea o en menor medida Eco), al servicio de La Mano que tiene como objetivo aislar a Daredevil de su entorno para prepararle para un ofrecimiento cuando menos sorprendente, y es que la poderosa organización ninja, tras descubrir que había sido liderada por una extraterrestre disfrazada de Elektra, ha llegado a la conclusión de que Daredevil es el líder que necesitan para recuperar la gloria perdida, por supuesto Lady Bullseye, pese a que finge seguir ordenes, tiene otros planes.

La idea que se esconde tras la saga es interesante y llena de potencial, pero el desarrollo de la misma presenta diversos problemas, para empezar la propia Lady Bullseye, que recuerda en exceso a otros personajes femeninos que han pasado por la colección, pero que no consigue adquirir la suficiente entidad (por mucho que Brubaker haga que patee el culo a Matt) como para hacer de ella un personaje atractivo, tiene el acierto, de que, pese a lo que el nombre pueda sugerir, no estamos ante un versión femenina del letal enemigo de Daredevil, y es que aunque Bullseye tenga que ver de manera indirecta con el origen del personaje, Lady Bullseye es otra cosa totalmente distinta, otro problema, ya endémico en la etapa, es la caracterización que Brubaker hace de Matt, lo que se hace más evidente cuando se compara con como trata el guionista a Danny “Puño de Hiero” Rand que juega un papel secundario en la saga, Rand es un personaje que obviamente si gusta al guionista, lo que se deja notar cada vez que los escribe, así que de nuevo tenemos un Daredevil que no sabe a donde ir, desbordado por los acontecimientos y sin apenas recursos para afrontar lo que le viene encima, además Brubaker vuelve a abusar de al vena egoísta del personaje con su comportamiento con los padres de Milla, o su actitud hacía Dakota tras lo que paso entre ellos.

Entre tanto desastre al rescate de Matt viene otro personaje de nuevo cuño, el Maestro Izo, con cientos de años de vida, y al parecer uno de los fundadores tanto de La Mano como de La Casta, Izo lleva años siguiendo a Matt y fue él quien puso a Stick tras su pista, el personaje, al igual que Lady Bullseye, resulta algo redundante, y al final terminara usado como un Deux ex Machina, que todo lo sabe y que indica a un Matt totalmente incapaz de tomar sus propias decisiones, lo que hacer.

“El retorno del rey”, es la ultima saga de Brubaker y Lark, y tiene curiosamente su mejor parte en la primera dibujada por Aja, un comic que recuerda en cierta medida a esos números “entre sagas” que ha habido en la etapa y que se centraron en personajes como Foggy Nelson, Milla Donovan o Ben Urich, aquí el foco pasa a Wilson Fisk, quien cumpliendo su pacto con Daredevil y tratando de honrar la memoria de Vanessa, intenta una vez más de dejar su pasado como Kingpin atrás, de nuevo hay ecos de la etapa Miller en todo esto, solo que ahora en lugar de Japón, el exilio autoimpuesto por Fisk tendrá lugar en España, en concreto en las costas gallegas, allí Fisk, conseguirá en cierta medida rehacer su vida, e incluso encontrara una mujer con quien compartirla, siempre tendrá tras de si el temor a que todo acabe, porqué en el fondo sabe que no merece ser feliz, y como no podía ser de otra forma, todo acaba cuando La Mano, rechazada por Murdock acude a él, llevándose por el camino su recién encontrada felicidad, así de nuevo, y al igual que sucediera con Vanessa, la muerte (entonces la desaparición), de su amor, de la esperanza de llevar una vida normal, será lo que lleve a Fisk a asumir de nuevo el manto de Kingpin.

La excelente introducción de la saga no se ve tan bien acompañada por el desarrollo de la misma, un Daredevil ya totalmente desquiciado, sin apenas aliados tras haberse enfrentado con Foggy y Dakota, forja un nuevo pacto con el diablo (Fisk), para acabar con La Mano, quien mueve los hilos sin embargo es Izo, y tanto Fisk, como Lady Bullseye, como el propio Matt bailan a su son con el objetivo final de colocar a Matt como líder de La Mano, pero en sus propios términos, con la intención de transformarla desde dentro, aquí una vez hay ecos de la etapa Miller, ya que la situación recuerda a cuando Elektra tras ser expulsada de La Casta acabo en La Mano con el objetivo de derrotarla desde dentro...solo para acabar corrompida por la secta de asesinos, ¿pasará lo mismo con Matt?, Brubaker deja la respuesta en manos de su sucesor, Andy Diggle, ya que al igual que él tuvo que lidiar con el final abierto de la era Bendis/Maleev, ha decidido dejar su etapa totalmente abierta para continuar lo que ha querido llamar la “tradición de Daredevil, tradición que veremos si se hace tal cuando acabe la etapa Diggle que de momento apenas si ha dado sus primeros pasos.

Como balance global, esta fase, dentro de al etapa de Brubaker y Lark en la colección es bastante mejor que todo lo que se desarrollo en torno a Mr. Miedo, sin embargo esta a años luz de lo que prometía una etapa que parecía tener de todo para ser gloriosa, no lo ha sido y el sabor que queda es amargo, como de oportunidad perdida, ahora la cosa esta en manos de Andy Diggle y Roberto de la Torre, esperemos que les vaya mejor.

viernes, 23 de abril de 2010

House y las series formulas.

A estas alturas y con 6 temporadas ya a sus espaldas es bastante complicado decir algo de House que no haya dicho ya, sin embargo en el repaso que últimamente vengo haciendo de las series que estoy siguiendo no podía faltar la referencia al emulo de Sherlock Holmes metido a medico, tanto por la serie en si, como por lo que esta representa.

Más allá de la fuerza de sus personajes, de la enormidad de Hugh Laurie en el papel de House, de los inteligentes “homenajes” al personaje de Conan Doyle, si hay algo que me llama la atención de esta serie, es sus estructura.

Todos los episodios empiezan con una escena cotidiana en al que de repente alguien (al principio el que menos te esperas, a estas alturas justo el que piensas que va a ser) se pone muy malo, tras la entradilla le presentan el caso a House que en principio no parece mostrarse interesado para luego descubrir que es un caso raro y que por tanto le interesa en la medida de que le supone un reto, investigan, prueban mil teorías, hay algún dilema ético, House hace locuras y de repente le viene la inspiración y descubre que tal o cual cosa es la causa del problema, fin.

House es la quintaesencia de las series formula, la inmensa mayoría de sus episodios son así, y lo han sido durante 6 temporadas, y sin embargo funciona, ¿cómo es posible que contando una y otra vez lo mismo la serie consiga seguir siendo interesante?, (no deja de ser curioso que esto lo pregunte un fan de los comics de superhéroes, el tema empieza a encajar) la clave bajo mi punto de vista (y aquí se diferencia de otras series formula como CSI o Bones, que al menos a mi no me han conseguido enganchar ni siquiera un poquito) esta, en que en el fondo, el caso de la semana es absolutamente irrelevante, la trama no importa, importan los personajes, sus relaciones, sus apariencias de cambio (de nuevo los superhéroes y su “todo cambia para que todo siga igual” revolotean en el ambiente, y sigue), su evolución, sus golpes de efecto, hacen que la serie siga interesando y cuando parece que llega la rutina, que definitivamente se ha perdido la magia ¡bum!, llegan episodios totalmente distintos a los habituales, que como es natural son los mejores de la serie, “La Cabeza de House”, “El Corazón de Wilson”, el reciente episodio centrado en Cuddy , House en el psiquiatrico, el viaje en plan Road Movie de Wilson y House con destino al entierro del padre de este último, o aquel episodio con la chica violada (que sigue siendo mi favorito) en el que atisbamos a ver algo del alma de House, después por supuesto vuelve la formula, pero para entonces ya te has olvidado de esas sensación de rutina que amenazaba con arruinarlo todo y vuelves a quedar enganchado.

Es curioso, y tal vez un poco absurdo, pero la conclusión que saco de todo esto es que House me gusta por lo mismo que me gustan los comics de superhéroes, te cuenta lo mismo una y otra vez pero lo aguantas por que te crees a los personajes, te interesan, hasta empatizas con alguno, justo cuado crees que la cosa ya no da para más aparece algo que te devuelve el interés (en el caso de los comics un Miller en Daredevil o un Simonson en Thor, en el de House los episodios antes mentados), tiene cambios brutales en el status quo...y luego te tragas y hasta te termina gustando cuando la cosa vuelve a estar más o menos como al principio (en los superhéroes valdría como ejemplo los X-Men de Morrison y lo que paso luego, en el de House el cambio de colaboradores, para que al final volvieran casi todos otra vez), en fin, que probablemente son paranoias mías, pero la verdad es que cuanto más lo pienso más convencido estoy de esta relación entre House y los supertipos, además Bryan Singer (director entre otras cosas, de los dos primeras X-Men y del ultimo Superman) es productor (o algo así) en la serie, el asunto cada vez esta más claro...claro que tal vez todo sea culpa de escribir estas cosas acusando una terrible falta de sueño (eso de acostarse a las tantas y levantase a las 7 de la mañana no puede ser bueno), en lugar de esperar al fin de semana y hacerlo algo más despejado, quien sabe.

miércoles, 21 de abril de 2010

Compras saloneras.

Como casi todos los años, cuado se acerca la cita por excelencia del panorama comiquero español (al menos en volumen de novedades), esto es el Salón del Comic de Barna que este año coincide a principios de Mayo, elaboro por aquí mi particular lista de al compra, excluyendo como siempre las colecciones mensuales.

Bastantes cosillas interesantes este año por el Salon, aunque ninguna me emociona demasiado salvo la que para mi es la novedad estrella, que curiosamente no la saca ninguna de mis tres "suministradoras de vicio”, habituales (Panini, Pda y Norma) que sin embargo una vez más se llevan la mayoría de mi pasta, en fin vamos con el repaso:

Pda:

Bueno como siempre aprovecha el Salón para sacar una burrada de cosas y más este “año de los tochales” donde el “cuanto más gordo, mejor” se ha impuesto definitivamente, hay bastantes que me interesan, pero casi ninguna que me haga dar saltos de alegría, mi selección seria esta:



Batman El rastro de la pólvora: No se de que va, pero es Batman y guioniza Nocenti que para mi es la autora de la segunda mejor etapa de la historia de Daredevil, y ya que no pude pillar su Kid Eternity (me parece demasiado pasta por algo que no es un tiro fijo), esto, que tiene un precio más razonable cae seguro.



Vertigo Voices Grant Morrison: Esto de mezclar dos miniserie que no tiene nada que ver es una putada, pero vaya no las tengo y es Morrison, así que “pa la saca”, es lo que tiene ser un poco fanático de determinados autores.



Fabulas El gran cruce: El famoso y criticado crossover con Jack, la serie la veo algo descolocada tras La Gran Guerra, pero de momento tengo intención de seguir, aunque con Jack probablemente aproveche este punto de inflexión para dejarla.



La Noche más Oscura: El cruce del año en el UDC y el cierre de la trilogía que Johns decía tener pensada cuando cogió Green Lantern (Renacimiento, Sinestro Corps y esta), le tengo ganas y espero que como mínimo sea un buen comic de superhéroes.



Flash Renacimiento: Bueno me parece una estupidez innecesaria que además atenta contra la esencia del UDC, pero vaya es un comic muy importante para el futuro del mismo y para uno de mis personajes favoritos así que...eso si la edición de lujo me sobra de todas, todas, tenía que haber hecho como en Green Lantern Renacimiento, tapa blanda y precio ajustado, pero....



Batman Cacofonía: Guioniza Kevin Smith y de nuevo es Batman, me apetece leer algo de Smith después de que últimamente en el cine no haga más que recibir palos, no digo yo que inmerecidamente, vaya.



CDC Batman 4: A este paso no van a acabar los 20 números nunca, en todo caso la edición es francamente mejorable y parece que Pda se ha olvidado de las maravillas que hacia con las Bibliotecas Marvel pese a tener que recurrir a escaneos, en todo caso los 3 tomos que han salido hasta ahora son cojonudos, así que yo de momento sigo.



The League of Exraordinary Getleman Century: Todo comic de Moore merece, al menos en principio, la pena, y más si es sobre la Liga cuyas dos primeras partes estuvieron tan bien, en fin compra obligada y de lo poco de este año que me ha hecho ilusión de verdad.



Los Muertos Vivientes 10: Toda nueva entrega de esta colección es una gran noticia, y esta no iba a ser menos además el titulo “En lo que nos hemos convertido” y la portada, prometen emociones fuertes tras la relativa calma del volumen anterior.

Quedan para más adelante (si puedo para el mes que viene) y en espera de que no haya meteduras de pata significativas (que con Pda ya se sabe), 100% de Pope, el recopilatorio de Ross y la JLA de Pérez.

Panini:



Teniendo en cuenta que la editorial nunca suele sacar nada concreto para el Salón y que este año es tan pronto, sus novedades para el evento son en realidad las de Abril que coinciden además con el estreno de Iron Man 2, de nuevo vuelve a faltar el coleccionable que Panini ha matado definitivamente pero aún así salen cosas interesantes como esos Marvel Gold de El demonio en la botellas de Iron Man o el Estela Plateada de Lee y Buscema, pero en mi caso ya tengo ese material así que de Panini solo me llama la atención y poco el Kick Ass de Millar y Romita Jr. comic que ni siquiera se si voy a pillar porqué Millar ya me cansa y a Romita prefiero verlo dibujando otras cosas, así que salvo las colecciones regulares este año de Panini no hay nada que sea compra segura para el Salón

Norma:

Estos si que suelen sacar bastantes cosas para el Salón, este año esperaba con ganas el segundo tomo de Planetary, que al parecer se ha retrasado para incluir más adelante los extras del Absolute USA, así que de Norma este año solo me interesan dos cosas:



The Boys 5: Ennis ha conseguido que le coja cariño a los personajes, me descojone con sus barrabasadas e incluso me interese por la trama, lastima que Robertson (que tan bien lo hizo en Trasmetropolitan) no acompañe, en todo caso una de las series que sigo a día de hoy que más gusta.



The Umbrella Academy Dallas: El primer arco argumental (que por cierto Norma saco en tres prestigios, estos bailes de formato son un poco cutres, ¿no?) estuvo muy bien, un comic que cogía cosas de los X-Men de Claremont y de la Doom Patrol de Morrison y con un dibujo muy dinámico y atractivo, así que nada otro que cae.

Otras:



Hay par de cosillas de Glenat que me llaman un poco (Otro Romance Suburbano, adaptación de una obra de teatro de Alan Moore y No Hero y Anna Mercury de Ellis), pero que no creo que los pille, sin embargo la que para mi es la novedad clave, la que más ilusión me hace y a la que más ganas le tengo es el Cerebus de David Sim, toda un joya del comic independiente del que todo el mundo habla pero que muy pocos han leído sale al fin en España de la mano de Ponet Mon, le tengo muchas ganas y espero que las altas expectativas no terminen torciendo el asunto, en todo caso, cae fijo.

lunes, 19 de abril de 2010

Responsabilidad editorial.

Con Panini pasan cosas muy raras, es una editorial que por lo general garantiza comics relativamente bien editados, lo que hace que cuando sale una novedad no tengas que esperar a que alguien hable de ella para saber si esta llena de errores o no, pero por otro lado tiene una política de precios errática, una facilidad envidiable para decir una cosa y a las pocas semanas lo contrario y una tendencia clara a no asumir sus responsabilidades, estas ultimas semanas hemos visto lo mejor y lo peor de lo que la editorial italiana es capaz.

Curioso lo que ha pasado estos días, tenía intención de hacer un breve post sobre los retrasos del Capitán América, sobre todo del número 600 que DEBÍA HABER SALIDO DE TODAS, TODAS, ANTES QUE EL CAPI: REBORN (que por cierto debería haber salido en grapa, pero ese es otro tema), quería hablar un poco de la responsabilidad editorial y de cómo estas se lavan las manos sin dar nunca soluciones al lector, cuando ha pasado lo del tomo de Estela Plateada que me permite matizarlo todo un poco, pero vayamos por partes.

En el foro del Universo Marvel, se señalo, que el retaso en la salida del Capitán América 600 se debe a que la distribuidora, pese a tener ya los comics en su poder no los estaba distribuyendo por razones desconocidas y que Panini no tenía nada que ver con el tema del retraso, la distribuidora es Logista, ligada de alguna forma a Pda, y de la que ya se ha insinuado en no pocas ocasiones que no hace las cosas como debiera con el material de Panini.

Dejando a parte estas absurdas insinuaciones (que a muchos les entusiasma eso de tirar la piedra y esconder la mano, y más en lo relacionado con la defensa y justificación de todo lo que hace Panini), lo que a mi me fastidiaba del tema era que la editorial una vez más escurría el bulto, ellos nunca tienen la culpa de nada, los malos son siempre los demás, ¿qué no sacan apenas clásicos en dos años?, la culpa es de los lectores que no los compran, el que la BM: Motorista Fantasma haya arrasado no quiere decir nada, ¿qué sacan comics con calidad de reproducción mejorable?, es que Marvel los envió así, nosotros lo sacamos tal cual nos llego, ¿qué sus comics se retrasan y sacan un producto a la calle antes de que su prologo este comercializado?, la culpa es de la distribuidora, malvada, malvada que tiene los comics allí parados en el almacén quien sabe porqué.

Y claro, yo que como lector, me importa bien poco quien distribuye o deja distribuir los comics de Panini, lo que menos me importa es quien tiene o no la culpa, lo que me importa es que algo se esta haciendo mal, me esta perjudicando y nadie hace nada para remediarlo, porqué lo que yo se, es que el Capi lo saca Panini, no Logista y si esta en las tiendas después de Reborn es algo que Panini y no Logista ha de solucionar, ¿cómo?, no lo se, eso ya es cosas de ellos, pueden presionar a Logista si es cierto eso de que no distribuyen, pueden sacar Reborn más tarde, no se, lo que sea, pero lo que no es de recibo es que una vez más se laven las manos y digan “no es culpa nuestra la culpa es de ese de allí que es muuuu malo”, la situación no es demasiado grave, al fin y al cabo todo consiste en esperar una semanas para leerse el Reborn, pero el problema una vez más (como con el paninigate) no es la situación en si, si no la actitud de una editorial a la que parece importarle bien poco sus lectores.

Y sin embargo... todo esto contrasta con lo rápido y eficientemente que la editorial ha actuado en el caso de Estela Plateada, vale es un error bien gordo eso de repetir una página y que falte otra, no debería haber pasado nunca, pero ya de pasar me parece digna de elogio la actitud y la rapidez de Panini, lo que contrasta y mucho con la actitud de otras editoriales que pedían que se cortaran los códigos de barras las portadas para enviar una edición corregida que realmente no se si ha llegado a salir o que no corrigen sus errores hasta una segunda edición que por supuesto no existiría si no se agotara la primera teniendo por tanto a mucha gente con una edición cara y defectuosa.

Así que, como decía al principio, es realmente curioso, por que en estas semanas para mi al menos, Panini ha mostrado las dos caras de las editoriales en nuestro país, la correcta, la que asume los errores de una edición como propios (de quien sea la culpa del error y sus consecuencias ya es algo interno ni lo se, ni me importa) y los subsana sin hacer pagar el pato al lector, y la que pasa de este carga las culpas en otros y deja que el lector pague las consecuencias de sus errores, una esquizofrenia bastante habitual en Panini, que lo mismo te hace pagar dos veces por un comic mal editado por ellos, que saca otro de 70 páginas a 2 euros.

viernes, 16 de abril de 2010

Daredevil Historia de un hombre sin miedo: Parte CXXII: El Daredevil de Ed Brubaker y Michael Lark III.

Tercera parte de cuatro de la serie de post dedicados al Daredevil de Brubaker y Lark, de nuevo cargado de spoilers y centrado en este caso en las sagas más polémicas de esta etapa con Mr. Miedo como eje.

Los números objeto de este post son los Daredevil volumen II USA números 95-106 (con fechas de portada de Mayo de 2007 a Mayo de 2008) y que se corresponden con los 23 al 31 y 33 españoles (el 32 incluyo el Anual 1 del volumen II americano); estructurados de nuevo en dos sagas, “Al diablo lo que es del diablo”, (95-99, 23 al 25 español) y “Sin Miedo” (100-105, 26 al 31 español), todos ellos dibujados por Michael Lark, quien contaría con la colaboración de Paul Azaceta en los números 104-105, precisamente sería Azaceta el encargado de dibujar el 106 (33 en España) bajo el titulo de “Simpatía por el diablo” su estilo mucho menos fluido y realista que el de Lark es el que más contrasta en una serie en la que los demás dibujantes sustitutos (David Aja y Lee Wecks) trabajaron con un estilo similar al del dibujante regular, mencionar de nuevo que en el 100 serían varios los dibujantes que participarían en el comic, que se encargaron de dibujar las alucinaciones de Matt bajo los efectos del gas de Mr. Miedo mientras que Lark dibujo la historia central, los dibujantes fueron: Marko Djurdjevic (habitual portadista de la colección y autor de 5 planchas), John Romita Sr. (leyenda de la editorial, siempre ha declarado que DD es su personaje preferido, en este número haría dos planchas), Gene Colan (el dibujante que más páginas ha dibujado en la historia de la colección, leyenda viva del comic al igual que Romita y autor aquí de tres planchas), Bill Sienkiewicz (cuya principal aportación al mundo de Daredevil viene de sus excepcionales colaboraciones con Miller en la miniserie de Epic, Elektra Asesina y la novela gráfica Daredevil: Love and War, y que aquí haría dos planchas), Alex Maleev (dibujante de la anterior etapa con Bendis y autor aquí de tres planchas) y Lee Bermejo (también portadista, y también autor de tres planchas).

Superado ya el legado de la etapa Bendis/Maleev, Brubaker ya plenamente libre para desarrollar sus propios argumentos, inicia en esta fase de la su estancia en la colección la revisitación e intento de actualización de algunos de los principales enemigos del hombre sin miedo más allá de los sobreexplotados Bullseye o Kingpin, así en estos números veremos pasar a personajes tan dispares como Turk, Los Forzadores, Gladiador o (sobre todo) Mr. Miedo, usando también personajes de nuevo cuño como Lilly Lucca (ya vista en “El diablo se da un paseo”), mujer que gracias a un perfume proporcionado por Mr. Miedo, hace sentir a los hombres que están cerca de ella, que es la mujer que más ha querido nuca, a Matt en concreto su olor le recuerda a Karen.

La primera sagas se inicia cuado Melvin Potter, el Gladiador, apunto ya de cumplir su condena y en apariencia rehabilitado, es acusado de asesinar con sus propias manos y a sangre fría a un par de presos en Ryker´s Island, todo esto mientras Matt trata de poner en orden su vida y de volver a establecer el control en una enloquecida Cocina del Infierno, y lo hace cual pollo sin cabeza, totalmente desbordado por la situación, sin apenas recursos más allá de una violencia no pocas veces excesiva, en fin, un personaje que desde luego tiene poco que ver con el que hasta ahora estábamos acostumbrados a ver en la serie.

Así, esta primera saga ya deja de manifiesto lo que Brubaker parece pensar de Matt, él y Melvin han pasado por un infierno juntos, varias veces, Matt ya se equivoco una vez con Melvin, pero desde entonces ha sido un aliado, un amigo y alguien en quien podía confiar, y ahora que esta en apuros ¿Becky tiene casi suplicar a Matt que le ayude?, no, realmente Brubaker no parece conocer (y apreciar) demasiado a Matt y su forma de comportarse.

Sea como sea, la saga nos permite recuperar de nuevo, aunque brevemente al Gladiador y su magnifico diseño como villano, y es que sin razón aparente, sin causa que lo justifique, Melvin sufre ataques irracionales de ira que le llevan primero a matar a unos guardas y después a fugarse, disfrazarse de nuevo y a estar a punto de matar a Milla, después Melvin, no parece recordar con claridad sus actos, es consciente de haber hecho algo malo, pero no parece saber exactamente que, y porqué, ¿se trata de que la mente de Melvin siempre inestable y frágil ha estallado por fin, o hay algo más, alguien detrás manipulándolo todo?.

Las respuestas se agolpan al final de la saga, Daredevil descubre que la existencia de una droga, llamada “sin miedo” que parece sumir a sus consumidores en un estado de euforia y carencia de limites que les hace hacer cosas que luego no parecen recordar, una droga que a través de Lily Lucca termina en el cuerpo de Milla quien en un ataque irracional de celos termina asesinado a un inocente viandante arrojándole a las vías del metro cuando trataba de matar a Lily, una droga que tiene detrás un hombre, Larry Cranston, alias Mr. Miedo, que ha vuelto para destrozar a Matt.

“Sin Miedo” será el titulo de la saga que Brubaker utilice para relanzar a Mr. Miedo y convertirlo en un villano supuestamente interesante para el Daredevil actual, sin embargo....Brubaker vuelve a errar el tiro, ni Miedo necesitaba un relanzamiento, ya que ya lo tuvo en un gran saga de Joe Kelly a finales del primer volumen, en la que puso contra las cuerdas a Matt (por cierto forzando un acusación de asesinato contra Karen, cuando menos curioso) y donde además descubrió su identidad secreta, aunque todo esto quedo casi olvidado con el cambio de volumen, ni el destino de Milla era necesario, y es que lo de las novias de Matt ya pasa de castaño oscuro, ni parece que transformar a Mr. Miedo en una suerte de Hombre Púrpura “a distancia”, sea un buen relanzamiento.

Los pasos e intenciones de Brubaker parecen estar claramente inspirados en el magnifico trabajo que Bendis realizará en la serie Alias con el Hombre Púrpura, un villano clásico de Daredevil bastante desaprovechado y en que en manos de Bendis se convirtió en terrorífico, sin embargo Mr. Miedo siempre había sido ya de por si una amenaza seria, si los guionistas no lo habían usado es porqué no habían querido, no porqué no fuera un personaje interesante, ya que Kelly por ejemplo demostró que si lo era; pero aún y con eso lo peor de esta saga no es el relanzamiento innecesario y la modificación de los poderes de Mr. Miedo, no, lo peor es, una vez más es el tratamiento que Brubaker da a Daredevil, un Daredevil incapaz de hacer nada contra los planes de Mr. Miedo, que recurre a la tortura más brutal para conseguir derrotar a sus enemigos, y que cuando se ve incapaz de curar a Milla de los efectos del gas de Miedo (no hay antídoto, pero él lo venció ¿cómo pudo hacerlo?, y rizando el rizó, Matt es un hombre de recursos es amigo de gente como Reed Richards, ¿no puede recurrir a él para intentar vencer los efectos del gas y crear un antídoto?), su única respuesta es la autocompasión (y eso que el mismo Brubaker había puesto en boca de Matt una frase bastante elocuente “hace tiempo que aprendí a echar la culpa a los malos”) y la violencia desenfrenada.

Si el “Diablo en la galería D” era la mejor saga de la etapa, esta “Sin miedo” es la peor con diferencia, Brubaker transforma a Matt en un ser mezquino, llorón, por momentos despreciable, y hace del un hombre sin recursos ante sus enemigos, además Milla que en manos de Bendis era un personaje fuerte, inteligente, seguro de si mismo y bastante atractivo, se transforma en manos de Brubaker en ser pusilánime, la típica damisela en apuros sin apenas personalidad, su destino, que vista la etapa en su conjunto entra dentro de la idea del guionista de aislar por completo a Matt, parecía en un principio más condicionado por que Brubaker no sabía que hacer con el personaje que por otra cosa.

Queda todavía por mencionar un número “Simpatía por el diablo”, que enlaza con los dos anteriores números fuera de saga que tuvo la etapa, y que en este caso se centra en Ben Urich, un Ben Urich que vuelve a ver caer a su amigo en un pozo sin fondo, y que se encuentra a si mismo comportándose como lo hacia Jameson, cortando historias solo para proteger a su amigo, de nuevo Brubaker muestra la influencia, negativa, siempre negativa desde su punto de vista, que Daredevil ejercer en su entorno.

Es esta fase, cuando una etapa que prometía tanto se tuerce de manera lamentable, Brubaker demuestra que ni entiende ni quiere al personaje, y que le importa mucho más contar lo que desea contar que los personajes con los que lo esta contando y su trayectoria, a esto se añade un excesivo abusa del decompressive, algo bastante habitual en el guionista, pero coincide aquí además con unos números carentes de todo ritmo, lo que ya no suele ser habitual, en fin, en los números que quedan para finaliza la etapa (14) la colección recuperara algo el pulso, pero eso queda ya para el próximo día.

miércoles, 14 de abril de 2010

Flashforward, ¿una oportunidad perdida?

Como suele decir mi colega Int, no es oro todo lo que reluce, y dentro del gran momento de la ficción televisiva americana también hay mucha mediocridad suelta, sin embargo Flashforward no parecía ser de ese tipo de series.

Con un punto de partida más que interesante, un reparto sólido lleno de rostros conocidos y un primer episodio simplemente brillante nada hacía presagiar (ni siquiera la presencia de David S. Goyer como cocreador de la serie) que Flasforward no fuera aquello que parecía, eso es una gran serie, y sin embargo…

Nacida en el seno de la ABC y con indisimulado cartel de “sustituta de Lost cosido a la chepa (lo que le ha perjudicado más de lo que le ha beneficiado), tras el primer episodio el único nubarrón que parecía caer sobre la serie era simplemente el “¿y cómo va a hacer más de una temporada con esto?”, ya que el planteamiento no parecía dar para más, en todo caso un problema menor ante lo que se antojaba como una primera temporada magnifica.

Y es que, como decía antes, la idea inicial tras Flasforward era realmente atractiva, el 6 de Octubre del 2009 todo el planeta sufrió un desvanecimiento colectivo que duro 2 minutos y 17 segundos durante los cuales toda la humanidad pudo ver su vida el 29 de abril de 2010, la serie se centraría sobre todo en unos agentes del FBI que investigarían las causas del apagón, aunque también plantearía como un fenómeno de esta magnitud, con sus implicaciones filosóficas y morales, podría afectar a la humanidad en su conjunto, el planteamiento ambicioso donde los haya, venía además ayudado por una idea original rara vez (por no decir nunca) vista en televisión, la serie avanzaría en “tiempo real” (más o menos) hasta su previsible fin el 29 de Abril del presente año.

Sin embargo las cosas se empezaron a torcerse muy pronto, casi desde el segundo episodio, demasiados personajes, tramas absurdas, repercusiones morales reducidas a la nada, conspiraciones y más conspiraciones, avance parsimonioso cuando no nulo… todo lo que no debía tener una serie de este tipo coincidió en Flashforward para transformar algo que tenía un pinta impresionante en un lamentable espectáculo sin pies ni cabeza que no iba a ningún lado, y claro las audiencias lo notaron (de los casi 12 millones y medio del primer episodio a los poco más de 7 del decimo), la serie parecía atrapada en su propia decadencia y se hizo obligatorio un parón que permitiera replantearla cuando apenas si habían transcurrido 10 episodios de la misma.

Desde el relanzamiento la serie ha mejorado, un poco tampoco exageremos, pero probablemente sea ya demasiado tarde, en todo caso el parón ha destruido uno de sus elementos más novedosos (el transcurrir en “tiempo real”), y ha terminado de convencionalizar una serie que daba para más, para mucho más, tal vez pagando lo ambicioso de su idea central y el pesado cartel de heredera de Lost.

En fin, queda por ver como acaba todo, si cierra en este temporada o si habrá más, pero lo cierto es que en una época tan gloriosa de la ficción televisiva americana, hay muchas mejores cosas que ver, que una serie que de haber mantenido el nivel del primer episodio podría haber sido legendaria.

lunes, 12 de abril de 2010

Planetary, arqueólogos de lo imposible.

“Es un mundo extraño, mantengámoslo así”.

Elijah Snow, miembro del equipo de campo de Planetary.


Seres superpoderosos de desconocido origen, invasiones extraterrestres detenidas antes de que nadie se enterase, complejos gubernamentales secretos donde se experimentaba con seres humanos; la Tierra tiene una historia secreta y Planetary es la organización encargada de descubrirla, impedir que se pierda, y conectarla, si es que tal cosa es posible.

Compuesta por miles de oficinas distribuidas por todo el mundo y con unos, en apariencia inagotables recursos a su disposición, Planetary tiene como punta de lanza el llamado “equipo de campo”, compuesto por Jakita Wagner, una preciosa mujer de desbordantes poderes físicos que encuentra en Planetary la única forma de combatir el aburrimiento de la existencia, The Drummer, capaz de hablar con las maquinas y navegar a velocidad de crucero por las autopistas de la información, siendo así pieza clave a la hora de desentrañar los misterios que investiga Planetary y por último pero no menos importante Elijah Snow, uno de los hijos del siglo (nacido el uno de Enero de 1900), de larga vida y dotado de poderes sobre el frió, se une a la organización en el número uno de la colección, y algo parece ir realmente mal en su memoria; detrás de todo se haya el misterioso Cuarto Hombre, fundador, financiador y responsable de la existencia misma de Planetary, su identidad será una de las claves de la colección.

Concebida en los albores de la década recién finalizada por uno de los guionistas más influyentes del mainstream de la misma, el británico Warren Ellis, la colección sirvió para convertir a su dibujante, el fotorealista y sin embargo dinámico, John Cassaday en toda una superestrella, y fue uno de los más claros reflejos del comic comercial del siglo XXI, centrando toda la narración en los diálogos y en la habilidad del dibujante, con una casi total ausencia de textos de apoyo, Planetary fue uno de los símbolos del cambio de siglo y de la asunción de la cultura pop en uno de sus medios más representativos: el comic.

La idea detrás de Planetary es que cada número fuera especial, distinto que ofreciera algo que no se solía ver en las librerías, empezando desde la portada, cada una pensada como un ente en si mismo, como una pieza clave de la historia, ninguna portada de la colección era igual entre sí, ni siquiera en el logo siempre mutable en función de la historia que se iba a contar en el comic, luego claro estaría la propia historia, de la que cada portada sería un reflejo, cada número contendría una historia de por si, un homenaje a la cultura pop, un misterio nuevo a resolver por Planetary, la literatura pulp, las ciudades escondidas en la selva, Lovercraft, la películas de Hong Kong, la invasión británica de los 80, todo esto y más mucho más encontrarían su hueco en una colección que iba en contra de la moda que el mismo Ellis contribuyo a imponer con The Authority, la del arco argumental más o menos largo concebido para ser recopilado en tomo; frente a esto, Planetary revindicaba el formato grapa de 22 páginas como elemento valido para contar una historia en si misma, todo ello sin despreciar el crecimiento de unos personajes que cada vez iban poniéndose más interesantes, y la existencia de subtramas que cada vez adquirían más importancia, centradas sobre todo en la interconexión entre todas esas historias y en la idea de que detrás de todo había algo oculto que Planetary debía desentrañar, todo muy ligado a la existencia de una suerte de conspiración oculta, lugar común, por otro lado de la obra de Ellis.

De echo, fue cuando esas subtramas se fueron adueñando de la serie (a la altura del número 19 más o menos en una colección que tuvo 27), cuando esta pareció perder el grado de espontaneidad, de fuerza que hasta ese momento había tenido, y eso que la idea central tras el comic (¿y si los 4 Fantásticos fuesen unos villanos que estuvieran impidiendo a la humanidad alcanzar todo su potencial?), era bastante interesante, pero su posterior desarrollo tuvo demasiado de convencional en una serie que hasta ese momento había sido de todo menos eso.

Aún así, Planetary es a la vez uno de los comics más representativos, importantes y de mayor calidad del comic comercial de la década pasada, algunos de sus números son autenticas joyas (pienso por ejemplo en el impresionante número 7, con ese Constantine transformándose en Spider Jerusalén, un Ellis que no tiene miedo en reconocer y asumir sus influencias, o ese especial Planetay/Batman, uno de los mejores y más bellos homenajes jamás realizado al hombre murciélago y que le da cien patadas al pretencioso relato de Gaiman y Kubert), y el balance general de la obra pese a sus brutales retrasos (entre el 15 y el 16 pasaron casi dos años, entre el 26 y el 27 tres, una desgracia para una colección concebida para ser leída mes a mes), es más que positivo, uno de los mejores trabajos de Warren Ellis y sin duda el mejor Cassaday, no es poca cosa, no señor.

viernes, 9 de abril de 2010

How i met your mother y las sitcon americanas.

A punto de acabar ya la quinta temporada, How i met your mother se ha consolidado por derecho propio como una de las sitcom (comedias de situación) américanas más interesantes del momento y como tal vez, la más digna sucesora de Friends en cuanto a planteamiento y desarrollo.

La comedia de situación o sitcon es algo tan americano como el pastel de manzana o el 4 de Julio, como pasa con toda lo que proviene de una cultura tan expansiva como la de los USA, el modelo ha sido exportado con mayor o menor éxito a otros países, entre ellos España, claro, donde 7 Vidas y tantas otras supieron captar a la perfección el espíritu de este tipo de teleseries, en fin a lo que iba, algo tan netamente americano no podía estar ajeno al excepcional momento que atraviesa la ficción televisiva americana, y eso que el recuerdo de ese gigante que fue, es y será Friends todavía pesa mucho, sin embargo y como decía antes, una de sus principales herederas formales, How i met your mother, es hoy una de las sitcom de mayor calidad de las que nos llegan desde el otro lado del atlántico.

Para quien haya estado en una cueva los últimos cinco años y todavía no sepa de qué va la serie, How i met your mother, se sitúa inicialmente en 2030, donde el protagonista, Ted Mosby cuenta a sus hijos el relato de cómo conocía a su madre, dicho así parece que la premisa no da para mucho, y es en cierto en realidad no da para casi nada, si acaso para que los guionistas de la serie se rían de vez cuando de los telespectadores, jugando con la idea de la presentación de la madre, presentación que obviamente nunca llega.

En realidad How i met your mother, va de otra cosa, va de cinco amigos al borde la treintena y por tanto en el momento culminante para dictaminar como va ser su vida en los próximos años, que se reúnen en un bar, para contarse sus problemas, arreglar el mundo y pasar un buen rato, ¿les suena?, pues eso.

Lo cierto es que como suele suceder en todas las grandes sitcom, el humor viene tanto de las situaciones como sobre todo de los personajes en torno a los que giran la trama ya que estos son el principal activo de la serie: Ted Mosby (Josh Radnor), en principio protagonista de una serie que se irá haciendo coral por fuerza, es tal vez el personaje menos interesante de todos, obsesionado (literalmente) con casarse, enamoradizo, inteligente y extremadamente fácil de manipular, lo cierto es que los episodios centrados en él suelen ser los más aburridos con diferencia de toda la serie, siendo un personaje excesivamente llorón y pesado; Robín Scherbatsky (Cobie Smulders), antigua conquista de Ted, que pese acabar en nada (tras un largo rodeo que se hizo, porque no decirlo algo pesado) acabo instalándose en el grupo, el origen canadiense de Robin no será un dato menor puesto que serán varios los gags centrados en ello, periodista, en apariencia fuerte y segura de sí misma, esconde tras de sí un mar de dudas que la llevan a caer en situaciones tan esperpénticas como divertidas, Marshall Erikssen (Jason Segel) y Lily Aldrin (Alyson Hannigan, hay que ver qué bien le ha ido a nuestra entrañable Willow...en todos los aspectos), marido y mujer y casi la bella y la bestia, Marshall en un tiarron bonachón y dulce como la miel que sabe ponerse duro cuando la situación lo requiere y que haría cualquier cosa por Lily, está, manipuladora y con tendencia a meterse en la vida de los demás y juzgar a la gente (sobre todo a Barney) será algo así como la conciencia del grupo.

Queda para el final el autentico sostén de la serie, tanto que a veces uno llega a pensar que ÉL ES LA SERIE, el autor de más gags por minuto que todos los demás personajes en las cinco temporadas, el gran Barney Stinson interpretado por un descomunal Neil Patrick Harris, pegado siempre a su inseparable traje, con una lista de conquistas más larga que El Quijote, Barney es con diferencia el mejor personaje de la serie, sus métodos para ligar solo son superados por su métodos para librarse de la chica al día siguiente, su particular filosofía de la vida, que le llevan a convertir el acostarse con una chica en una suerte de arte en la que para su desgracia siempre involucra a sus amigos, hacen de Barney un autentico vividor, algo cabroncete y manipulador, pero dotado de una fuerza y un carisma realmente excepcional, Barney es grande, legendario (como el mismo diría) y con el la serie alcanza cotas que de otra forma serían inimaginables.

Puede que la serie se llame How i met your mother, puede que incluso alcance su final cuando Ted por fin encuentre a la madre de sus hijos, pero sea como sea lo que a estas alturas parece claro en que es Barney quien ha convertido la serie en lo que esta es hoy en día, por muchos años esperemos.

miércoles, 7 de abril de 2010

Daredevil Historia de un hombre sin miedo: Parte CXXI: El Daredevil de Ed Brubaker y Michael Lark II.

Segundo post dedicado al Daredevil de Brubaker y Lark centrado en este caso en las dos primeras sagas del dúo en la colección del hombre sin miedo, a medio camino del resumen y el breve análisis el post viene cargado de spoilers para quien no haya leído estos comics aún.

Empezando una vez más por los créditos, los números aquí reseñados serán los Daredevil volumen II USA 82-94 (Abril de 2006-Abril de 2007) incluidos en los números 12 a 23 del segundo volumen del personaje bajo la editorial Panini en España, estos comics se estructuran en dos grandes sagas, “El diablo en la galería D” (82-87, 12-17 en España) y “El diablo se da un paseo” (89-93, 19-22 en España), entre las dos sagas tenemos el 88 (18 español) dibujado por el español David Aja titulado “La vida secreta de Foggy Nelson”, y al final esta el 94 (23 español) dibujado por Lee Wecks y con una portada alternativa de John Romita Sr. titulado “Nuestra historia de amor”.

La primera saga de Brubaker y Lark en la colección empieza realmente fuerte: de noche, Cocina del Infierno, una lluvia implacable y molesta que parece no tener fin, un intento de robo, Daredevil, raudo, veloz sin dejar respirar a sus enemigos, detiene una vez más el crimen; cambio de escenario, estamos en una celda lúgubre, Matt Murdock reflexiona sobre como ha podido acabar ahí...un momento ¿no es Murdock, Daredevil?, entonces ¿qué demonios esta pasando aquí?.

Un arranque realmente prometedor para la que sin duda es la mejor saga de Brubaker y Lark en la colección, ¿quién es el Daredevil que patrulla las calles de la Cocina del Infierno?, ¿cómo saldrá Murdock de la cárcel?, ¿por qué el director del FBI quiere a Murdock muerto antes de llegar a juicio?, todas estas preguntas encontraran su respuesta en este primer año del nuevo equipo creativo en al colección.

El final de la etapa Bendis/Maleev tan impactante como difícil de continuar es el punto de arranque de una etapa que sabe lidiar con la Civil War (el Daredevil que veremos por allí no será Murdock), y que busca restaurar el status quo para poder contar sus propias historias, la primera saga “El diablo en la galería D”, centrada en la estancia de Murdock en prisión, empieza a dejar claro que detrás del deseo de encarcelar a Daredevil hay mucho más, alguien quiere que Murdock muera en prisión, los hilos se mueven y Matt acaba encerrado en la misma cárcel que gente como Carlos Lamuerto (Tarántula Negra), Cabeza de Martillo, Kingpin, Bullseye o incluso Punisher.

La idea es poner a Murdock al límite, obligarle a cometer una locura y conseguir un motín en el que todos se maten entre todos, para ello nada mejor que asesinar a Foggy Nelson y dar pruebas a Matt de que alguien de la cárcel estuvo involucrado en ello, sin embargo nadie cuenta con que Murdock ya ha caído muchas veces, pero siempre se ha levantado, nadie cuenta con que él pueda tener sus propios planes para salir de la cárcel, cierto, necesita un ligero empujó de Frank “Punisher” Castle (un Brubaker magistral muestra en una sola frase el porqué del odio de Matt hacia Castle, en el fondo teme convertirse en él, y en la prisión eso esta a punto de pasar), Murdock consigue escapar, reteniendo en prisión a Bullseye y a Kingpin y tapando además su identidad al fingir un secuestro por parte del Punisher quien supuestamente le habría usado para tapar su fuga; es la hora de buscar respuestas y a fe que las conseguirá, primero habrá de averiguar quien es el Daredevil que le ha estado sustituyendo, conseguido esto será la hora de ir a por quien le contrato, la pista conduce a Europa, ya tocaba que el diablo se diera un paseo.

Esta primera saga esta llena de tensión, de impactantes continuaras, de caracterización de personajes, de un dibujo perfecto para lo que se esta narrando, es decir de todo lo que se le debe pedir a un comic de este tipo, Brubaker recupera a Becky Blake y presenta a Dakota North ¿trata de esta forma, ampliando el reparto de secundarios, justificar el que se quite de en medio a Foggy Nelson?, nada más lejos de la verdad, Foggy no estaba muerto, estaba de parranda, o algo parecido, en lo que tal vez sea el primer resbalón (en la medida en que Brubaker hace trampa con sus lectores, no dándole pistas reales para averiguar que estaba pasando en verdad) de los muchos que tendrá la etapa, en “La vida secreta de Foggy Nelson”, Brubaker nos narra como Foggy en realidad sobrevivió a su apuñalamiento y ahora se haya metido en el programa de protección de testigos del FBI (si ese mismo FBI que trata de destruir a Matt) y protegido por La Mano liderada por Elektra (si esa Elektra que resulto ser un Skrull en los meses previos a Invasión Secreta), el número intimista pero no por ello exento de acción, se centra en como ser el mejor amigo de Daredevil ha afectado a Foggy Nelson, un Foggy que termina demostrando que a lo mejor es él quien merece el calificativo de “El hombre sin miedo”.

Entrando ya en la segunda saga, Brubaker decide sacar a Matt de Nueva York y llevarlo a la vieja Europa, casi desde el principio ha querido dejar claro que detrás de los males de Matt hay una figura en la sombra manipulándolo todo, lo cierto es que los males de Matt vienen de no saber proteger su identidad secreta y de ejercer de justiciero y abogado a la vez, no es necesaria ninguna conspiración para saber porqué esta metido en semejante lío, pero claro si no hay conspiración, si no hay nadie detrás, ¿cómo salimos de este embrollo?, eso es lo que debió pensar Brubaker, y así, lo cierto es que lo narrado en “El diablo se da un paseo” no deja de ser un Deux ex Machina en toda regla, pero no es menos cierto que no se adivinaban en el horizonte muchas alternativas, y ya de tener que recurrir a un Deux ex Machina, por lo menos hacerlo bien, respetando la lógica interna de al serie y lo narrado por Bendis y Maleev en la anterior etapa, y aquí, al menos, Brubaker si supo estar a la altura.

Vanesa Fisk, esposa del gran Kingpin, había sido la razón por la que este intento dejar su mundo criminal atrás, había sido la única mujer a la que había amado, su presunta muerte había propiciado su regreso al crimen, el que fuera usada por Daredevil como peón en su eterna partida de ajedrez con Wilson Fisk, terminaría desencadenado, aunque fuera de manera indirecta la muerte de Elektra, si, Vanessa siempre había sido pieza clave en la lucha entre Fisk y Murdock, pero tal vez nunca hasta la etapa Bendis se había tornado en pieza activa, harta de ser usada y manipulada por unos y otros Vanessa, se vio obligada a actuar, teniendo que matar a su propio hijo y liquidando el imperio criminal de Kingpin, que ahora estuviera detrás de los males de Matt aunque innecesario, tenía toda la lógica del mundo.

Vanessa propone a Murdock un trato en apariencia irrechazable, esta al borde de la muerte por una enfermedad terminal y quiere irse a la tumba asegurándose de que su marido y su principal enemigo se destrocen mutuamente en su odio sin sentido, Vanessa puede devolver a Matt su vida demostrando la existencia de una conspiración del director del FBI para acabar con él, a cambio quiere que Matt saque a Fisk de la cárcel, Matt ha pactado muchas veces antes con el diablo, y Vanessa (que en el fondo lo considera un egoísta ¿o es el propio Brubaker quien piensa eso hablando por boca de Vanessa?, el devenir de la etapa propiciara inquietantes respuestas) lo sabe, sin embargo ahora Matt se niega, claro, no podía ser de otra forma, pero cuando Vanessa, pese a todo devuelve a Matt su vida, este, que siempre paga sus deudas siente que debe cumplir con lo que Vanessa quería, pero no para lo que ella quería, sacará a Fisk de la cárcel, si, pero lo hará solo para que acabe su eterna batalla, entre los dos han destrozado y pervertido a una mujer en esencia buena, es hora de por lo menos honrar a la verdadera Vanessa ahora que ha muerto, poniendo fin a su diputa.

Con el final de esta segunda saga, Brubaker consigue sacarse de encima el legado de Bendis y Maleev, a partir de ahora podrá iniciar su propio camino (y curiosamente será cuando pierda el rumbo), además sabe que pese a haber devuelto a Matt su vida, esto no significa que las cosas vuelvan a ser como antes, que no se pueda probar judicialmente que sea Daredevil no significa que todo el mundo (amigos y enemigos) haya olvidado que Murdock es Daredevil, el panorama que asoma es interesante y lleno de posibilidades, pero antes todavía queda otro número, “Nuestra historia de amor”; que recuerda en cuanto a estructura al episodio de Foggy, de nuevo estamos ante una historia intimista centrada en Milla Donovan y su sufrimiento ante las largas noches de vigilia en espera de que Matt vuelva a casa sano y salvo, un número que adquiere otra luz ante lo que después le pasara a Milla, pero eso queda para más adelante.

lunes, 5 de abril de 2010

X-Force/X-Statix: símbolos de una era.

“Esta es una nueva era de los superhéroes, no luchamos contra nadie, no salvamos el mundo, no hacemos el bien, ¿qué para que valemos entonces?, para entretener”

--Tike Alicar, Anarquista, miembro de los X-Statix


Año 2000, el éxito de la película de X-Men ha pillado por sorpresa a todo el mundo, en Marvel nadie ha sido capaz de aprovechas las sinergias que algo así podía haber producida de cara a unas ventas de comics que cada vez van a menos, los mutantes en particular llevan años enredados en una continuidad cada vez más compleja y si por casualidad alguien, tras haber visto la película se acerca a un comic de la franquicia no podrá por menos que huir despavorido ante tamaño caos, Bill Jemas presidente de la editorial busca respuestas y no las encuentra en Bob Harras, director editorial de la Casa de la Ideas, buscando más allá descubre a un joven dibujante metido a editor que ha conseguido a través del sello Marvel Knights llamar al atención sobre los comics Marvel, un joven que se lleva bien con la prensa, que vende humo como pocos y que consigue que gente que normalmente no trabajaría para Marvel, escriba o dibuje alguno de sus comics más llamativos, algo ha de cambiar en Marvel, y Joe Quesada editor hasta entonces de Marvel Knights será quien lidere ese cambio.

Con la llegada del nuevo milenio se abrió toda una nueva fase en la Casa de la Ideas, la “nueva Marvel” liderada por Quesada y Jemas llegaba dispuesta a revolucionar el mundo de los comics, la idea era convertir a Marvel en una editorial de vanguardia a la que cualquiera se pudiera acercar conociera o no la historia que había detrás de sus personajes, la continuidad, la interrelación entre las series eran un enemigo a batir, lo comics de superhéroes debían ser “molones”, adultos y oscuros, y la gente que trabajara en ellos debían de ser rostros frescos que nunca hubieran pisado Marvel antes, y que si pudiera ser, nunca hubieran leído un comic de Marvel en su vida.

Esta fase apenas si duro un lustro (hasta el despido de Jemas al que Quesada, con mucha astucia, pudo sobrevivir), y analizada con el tiempo esta claro que no consiguió sus objetivos (la continuidad mutante sigue siendo un galimatías de cuidado al que es muy difícil incorporarse, las ventas siguen yendo a menos pese a ligeros repuntes y Marvel esta bien lejos de ser una editorial de vanguardia), pero lo cierto es que durante esos años surgieron comics más que notables, X-Force/X-Statix es uno de ellos.

Peter Milligan gano su justa fama y prestigio en el comic americano gracias a su labor en el sello Vertigo donde obras como Shade o Blanco Humano lo habían mostrado como un guionista leído, inteligente, plagado de recursos y con un mundo propio lleno de referencias a la cultura pop, su acercamiento al comic más comercial en obras como la primera serie regular de Elektra no había sido por el contrario tan interesante, por su parte Mike Allred había alcanzado fama y prestigio en el circuito independiente gracias sobre todo a su particular creación, Madman un comic narrado con pulso maestro y lleno de desbordante imaginación, existencialismo y continuas referencias a la cultura pop, ver a ambos realizando juntos para Marvel una serie como X-Force...era poco menos que increíble.

Y es que X-Force era tal vez uno de los símbolos de todo lo que había ido mal en Marvel en la última década, surgida de las cenizas de Los Nuevos Mutantes y creada a mayor gloria del por entonces superventas Rob Liefeld, X-Force era el paradigma de los superhéroes con los dientes apretados, armas hasta en los sobacos y peligrosas tendencias homicidas, con los años la serie había conseguido superar el legado de Liefeld para (salvo momentos puntuales) estancarse en la mediocridad más absoluta de la que ni siquiera Warren Ellis consiguió sacarla, aún así cuando a la altura del número 116 (fecha de portada de Julio de 2006), Marvel anuncio la llegada de Milligan y Allred y un cambio total en la alineación y estatus del grupo se monto todo un guirigay por unos fans que no parecían dispuestos a aceptar un cambio tan radical...

Y eso que aún no había salido el comic, cuando este salió la sorpresa fue aún mayor, en estos X-Force no había rastro de Bala de Cañón, Bum-Bum o el resto de los personajes que habían configurado el grupo desde sus inicios, no, estos X-Force, era un grupo de mutantes superestrellas con una alto índice de mortalidad que estaban más preocupados de las audiencias televisivas, el merchandising y su imagen pública que de salvar vidas.

Enlazando con el discurso de Grant Morrison en New X-Men (otra de la grandes obras de estos años), Milligan y Allred dejan atrás el viejo “temidos y odiados por un mundo al que han jurado proteger”, los mutantes están ahora de moda, son cool y si alguien quiere forrarse gracias a ello ¿qué tiene de malo?, oferta y demanda tío, capitalismo en estado puro y si para mantenerse en el candelero hay que recurrir a montajes o propiciar la muerte de diversos miembros del grupo, que le vamos a hacer, todo sea por mantener interesada a la gente.

El revolucionario planteamiento de la serie, lo arriesgado de la propuesta era una clara muestra de que algo se movía en Marvel y de que realmente había ganas de hacer cosas nuevas, sin embargo no todo el mundo se lo tomo a bien, y más llevado la serie el nombre de X-Force, Milligan y Allred supieron jugar con el concepto e incluso enfrentaron a los antiguos X-Force con los nuevos y al final tras 14 números decidieron que había llegado la hora de un nombre nuevo ¿porqué?, bueno el nombre no era propiedad del grupo y su propietario (por que claro el grupo tenía un propietario, una suerte de multimillonario inspirado ligeramente en Bill Gates que desconocía el significado de la palabra conciencia) tenía que pagar royalties a sus verdaderos propietarios, una excusa argumental (brillante en todo caso) como otra cualquiera para relanzar la serie con un nuevo nombre (X-Statix) y un nuevo número 1, una maniobra comercial que encajaba a la perfección con el espíritu de la serie.

La nueva colección llego a su final en el número 26 (Marvel tuvo la suficiente inteligencia, poco común en estos casos de no ir más allá de la estancia en la misma de sus creadores), aunque realmente su toque final llego cuando Milligan y Allred quisieron morder más de lo que podían tragar, así tras haber matado a todos los miembros del grupo del grupo en el primer número, convertido a un trasunto de Profesor X, en una suerte de violador y asesino, dado la vuelta al paradigma mutante, reído de la política exterior americana, satirizado los reality shows o creado un personaje cuyos poderes se basaban en una extrema sensibilidad hacía todo, Milligan y Allred creyeron que resucitar a Lady Di y convertirla en miembro de los X-Statix, era un paso lógico dentro de su particular análisis de nuestra sociedad de hoy en día, consumista y dominada por los mass media, y es que ¿quien mejor que la llamada princesa del pueblo, adorada por los medios de comunicación, que puso en jaque a la monarquía británica y muerta en extrañas circustancias para ahondar en el tema central de la serie?.

El escándalo que se monto fue monumental, la prensa británica se lanzo al cuello y el comic estuve en boca de todo el mundo y Marvel...Marvel simplemente se asusto, transgredir, ser vanguardia estaba bien y tal, pero aquello era excesivo, Milligan y Allred tuvieron que reconvertir su idea inicial y crearon una historia de una popularísima catante pop, adorada por todo el mundo, altruista y con enemigos en las altas esferas que tras morir en confusas circunstancias resucitaba y se unía a los X-Statix, la idea era la misma, pero los autores se dieron cuenta que habían tocado techo y que era mejor dejarlo ahora en sus propios términos antes de que les enseñaran la puerta, eso si antes de irse crearon un antológico enfrenamiento entre los Statix y Los Vengadores, de esos que hacen historia y quedan en el recuerdo de los aficionados, para dar un cierre definitivo a la colección que ante todo buscaba evitar tentaciones de futuros relanzamientos con otros autores, en número final que resume a la perfección la esencia de la serie asumiendo con valentía el destino de los personajes y de este tipo de propuestas dentro de las majors.

X-Force/X-Statix es un comic hijo de su época, diferente arriesgado, casi revolucionario, pero ante todo bien escrito y mejor dibujado, es difícil imaginarse hoy algo así en cualquiera de las dos grandes, lo curioso de todo es que pese a sus espíritu trasgresor, en el fondo X-Force/X-Statix era también un comic bastante clásico, que llevo el concepto de superhéroes con pies de barro (clave en la Marvel primigenia) a una de sus ultimas consecuencias, y es que ahí tenemos el crossover con Los Vengadores, clásico a más no poder (los dos grupos enfrentándose individualmente por el control de un objeto de poder...solo que en este caso el objeto era el cerebro de Doop, uno de los personajes más carismáticos de la serie) o el tono culebronesco y melodramático tan característico de Stan Lee, o los continuos enfrenamientos entre los miembros del grupo (otra de las señas de identidad de la Marvel de los primeros años), X-Force/X-Statix supo en fin recoger lo mejor, lo más quinta esencial de lo que hizo a Marvel grande y lo adapto a unos tiempos mucho más cínicos, superficiales y comerciales heredados de los 90, todo ello con la incorrección política como bandera, por eso el comic ha trascendido, por eso ha quedado en el recuerdo de los aficionados, y por eso será siempre recordado como una de las obras claves del comic comercial con el cambio de siglo.