martes, 31 de marzo de 2009

Batman: Tierra de nadie.

La que sin duda es una de las sagas más famosas de la historian de Batman acaba de ser reeditada por Pda en el segundo coleccionable dedicado al hombre murciélago, lo que es una suerte para aquellos fans del personaje que en su día nos negamos a ser esquilmados por Norma.

Durante los 90 Batman fue uno de los más claros ejemplos de lo mal que lo estaban haciendo las dos grandes editoriales superhéroicas, crossovers a mansalva, números dibujados por el primero que pasaba por allí, control editorial asfixiante etc, etc. En el caso de Batman y tras la ponzoña que supuso todo aquello del Knightfall, la cosa parecía ir (en palabras de Doug Moech) de poner a Batman en medio de un gran desastre para ver cómo se las apañaba. Así llegaron sagas como Contagio, Terremoto, o Replicas, en los que Gotham se metía en un desastre tras otro mientras que Batman trataba de sacar adelante la ciudad. El absurdo de estar repitiendo una y otra vez el mismo esquema culmino en Tierra de Nadie, saga que en los últimos estertores de los 90 vendría a poner fin a la “era de los desastres”.

La saga partía de unas bases tan endebles que muchos fueron los guionistas que se negaron a trabajar bajo esa premisa. El tema era que tras los continuos desastres que había asolado la metrópoli del caballero oscuro y ante la continua presencia de enloquecidos villanos que nadie parecía poder controlar, el gobierno de los USA decidía evacuar la ciudad y declararla como Tierra de Nadie, a partir de entonces Gotham dejaba de ser de los EEUU y de cualquier otro país, para pasar a ser un páramo olvidado del que nadie podría entrar ni salir tras el fin de la evacuación, una evacuación precipitada y mal gestionada que dejo atrás a un importante número de los habitantes de la ciudad.

Como decía la premisa, absolutamente increíble por lo absurdo de la misma aún en un universo de ficción como es el de DC, no parecía que apuntara muy maneras para una saga que una vez más parecía servir únicamente para poner a Batman en medio de un desastre y ver qué pasaba, pero hete aquí que cuando nadie lo esperaba, Tdn resulto ser una magnifica saga. La idea de aislar la ciudad del resto del mundo (si, de un mundo que cuenta con Superman, extremo este que se afronta en la saga, si bien no con brillantez al menos si con valentía), sirvió para bucear en la esencia del hombre murciélago, de su relación con sus aliados (sobre todo con Gordon) y con sus enemigos, muchos de los cuales se quedaron en Gotham con la intención de gobernar cual señores feudales.

Es curioso que para poder disfrutar de una saga así uno tenga que abstraerse de la premisa de la que parte, pero lo cierto es que si se consigue Tdn es una saga bien construida, bien desarrollada y que supone un antes y un después en la historia del hombre murciélago (o al menos lo supuso hasta las Crisis Infinitas). Gran parte de la culpa de todo esto la tiene Greg Rucka que entonces daba sus primeros pasos en el cómic comercial, Rucka, tan buen guionista de genero negro como pésimo guionista de superhéroes, demuestra una afinidad especial para con Batman y su entorno. Con un espectacular dominio de los personajes, destaca su labor sobre todo por la caracterización de Gordon (cuya relación con Batman pasara más de un mal trago durante la saga) o con Dos Caras villano con el que se maneja a la perfección.

Así es sobre todo (que no solo) por Rucka por lo que esta saga sirve para algo más que para soltar a Batman en mitad de un desastre. Sirve para que este aprenda por las duras (como paso al principio de su carrera) que no puede hacerlo solo, sirve para mostrarnos el espíritu de una ciudad que pese a todo se niega a rendirse y sirve para mostrarnos a un Batman que por fin se vuelve a comportar con el mejor detective del mundo, un Batman por momentos gigantesco que privado de gran parte de su tecnología ha de recurrir más que nunca a sus astucia y a sus alidadas para conseguir salvar vidas. En definitiva Tdn es la única de las grandes sagas noventeras del hombre murciélago que captura su esencia y nos muestra lo mejor que este puede dar.

En fin una magnifica saga que encuentra su aterrador epilogo en la actuación del Joker, una actuación que nos muestra por que el Joker es quien es y que nos enseña una vez más que se puede matar a un personaje importante sin que sea gratuito, sin que parezca un mero reclamo de ventas, sin que sea solo por decir “yo fui quien mate a…”, El Joker tenía que dejar su huella en Tdn y vaya que sí lo hace, asesinado a uno de los personajes secundarios mas relevantes de la saga y demostrando que el Joker es una fuerza demasiado peligrosa como para no ser tendía en cuenta (y es que en el caos de Tdn las prioridades parecía otras…craso error)

Mencionar si acaso que la edición de Pda aunque impecable en muchos aspectos, no incluye el especial que abrió la saga y nos permite ver como el congreso que de los EEUU convierte Gotham en Tdn pese a la numantina oposición de Wayne. La no inclusión del especial es algo premeditado según el bot para de esta forma “permitir al lector descubrir que está pasando en Gotham por sí mismo”, sin embargo el salto de un coleccionable a otro (el primero acaba con Gotham desolada pero formando parte de los EEUU, el segundo se inicia ya en plena Tdn), es cuando menos brusco, por lo que la inclusión de este especial no hubiera estado de más.

viernes, 27 de marzo de 2009

Daredevil: Historia de un hombre sin miedo: Parte CI: Dibujantes sin miedo I.

Primero de la serie de post dedicados a los más destacados dibujantes del hombre sin miedo, como en el caso de los guionistas, se tratara de un breve repaso por su colaboración en la colección del cuernecitos, y un, aun más breve resumen de lo más destacado de la carrera de los dibujantes en cuestión.



Bill Everett: Aunque solo dibujo el número 1 de la colección pasara a la historia precisamente por eso, por ser el autor de los lápices del primer número de la historia de Daredevil, probablemente bajo el diseño de Jack Kirby, Everett plasmaría al personaje con un traje rojo y amarillo que aunque tenía elementos que perdurarían (los cuernos, el bastón, los ojos tapados), tal vez resultaba demasiado “chillón” para el tipo de héroe que se estaba intentado construir, por lo que sería rápidamente sustituido (en el número 7 de la colección), por el clásico traje rojo, que sin modificaciones destacables ha permanecido vigente (salvo momentos puntuales), hasta hoy en día.

Creador de Namor haya por los años 40, Everett ligaría el grueso de su carrera al príncipe submarino del que se ocuparía en diferentes etapas a lo largo de varias décadas adaptándose siempre al estilo dominante de la época pero manteniendo su trazo elegante y su excepcional capacidad narrativa; dibujante de corte clásico y guionista más tendente a la épica, su labor en el Hombre Submarino se vio interrumpida con su trágica muerte en 1973, justo en el momento en el que la colección empezaba a despertar tras estar varios años languideciendo.



Steve Ditko: Aunque su colaboración en la serie es escasa merece cuando menos ser destacada, ya que además de ocuparse de fill-ins como los números 162 (en plena etapa Miller), 234-235 (en el interregno que supuso el final de Born Again y la llegada de Nocenti a la colección), o el 264 (con guiones de la propia Nocenti), Ditko jugaría un papel clave en el número 1 de la colección, donde además de entintar los lápices de Everett ayudaría a completarlos, lo que según se mire vuelve a remarcar el carácter de Daredevil como un Spidey de segunda en su origen ya que si bien conto con la labor de Stan Lee, Ditko apenas si tuvo una colaboración anecdótica, en todo caso es un dato que conviene destacar.

Uno de los tres pilares sobre los que se asentó el origen Universo Marvel, Ditko con su labor en el Doctor Extraño y sobre todo en Spiderman sería clave para poner las bases de lo que hoy es todo un imperio editorial y mediático, su particular filosofía de vida le llevo a un duro enfrentamiento con Stan Lee que desemboco en su distanciamiento tanto de Spiderman como del Doctor Extraño, con los que nunca volvería a trabajar al menos es lo que a sus series regulares respecta, alejado de Marvel (editorial a la que volvería años después para hacer fill-in y crear a Speedball), Ditko trabajaría para editorial como Charlton o DC y crearía personajes como Creeper o Mr. E que aunque lejos del éxito comercial, si le reportaron al menos la posibilidad de expresar su particular modo de ver la vida.



Joe Orlando: Su presencia en Daredevil apenas pasaría de una nota a pie de página si no fuera porque los números que dibujo corresponden a los Daredevil 2 a 4, es decir Orlando fue el sustituto de Everett durante los primeros tiempos del cuernecitos, aunque tampoco duro demasiado ya que Daredevil tardo en encontrar la estabilidad gráfica en estos primeros momentos.

Más conocido por su faceta de editor que no por su labor como dibujante, Orlando sería uno de los pilares sobre los que se asentaría la mítica editorial E.C Comics, editorial clave en los 50 y que solo vería frenada su trayectoria por la irrupción de la autocensura de manos del Comic Code, más allá de su labor en EC, Orlando sería también parte del equipo editorial de Warren Publishing´s que a mediados de los 60 y sobre todo durante los 70 se convertiría en la heredera del “espíritu E.C”, su nombre también estaría asociado a DC en series que también rendían tributo a los comics de la E.C como House of Mystery o a la revista satírica Mad, sin embargo lo más curioso del caso es que Orlando es más conocido entre el gran público por un comic que en realidad nunca existió, y es que en Watchmen, Alan Moore y Dave Gibbons decidieron rendir un homenaje a su figura y lo convirtieron en el supuesto artista del comic de piratas que se integraba en la trama de la maxiserie.



Wally Wood: Siguiendo la estela de sus predecesores, Wood solo estaría en Daredevil unos pocos números, en concreto del 6 al 10, sin embargo su huella sería imborrable, no solo se ocuparía del número más mítico de esta etapa preColan (el 7), donde el hombre sin miedo se negaba a rendirse ni siquiera ante el poder claramente superior de Namor, si no que en ese mismo número diseñaría el traje que ha acompañado al personaje desde entonces, tomando como referencia el diseño previo, Wood realizo un traje mucho más atractivo que dejaba atrás el amarillo para enfatizar el aspecto demoniaco del personaje (conservaría así los cuernos) optando por un diseño todo de rojo que desterraría la solitaria D del pecho para transformarla en la mítica y reconocible doble D todo un símbolo del personaje, en fin un magnifico diseño que permite inscribir con letras de oro el nombre de Wood en la historia del personaje.

Artista de dilatada y meritoria carrera, el nombre de Wood se asocia al de algunos de los más importantes creadores de la historia del comic, así lo tenemos colaborando en el Spirit de Eisner o entintado a Jack Kirby en la tira de prensa de Sky Masters; sin embargo sus trabajos más conocidos le asocian a Mad y a E.C comic donde su fluido y elegante estilo alcanzaría las más altas cotas, realizando en no pocas ocasiones sus propios guiones.



Jack Kirby: Stan Lee, Jack Kirby y Steve Ditko crearon el Universo Marvel…excepto Daredevil, donde Lee apenas conto con la colaboración de los otros dos grandes creativos de la Casa de las Ideas, habiendo visto ya la colaboración de Ditko en la colección, lo cierto es que Kirby aparte de colaborar en diversas portadas (en concreto sería el encargado de dibujar a Daredevil en la portadas del número 1, además de colaborar en los primeros números de la colección) y del más que posible diseño del efímero aspecto inicial del personaje, apenas si esbozaría los lápices de los números 12 y 13 de la colección para que sirvieran de guía a John Romita Sr.

Conocido como el rey de los comics, Kirby es sin duda una de las figuras más emblemáticas del comic americano, cocreador del Capitán América y de gran parte del Universo Marvel, su trabajo cargado de garra y fuerza hacían de Kirby un artista total, con una capacidad de trabajo inigualable, y con una imaginación desbordante tendente siempre hacía la ciencia ficción, el eterno enfrentamiento entre el bien y el mal y la manipulación genética, Kirby fue un adelantado a su época, que era tan capaz de crear conceptos asombrosos y llenos de posibilidades como de abandonarlos ala la página siguiente para crear un concepto aun más grandioso; escaldado de su experiencia marvelita, ante lo que consideraba poco reconocimiento a su labor, Kirby apenas si volvió a colaborar con ningún guionista, desarrollando en solitario obras tan monumentales como El Cuarto Mundo para DC o Los Eternos para Marvel, conceptos que pese a ser un tanto incomprendidos en su época siguen generando ideas a multitud de artistas a día de hoy.



John Romita Sr.: Autor (primero como hemos señalado, con la ayuda de Kirby luego ya en solitario) de los lápices de los Daredevil 12 a 19, aunque Romita Sr. se convirtió en una leyenda del comic gracias a su magnífico trabajo en Spiderman, sería en Daredevil donde retomaría un género que apenas si toco años atrás, el de los superhéroes, esto ha significado que Romita tuviera un cariño especial por el personaje, cariño que perdura a día de hoy, ya que según el mismo señala sigue siendo su favorito, su labor en la colección, ya dejaba entrever las cualidades que le harían grande en la colección del trepamuros, ágil narrativa, gran capacidad para dibujar féminas de buen ver, y un estilo limpio y claro, que mezclaba elegancia y fuerza.

Uno de los artistas de trazo más elegante que jamás hayan pasado por la Marvel, Romita se convirtió en una autentica leyenda no solo de Marvel si no del comic americano en general, gracias a su trabajo en Spiderman, un trabajo casi opuesto al de Ditko (Spiderman dejo de parece grotesco, y Parker ya no tenía pinta de pardillo), que le permitió convertirse en director artístico de la llamada Casa de la Ideas y diseñar multitud de personajes, su labor ha tenido un digno heredero en su hijo, que al igual que su padre ha demostrado ser un grande entre los grandes, tanto que su padre ha pasado de ser Romita a secas a Romita Sr., para diferencia a ambos talentos.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Daredevil 500 y Andy Diggle confirmado como nuevo guionista del hombre sin miedo.


No me suelo hacer eco de noticias y demás, pero creo que en este caso voy a hacer una excepción, la verdad es que me he enterado del tema por casualidad cuando estaba ojeando la magnífica manwithoutfear.com, y es que como viene siendo habitual ultimamente en Marvel, aprovechando el número 120 del personaje, remuneran la colección ya que estos 120 sumados a los 380 del primer volumen hacen la magnífica cifra de 500, medio millar de números que de paso pondrán fin a la etapa de Brubaker en la colección, una etapa que se inicio en el número 81 (ni más ni menos que 40 números, no está nada mal no señor), y que también servirá (en espera de que se publique por fin el tantas veces anunciado Daredevil: The End), para poner fin al tema de la Historia de un hombre sin miedo que llevo tanto tiempo desarrollando, pero bueno para eso todavía queda mucho.

PD: Esta chula la portada de Djurdjevic para el número 500 ¿verdad?.

Lo mejor del 2008: Fabulas, hijos del Imperio.

Nos vamos acercando a la parte final del top con el primero de los dos tomos que el año pasado salieron en nuestro país de Fabulas, los dos sin duda entre lo mejorcito de lo que se pudo leer durante 2008.

Es curioso lo de Fabulas, si obviamos Hellblazer es la serie más veterana de Vertigo, ha generado un spin-off, no parece tener un final cercano (ni por el momento ha fijado un número final en el horizonte, algo bastante raro en Vertigo) y ha revelado su “gran misterio” (la identidad del Emperador) en mitad de la serie y no como conclusión de la misma, algo tan común en muchos proyectos de Vertigo, si a esto sumamos que su principal fuerza motriz, el guionista Bill Willingham no duda en usar la serie como plataforma para expresar sus muy conservadoras ideas políticas, y que fuera de este sello se ha mostrado como un autor cuando menos mediocre (Shadowpact, El Día de la Venganza, la infame Crímenes de Guerra o Salvation Run), no deja de resultar sorprendente que después de los casi 70 números de la colección publicados en España, a lo que se suma el maravilloso especial de las 1001 noches de Nieve; la colección, no solo mantenga el interés del principio si no que parezca mejorar número a número, a lo que sin duda ayuda plantel de dibujantes que acompañan a Willingham entre los que destaca un sobresaliente Mark Buckingham, amén claro de las magnificas portadas de James Jean, que hacen de Fábulas un producto identificable a simple vista.

Centrándonos en el tomo que nos ocupa, Hijos del Imperio recopila los números originales USA 52 a 59 y tiene como elemento central los planes del Imperio para atacar el mundo mundano y acabar con Villa Fabula de una vez por todas, la historia nos describe con crudeza la crueldad del Imperio dispuesto a arrasar y esclavizar el mundo mundano solo para acabar con sus enemigos, Pinocho será el que ponga las cosas claras mostrando la inviabilidad del proyecto mientras en Villa Fabula dispongan del inmenso potencial mágico que tiene en ese momento, por lo que en vista de la imposibilidad de la acción armada se decide enviar al Gran Inquisidor Hansel como embajador del Imperio en Villa Fabula con el objetivo, de destruir el arsenal mágico que poseen, aquí Willingham no duda una vez más en mostrar su faceta de “halcón”, con un claro desprecio por la diplomacia, a la que muestra apenas como una tapadera para ocultar otros objetivos (y no es la primera vez), más allá de esto, la historia que se nos muestra es impactante (en la parte en la que se nos describen los cuidados planes del Imperio), y épica (en la parte en la que se nos muestra la posible resistencia de los mundanos aliados con Villa Fabula), lo que sin duda hacen de esta parte lo mejor de un tomo que se completa con unas historias de navidad (con Papa Noel incluido), el enésimo desencuentro de Lobo Feroz con su padre, el Viento del Norte, (en una historia de dos partes ilustrada por el gran Mike Allred), y un número de relatos cortos con gran diversidad de dibujantes que responden a diversas preguntas formuladas a lo largo de la serie, todo esto además de sembrar las bases de lo que será el siguiente tomo, El buen Príncipe, con diferentes referencias a Papamoscas, que recupera sus recuerdos sobre la pérdida de su reino y su familia.

En definitiva este, Hijos del imperio, aunque probablemente no sea el mejor de los tomos de la colección si es una más que interesante lectura, que ayuda a situar las estrategias de los dos bandos enfrentados y que cuenta con momentos realmente magníficos, sin duda con Fabulas estamos ante una de las propuestas más interesantes que llegan del otro lado del Atlántico.

lunes, 23 de marzo de 2009

Halo Jones/Martha Washington: Moore/Miller, parecidos y diferencias.

Conseguido de oferta gracias a esta magnífica web que en su momento me descubrió Bruce (¡gracias!), Halo Jones ha resultado ser una lectura amena que me ha recordado en más de un aspecto al Give Me Liberty de Miller y Gibbons.

Separadas por varios años de distancia, resulta curioso constatar como en Give Me Liberty hay mucho de Halo Jones pero enfocado de manera muy, muy distinta, partiendo de la base en ambos casos se nos muestra a dos personajes femeninos fuertes y capaces que condicionadas por las circunstancias ven transformadas sus vidas en un infierno, en ambos caso se nos sitúa en un marcado ambiente de ciencia ficción, y en ambos casos existe una interesante lectura política.

Tanto Halo Jones como Martha Washington crecen en un autentico guetto carente de oportunidades del que lucharan con todas sus fuerzas por escapar, tanto en Give Me Libety como en Halo Jones, se nos muestran futuros muy distintos al nuestro en la forma pero no tanto en el fondo, tanto en una como en otra obra las protagonistas acaban enroladas en una guerra absurda, injusta y salvaje (como todas la guerras, vaya), de la que no sabrán como escapar realmente.

Sin embargo a pesar de estas bases comunes, de esta estética compartida, ambas obras permiten ver a las claras (y tal vez mejor que en ninguna otra obra) las diferencias entre Moore y Miller y su manera de enfocar los personajes y las historias, Moore y Gibson, nos presenta un personaje inocente, que aprende por las malas, y que realmente no marca una autentica diferencia en una guerra de la que es una víctima más, apenas una niña que pretende huir de lo que cree es un infierno, para acabar en uno aún peor, Miller por el contrario aunque construye al principio un personaje inocente y frágil, poco a poco lo va endureciendo, haciendo de Martha alguien clave en el mundo que construye junto a Gibbons, alguien que realmente marca la diferencia, alguien que desde lo más bajo llega a jugar un papel clave en el destino de su mundo.

Así, mientras que Moore usa a Halo para contarnos la inutilidad de la guerra, el desprecio del hombre por el hombre, y la impotencia de unos simples soldados por hacer algo realmente significativo en el curso de unos acontecimientos que otros dibujan por ellos, Miller nos muestra que los héroes si existen y que si pueden marcar las diferencias, que un solo individuo puede hacer que las cosas no salgan como los grandes amos del mundo se pensaban que iba a salir.

Moore y Gibson empiezan su relato de forma lenta, casi anodina, en los diez capítulos que componen el conocido como Libre Uno(que junto al Libro Dos se recopila en el primer tomo de los dos publicados por Dolmen en España), apenas si se nos muestra, muy por encima el futuro en el que se sitúa la acción, y lo más interesante que ocurre es una accidentada excursión de compras, si, se nota que Halo y sus amigas están en un guetto (luego descubrimos que se trata de un guetto compuesto de gente que ha perdido su trabajo y que no puede encontrar otro, un guetto cuya policía son exdelicuentes lobotomizados), pero su crudeza está lejos de la que Miller muestra en las primeras páginas de Give Me Liberty, lo cual ya marca una clara diferencia de estilos, la crudeza del relato del mundo descrito por Miller, choca con la sutileza de los detalles del que Moore nos presenta en Halo Jones.

El Libro Dos, compuesto también por diez capítulos, nos muestra como Halo consigue huir del guetto (conocido como el Arco), gracias a un trabajo de azafata que encontrara en un crucero de placer, el viaje estará plagado de incidentes, con terroristas, traiciones, y demás, pero en general la huida del Arco no será demasiado problemática, la situación será muy distinta para Martha, con una huida marcada por la violencia y la represión; de nuevo partimos de una semejanza para terminar en una diferencia casi abismal.

El Tercer Libro (que ocupa el tomo dos de Dolmen) de Halo, compuesto de 15 capítulos, se sitúa varios años después del crucero, con una Halo desesperada y sin salida, que encuentra en el ejercito la única forma de eludir su regreso al Arco, en el caso de Martha, esta también encuentra en el ejercito una salida de una vida sin sentido, aquí es donde tal vez vemos las mayores semejanzas, en ambos casos se nos muestra una guerra descarnada, sin concesiones, una guerra injusta (¿no lo son todas?), motivada solo por la codicia, una guerra que deshumaniza, como contraste es aquí donde observamos también las diferencias más radicales, en la guerra que nos muestra Moore no hay héroes solo victimas, la propia Halo se transformara en una al ser responsable indirecta del exterminio de todo un plantea, Miller por su parte nos muestra que héroes los puede haber en todas partes, incluso en las situaciones más horribles, situaciones que pueden llevar a sacar lo mejor de nosotros mismos, tal es el caso de Martha, que se crece ante la adversidad, que marca una diferencia.

Realmente estamos ante dos obras bastante parecidas, pero de “mensaje” muy distinto, mientras que Moore es pesimista y solo mediante un Deux ex Machina detiene la guerra, Miller da un mensaje mucho más optimista (¿ingenuo?), un mensaje que viene a decir que nosotros como individuos podemos cambiar las cosas, que no tenemos por qué resignaros a vivir la vida según las reglas que nos muestran los demás; en fin dos comics muy parecidos y la vez muy diferentes, como Watchmen y DK, como DK2 y V, como….

jueves, 19 de marzo de 2009

Cosas veredes 2.0.

Como hoy me ha tocado currar como un pringao y el día de festivo no ha tenido nada de nada sigo con el planning habitual ya que hay varias cosillas de las que me apetece hablar que aunque no dan para un post en sí mismas, juntas si queda algo apañado, así que como he hecho otras veces hoy toca un poco de macedonia.

Los "Thorplementos": La verdad es que el Thor de JMS y Coipel está quedando un poco soso, números muy lentos, narración descomprimida a tope, Thor enamorado de Sif a estas alturas…un momento ¿el Thor de JMS y Coipel?, ¡¡pero si el Thor de JMS y Coipel lleva meses desaparecido de las estanterías!! (y nadie parece echarle de menos la verdad), porque a lo tonto y a lo bobo llevamos cuatro meses (con el que viene cinco) sin que JMS asome por la cole de la que en un principio es guionista regular, y es que habida cuenta de los retrasos que la colección está teniendo en los USA (uno no sabe muy bien si por culpa de JMS, de Coipel, de Quesada o de todos a la vez), nuestros nunca bien amados amigos Paniniescos han estado estos meses metiendo diversos completos que..¡Un momento!, ¡¡complementos!!, ¡Malvados, malvados Paniniescos, como osáis…., bueno la verdad es que por una vez y sin que sirva de precedente me ha parecido genial lo que ha hecho Panini, ¿por qué?, muy sencillo, dejando aparte el que estos complementos dan sopas con ondas a la colección regular, Panini no ha mezclado estos con la misma, es decir quien solo quiera el Thor de JSM se compra el Thor de JMS y durante cincos meses pasa de la colección y humo, no tiene por qué comerse algo que no le interesa para poder seguir algo que si, esta es la solución que se debió aplicar el polémico caso de Daredevil, ¿qué quieres que la colección tenga 48 páginas porque te sale más rentable?, muy bien, pero no me mezcles el DD de Bru con el DD vs Punisher o con el DD: Batallador Jack, saca las miniseries dentro de la colección en números dobles (tres en el primer caso, dos en el segundo), y luego saca durante el mismo tiempo ración doble de DD de Bru, así no obligas de manera torticera a quien solo le interesa Bru a pagar 1,30 de más por algo que no le interesa, se honesto, toma el camino elegido en Thor.

¡¡Panini me ha cobrado 25 céntimos de más por un artículo de Raimon Fonseca!!: Esto de los artículos como extras del comic para proporcionar más información está bien y tal pero, ¡no me cobres más pasta por ellos tío jeta!, y es que en los Nuevos Vengadores del mes pasado (¿o era en Los Poderosos?, ahora no me acuerdo bien ni tengo ganas de mirarlo), se incluye un extenso artículo sobre la Guerra Kree/Skrull firmado por el simpar Raimon Fonseca, y la broma sale por 2,20 en lugar de los 1,95 de siempre, y no es la primera vez que lo hacen, ya en un comic Ultimate cobraron de más por incluir una publi de Civil War y en los Thunderbolts de este mes juraría que también te clavan una entrevista al nuevo dibujante de la colección, vale es poco dinero, pero joder me parece muy rata que te cobre por autobombo y promoción, si quieres meter estas cosas en los comics, vale muy bien, pero págalas tú.

Planeta y el Salón del Comic: Ahora que parece que Planeta ha vuelto por sus fueros (para bien o para mal), parece que también vuelve la poco sana tradición de cometer salvajadas con el número de novedades de cara al Salón de turno, en este caso y en espera de que se caigan unas cuantas cosas (Planeta siempre será Planeta, y además la lista de marras es provisional), la brutalidad del volumen de novedades hace que uno se plantee si realmente en Planeta saben que al año tiene 12 meses y esas cosas; bueno mirando por encima las novedades la verdad es que hay cosas la mar de interesantes: los dos All star, lo de los Mejores del Mundo de Gibbons y Rude, el Hellblazer de Azzarrello, Fábulas, Madman, Dreadstar, Monster y alguna cosa más, demasiado para un solo mes sin duda, y ya sabemos lo que pasa con lo de las compras a largo plazo, que demasiadas veces se terminan quedando en nada, en fin que no queda otra, a seleccionar, a seleccionar.

Cosas del cine: Por fin pude ver el otro día Gran Torino y la verdad es que, buff, buenísima, Eastwood, es junto a Martin Scorcese el director cuyas películas más me gustan, más me impactan y más me llegan, al menos claro esta de los que siguen en activo, y esta última película es brillante de principio a fin, no voy a decir mucho sobre ella, salvo que me encanta el final, donde Eastwood sabe huir de la sombra de Sin Perdón que parecía iba a apoderarse de la película y nos regala una conclusión, inteligente e intensa como pocas, por cierto si ya El Intercambio era una muy buena película esta es sencillamente brillante, Eastwood agiganta su leyenda a cada nueva película; y hablando de cine, Watchmen se la ha pegado un poco en taquilla ¿no?, vale no es una ostia de escándalo, pero está bastante lejos de lo que se esperaba, y es que parece que eso de “dime cuanto gastas en publicidad y te diré cuanto vas a recaudar”, no es siempre cierto, en fin supongo que el ser percibida como una peli de superhéroe “normal” y que sin embargo sea para mayores de 18 y esas cosas le ha perjudicado un poco, supongo que donde sacaran pasta de verdad es en el DVD.

¡Como mola X-Force!: Bueno realmente no sé hasta qué punto aquellos que no hayan seguido los mutantes desde hace muchos años, están disfrutando de la colección, pero yo que si llevo un porrón de años en esto me los estoy pasando pipa, y es que Yost y Kyle están buceando en la continuidad que da gusto (ya lo hicieron en New X-Men, pero aquí se salen), y ya solo con el regreso de Arcángel me han ganado casi incondicionalmente, eso si el dibujo de Crain aunque espectacular y realista, se me hace algo confuso en ocasiones, a lo que no contribuye un color excesivamente oscuro, pero vaya que me esta gustando mucha la serie, al menos de momento.

¿Andy Diggle en Daredevil?: Bueno de momento solo son rumores, y aunque no he leído mucho de este guionista (que parece tener buena fama), la verdad es que desgraciadamente no me parecería tan mala noticia, y es que Bru tras un arranque espectacular, está firmando una etapa un tanto mediocre, lejos muy lejos de su trabajo en el Capi, o series como Batman o Catwoman (por hablar solo de series de superhéroes), y es que tras restaurar el status quo de manera un tanto comodona, Bru se ha dedicado a rescatar personajes del pasado del protagonista, pero lo ha hecho sin apenas gracia, hundiendo al personaje en una espiral de autocompasión si permitirle remontar y haciendo que la serie pase de ser una lectura de cabecera a un apenas “bueno no está mal”, una lástima porque la cosa prometía y mucho.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Daredevil: Historia de un hombre sin miedo: Parte C: Dibujantes sin miedo presentación inicial.

A lo largo de los quinientos números iniciales de la serie regular de Daredevil, ni más menos que 86 dibujantes han pasado por sus páginas, dato este que sin embargo requiere un matiz, ya que muchos de ellos apenas han dibujados unas pocas páginas en números especiales como el 375 del volumen I, el 50, el 65 (que celebraba el cuarenta aniversario del personaje) o el 100 del volumen II, por lo que si tenemos en cuenta solo a los dibujantes que hayan completado un número entero la cifra se reduce a 68, número por otra parte que tampoco esta nada mal, y que es claramente superior al de guionistas, teniendo en cuenta esto y ante la necesidad de hacer una selección de los dibujantes más destacados del cuernecitos para profundizar un poco en sus carreras hemos elegido solo a aquellos autores que hubieran participado en un mínimo de cinco comics (lo que reduce la cifra a 27, sin duda mucho más manejable), hay alguna excepción, dada la importancia del autor en cuestión como serán los caso de Jack Kirby, Joe Orlando, Bill Everett o John Buscema, pero en general ese ha sido el criterio de selección de los dibujantes que protagonizaran los cuatro próximos post, (más un quinto con autores destacados de series limitadas, novelas gráficas y demás), matizar también que no volveremos a hacer referencia a las carreras de Frank Miller y Joe Quesada, puesto que estas ya han sido tratadas en los posts referidos a los guionistas; sin más, aquí esta la lista de todos los dibujantes que han colaborado en la colección (los asteriscos indican los que van a protagonizar los próximos post), de nuevo esperamos que no se nos escape ninguno:

Volumen I:


*Bill Everett (Daredevil 1)

*Steve Ditko (Daredevil 1, 162, 234-235, 264)

*Joe Orlando (Daredevil 2-4)

*Wally Wood (Daredevil 5-10)

Bob Powell (Daredevil 9-11)

*Jack Kirby (Daredevil 12-13)

*John Romita Sr. (Daredevil 12-19, Daredevil II 50, 100, Daredevil vol  II 1/2)

*Gene Colan (Daredevil –1, 20-49, 53-82, 84-98, 100, 110, 112, 116, 124, 153-154, 156-157, 363, 366-368, 370, paginas sueltas e historias de complemento en Daredevil volumen II números 20, 50 y 100)

*Barry Windson Smith (Daredevil 50-52, 236)

Alan Weiss (Daredevil 83)

Sam Kweskin (Daredevil 99)

Rick Buckler (Daredevil 101)

Syd Shores (Daredevil 102)

*Don Heck (Daredevil 103-106, 118)

*Bob Brown (Daredevil 107-109, 111, 113-115, 117, 119-123, 125-135, 141-143)

*John Buscema (Daredevil 136-137, 219)

John Byrne (Daredevil 138)

*Sal Buscema (Daredevil 139-140, 218, 238, 356)

Lee Elias (Daredevil 144)

George Tuska (Daredevil 145)

*Gil Kane
(Daredevil 141, 146-148, 151)

Carmine Infantino (Daredevil 149-150, 152)

Frank Robbins (Daredevil 155)

Frank Miller (Daredevil 158-161, 163-191, Elektra Lives Again)

*Klaus Janson (Daredevil 173-190, 192-197, Daredevil II 50, Daredevil: El Fin de los Días )

*Willian Johnson (Daredevil 197-202, 205, 207)

Geoff Isherwood (Daredevil 203, 224)

Luke McDonnell (Daredevil 202, 204)

*David Mazzuchelli (Daredevil 206, 208-217, 220-223, 225-233)

Dan Jurgens (Daredevil 224)

*Louis Willians (Daredevil 237, 239-240, 243-244)

Todd McFarlane (Daredevil 241)

Chuck Patton (Daredevil 245)

Keith Giffen (Daredevil 247)

*Rick Leonardi (Daredevil 248-249, 277, 354, 356, 375)

*John Romita Jr. (Daredevil 250-257, 259-263, 265-276, 278-282, Daredevil: El Hombre sin Miedo)

Ron Lim (Daredevil 258)

Mark Bagley (Daredevil 283, annual 5)

*Lee Wecks (Daredevil 284-285, 287-288, 291-295, 297-300, 380, Daredevil II , 50, 94, Daredevil: Noches oscuras)

Greg Capullo (Daredevil 286)

Kieron Dwyer (Daredevil 289-290)

Ron Garney (Daredevil 296, 304)

M. C. Wyman (Daredevil 301-303, annual 8)

*Scott McDaniel (Daredevil 305-315, 317-327, 329-332)

Kevin Kobasic (Daredevil 316)

Sergio Cariello (Daredevil 328)

*Tom Grindberg (Daredevil 333-337)

Alexander Jubran (Daredevil 338-340)

Keith Pollard (Daredevil 242, 341-343)

M. Arvell Jones (Daredevil 343)

*Ron Wagner (Daredevil 344-347, 350)

*Cary Nord (Daredevil 348-349, 353-357, 359-362, 364-365, 375)

Shawn McManus (Daredevil 351-352)

Steve Epting (Daredevil 355)

Pascual Ferry (Daredevil 358)

*Ariel Olivetti (Daredevil 369, 371-372, 374-375)

Richie Acosta (Daredevil 373)

Brian Denham (Daredevil 375)

John Paul Leon (Daredevil 375)

Tom Lyle (Daredevil 375)

Cully Hammer (Daredevil 376, 379)

Tom Morgan (Daredevil 246, 377-378)


Volumen II:

Joe Quesada (Daredevil II 1-11, 13-14, 50, Daredevil: Father)

J.G. Jones  (Daredevil vol  II 1/2)

Jimmy Palmiotty 
(Daredevil vol  II 1/2)

Jonh Cassaday  (Daredevil vol  II 1/2)

Kevin Nowlan 
(Daredevil vol  II 1/2)

Steve Dillon
(Daredevil vol  II 1/2)

Rob Haynes (Daredevil Ninja, Daredevil II 12)

Dave Ross (Daredevil II 14-15, 23-24)

*David Mack (Daredevil II 16-19, 50-55, Daredevil vol  II 1/2, Daredevil: El Fin de los Días )

Phil Winslade (Daredevil II 20-22, 25, Daredevil/Spiderman)

*Alex Maleev (Daredevil II 26-37, 41-50, 56-81, 100,  Daredevil 50 Anniversary, Daredevil: El Fin de los Días )

Manuel Gutiérrez (Daredevil II 38-39)

Terry Dodson (Daredevil II 40)

Michael Avon Oeming (Daredevil II 50)

Chris Bachalo (Daredevil II 65)

David Finch (Daredevil II 65)

Michael Golden (Daredevil II 65)

Phil Hester (Daredevil II 65)

Greg Horn (Daredevil II 65)

Jae Lee (Daredevil II 65, Daredevil vol  II 1/2)

Frank Quitely (Daredevil II 65)

P.Craig Rusell (Daredevil II 65)

*Michael Lark (Daredevil II 82-87, 89-93, 95-105, 107-110, 112-115, 117-120/500)

David Aja (Daredevil II 88, 116)

Lee Bermejo (Daredevil II 100)

Bill Sienkiewicz (Daredevil II 100, Daredevil: Love and War, Daredevil: El Fin de los Días )

Marko Dujdjevic (Daredevil 100)

Paul Azaceta (Daredevil II 103-106)

Clay Mann (Daredevil 111)

Billy Tan  (Dark Reign: The list, Daredevil 1)

*Roberto de la Torre (Daredevil vol II 501- 505, 508-509, 511-512, Shadowland: After the Fall)

*Marco Checchetto (Daredevil vol II 503, 505-507, 510, 512, Shadowland: After the Fall y Daredevil vol III 11)

Davide Gianfelice (Daredevil Reborn 1-4)

Volumen III y IV:

Chris Samnee (Daredevil vol III 12, 14-16, 18-27, 30-33, 35-36 y Daredevil vol IV 1-5, 8-18, Daredevil vol IV 15.1 )

Paolo Rivera (Daredevil vol III 1-3, 7, 9-10)

Marcos Martin (Daredevil vol III 1, 4-6)

Kano (Daredevil vol III 8)

Marco Checchetto (Daredevil vol III 11)

Khoi Pan (Daredevil vol III 10.1, 13)

Mike Allred (Daredevil vol III 17)

Javier Rodriguez (Daredevil vol III 28-29, 34 y Daredevil vol IV 6-7, Daredevil 50 Anniversary)

Jason Copland (Daredevil vol III 33)

Peter Krause (Daredevil: Road Warrior, Daredevil vol IV 15.1)

Karl Kesel (Daredevil 50 Anniversary)


Con los volumenes III y IV llegamos ya a los 104 dibujantes diferentes aunque que hayan dibujado un número entero serían 78 y que hayan completado un mínimo de cinco números la cifra es de 30. No contamos aqui a Davide Gianfelice ya que aunque Reborn en puridad es el final de la etapa Diggle y por tanto el final del volumen II del personaje, no forma parte como tal de la serie regular.

martes, 17 de marzo de 2009

Lo mejor del 2008: Criminal Sin Ley.

Uno de los mejores comics del año pasado con Brubaker y Philips en plena forma, si ya el primer tomo (Cobarde) fue maravilloso, este segundo no hace sino que subir las apuestas.

Tracy Lawless lleva casi dos décadas fuera de las calles en las que creció y a las que aprendió a odiar, su estancia obligatoria en el ejercito (era eso o la cárcel) pese a lo que ha visto, pero a lo que ha hecho le ha reportado cierta paz al alejarle de un mundo y un legado que no quería sumir, sin embargo cuando tras dieciocho meses de arresto se entera de que su hermano Ricky ha sido asesinado, no tiene otro remedio que regresar a una ciudad que nunca espero volver a ver y a un mundo que creía haber dejado atrás para siempre.

Este, a grandes rasgos sería el contexto en el que se desarrolla, Crimnal Sin Ley, situado unos meses después de los acontecimientos narrados en Cobarde(destaca en este aspecto el breve cameo de Leo Patterson quien desde la cárcel ayuda a Tracy o la aparición del Undertow”n”, bar también importante en el anterior tomo y donde se reúnen los criminales de la ciudad), al igual que este, Sin Ley es un relato de genero negro puro y duro sin ningún tipo de concesión y plagado de todos los elementos que han hecho grande a este genero; sin embargo y al contrario que en ese primer tomo, que de tan milimétrico en ocasiones parecía algo frio, Sin Ley aparece como un relato apasionante y cargado de fuerza desde la primera página.

La historia más que hablar de la brutal venganza de Tracy (que también) se centra en la imposibilidad de escapara de aquello que realmente somos, y en como el legado de nuestro padres, aunque tratemos de evitarlo o negarlo, siempre termina por reaparecer, en este aspecto tanto Sin Ley como Cobarde tienen claros elementos en común, la familia y el trágico destino, y es que si en Cobarde, Leo sigue los paso de su padre como ladrón y acaba en aquel punto que más había luchado siempre por evitar, en Sin Ley, Tracy, acaba atrapado en el mismo negocio criminal de su padre tras intentado escapar de su legado todos los días de su vida, y todo para salvar a la mujer a la que había venido a matar.

Así, siguiendo otro de los elementos claves del género negro, será una mujer bonita quien de nuevo termine desencadenado la acción, tanto en el primer como en este segundo tomo, y es que si en Cobarde era el asesinato de Greta lo que llevo a Leo a saltarse sus propias reglas y a acabar en la cárcel, en Sin Ley será otra mujer bonita (Mallory), ex-amante de Ricky quien termine condenado (involuntariamente) a Tracy a la vida que llevaba tanto tratando de evitar, y es que incluso los mejores planes se viene abajo cuando surgen sentimientos contra los que no puedes (ni tal vez quieras) luchar.

De esta forma, Criminal Sin Ley, habla de legado, de destino, de familia, de casualidad (los cuidados planes de Tracy se viene abajo no solo por la presencia de Malllory si por haber robado el dinero equivocado a la gente equivocada), de lealtad (incluso para con un hermano al que apenas ya si conoces), y todo ello escondido bajo una dura historia de género negro que Sean Philips parace haber nacido para dibujar, su juego de claroscuros, su narrativa sucia y en apariencia desganada, la expresividad de sus rostros…todo hacen de Sean Philips un dibujante ideal para este tipo de comics y más si están guionizados por un Ed Brubaker con el que forma una de la parejas creativas más poderosas de los últimos años.

En definitiva, Criminal Sin Ley ofrece lo mismo que Criminal Cobarde pero con mucha más fuerza, no tan “de manual” por decirlo de alguna forma, por lo que si Criminal Cobarde era cuando menos un comic notable, este segundo tomo realmente roza el sobresaliente.

viernes, 13 de marzo de 2009

Watchmen la película.

Pocas películas han levantado tanta polvareda en diversos foros y blogs como la adaptación de Zack Snyder, una adaptación que se hubiese como se hubiese hecho hubiera estado acompañada de polémica, es lo que tiene intentar adaptar un comic inadaptable.

Fui a ver la película sin haber leído ninguna crítica de la misma, apenas habiendo visto dos o tres trailers y con la intención de juzgarla por sí misma y no en comparación con el material del que partía…el problema es que Snyder en su intento de fidelidad absoluta a la obra, confundió Watchmen con 300 y trato de utilizar el comic como storyboard, algo que hace inevitable la comparación, aspecto este que pese a ser claramente buscado, no deja de perjudicar enormemente el producto final, así Watchmen la película, se antoja para aquellos que hemos leído y admirado la obra más en un juego de las siete diferencias que otra cosa.

Dicho esto, y empezando por el principio, la escena inicial que abre la película viene a demostrar de nuevo la enorme capacidad de Snyder para rodar combates en los que se ve lo que pasa y los que te enteras de quien está combatiendo, algo que en las últimas adaptaciones del comic al cine parecía una utopía, sin embargo, esta escena inicial rodada con fuerza y precisión tiene algo que consiguió sacarme de la película, la escena que narra el combate entre el Comediante y sus misterioso asesino es narrado con todo lujo de detalles en una coreografía bien llevada que sin embargo…no sé, supongo que mi problema con esta escena es más personal que otra cosa, y es que en el comic, el combate apenas si mostrado en algunas viñetas, más que combate siempre me pareció una especie de suicidio asistido, como si el Comediante no quisiera vivir después de lo que ha descubierto y no opusiera la más mínima resistencia a su agresor, la película por el contrario nos muestra una lucha en toda regla, que sin atreverme a decir que es una mala interpretación, si consiguió que no empezara la peli con buen pie; pasado el relativo mal trago inicial, y tras unos brillantes títulos de crédito que son probablemente lo mejor de toda la película, esta arranca de forma casi idéntica al comic, con Rorschach investigando el asesinato del Comediante, e iniciando su teoría de un asesino de enmascarados, lo que sirve de catalizador de la trama.

El desarrollo y evolución de la película se antoja tan capitular que casi se pueden detectar los distintos números que la peli va adaptando, esto en ocasiones hace que el ritmo de la peli se resienta, lo que se ve perjudicado por un montaje claramente mutilado en el que se notan que faltan muchas cosas, haciendo que la peli quede algo coja, sin embargo y pese a esto las dos horas y media que dura en ningún momento se hacen pesadas y la película consigue mantener centrada la atención del espectador en todo momento, lo que sin duda se debe al excelente trabajo de unos actores que hacen muy bien aquello que se les pide, interpretando sus papeles a la perfección, tal vez el caso más curioso sea el de Ozymandias, un personaje fuertemente musculado y cargado de matices en el comic, y que en la película apenas si es un tirillas atlético con pinta de villano de opereta, eso si el interprete hace a la perfección aquello que se le pide, lo que pasa es que no deja de ser curioso que en una peli tan extremadamente fiel en tantos aspectos, cambie tanto en forma y fondo un personaje vital para la trama, en este aspecto es también curioso lo del cambio de final, que aunque tiene su lógica, queda lejos de la fuerza y el impacto del que Moore y Gibbons trazaron en el comic, que no olvidemos que más allá de calamar gigante o no dejaron una impronta de terror psicológico indeleble en más de un tercio de la humanidad.

El problema fundamental que veo en la película, es que en su intento por ser extremadamente fiel al comic, olvida que Watchmen es una lectura concebida de forma total y absoluta para el comic, es una obra que necesita que el lector marque su propio ritmo de lectura, no que lo haga el director de turno, es una obra con 9 viñetas por pagina, y en la que cada viñeta contiene información útil para interpretarla o comprenderla mejor, y así durante 12 números de entre 28 y 32 páginas, es una obra llena de matices de diferentes interpretaciones en la que cada lectura descubres algo nuevo, todo ello es imposible de plasmar en el cine (me atrevería a decir que ni en una serie de televisión, la verdad), así que si quieres adaptar algo así, tal vez sea mejor que busques tu propia voz, que busques lo que para ti es la esencia de la obra, y que centrándose en eso, hagas la mejor película posible, Snyder y su equipo al intentar abarcar todo lo que supone Watchmen, hacen una película que se queda en tierra de nadie, ni explora realmente lo que significa la existencia de un único superhombre para el mundo (aquí habría que señalar que otra cosa que no me gusta de la película es que todos parecen tener superpoderes, destrozando paredes y lavabos como si nada y brincando por edificios como si del mismísimo Spiderman estuviésemos hablando), ni deja claro el dilema moral en el que se encuentra (y que plantea al lector) Ozymandias que parece mucho más “el malo” de lo que nunca lo fue en el comic, ni termina de funcionar como un thriller medianamente completo, en definitiva, Watchmen la película parece hacer más real que nunca aquello de “quien mucho abarca poco aprieta”.

No quisiera decir con todo esto que Watchmen sea una mala película ni mucho menos, creo que merece la pena ir a verla y pienso que cuando salga en DVD la versión del director el asunto ganara mucho, sin embargo no puedo dejar de pensar que me hubiera parecido mucho más interesante que la película hubiera buscado su propia camino (un poco al estilo de V de Vendetta), a lo mejor no hubiera funcionado, y sin duda las criticas hubieran arreciado pero por lo menos hubiera sido mucho más valiente y tal se hubiera conseguido que la película fuera juzgada por sí misma, algo que visto lo visto es imposible de hacer en la película de Snyder.

martes, 10 de marzo de 2009

W de Watchmen.

Entre la miríada de libros, juguetes, estatuillas, y demás que han salido a la estela del estreno de la película de Watchmen dos han sido los elementos que más me han llamado la atención: el libro de Dave Gibbons sacado por Norma y el ensayo de Rafa Marín sobre el cómic sacado por Dolmen.

Como siempre digo lo mejor de que se estrene una película sobre un comic o sobre un personaje de comic no es la película en sí (que por cierto aún no he visto, en principio iré mañana), si no toda la serie de “cosas” que salen a su alrededor. Así desde que el estreno de X-Men trajo aparejado un coleccionable con el relanzamiento de la Patrulla X en los 70, casi siempre que se ha estrenado una película esta ha venido acompañada de coleccionables, libros o comics interesantes sacados aprovechando el tirón.

Con Watchmen no podía ser menos y adelantándose a todos y metiendo un gol por la escuadra a Pda, Norma ha sacado ni más ni menos que tres libros en torno al estreno de la película. Dos de ellos, el libro de la peli y el arte de Watchmen  no es que tengan demasiado interés, pero el tercero Watching de Watchmen, sí que parecía a priori muy interesante, ya que se trata de una suerte de making of del comic escrito por el propio Gibbons. Sin embargo ojeado el volumen, poco más que una colección de bocetos comentados y visto lo desorbitado de su edición, tanto en precio como en forma, no sé si Norma ha sido fiel o no a la edición original del libro, pero me parece un tipo de edición inadecuado, por excesivamente lujosa, creo que al menos a corto/medio plazo es una compra de la que voy a pasar.

Caso diferente es el de W de Watchmen. Rafa Marín es un tipo que escribe muy, muy bien, no en vano es un reconocido novelista de ciencia ficción y ha escrito varios cómics llegando a colaborar en una, al parecer frustrante, etapa en los 4F marvelitas, que además de ser un experto en el mundo del comic en general (y del americano en particular), ya ha realizado diferentes estudios sobre comics (Marvel, Spiderman, El Príncipe Valiente). A esto se une que los libros de Dolmen suelen estar bien editados, con interesantes imágenes y con precios si no baratos si cuando menos asumibles, así que descartada la opción normativa, el libro de Rafa Marín se antojaba como una elección obvia.

Leído el libro, la verdad es que más o menos es lo que me esperaba, un libro muy bien escrito, documentado y ágil de leer. Lo cierto es que ya había leído diversas opiniones de Rafa Marín sobre la obra, no sé si en Dolmen, en su blog o en un libro de Alan Moore que tengo por ahí perdido y el libro no viene si no a ratificarlas y eso si a ampliarlas, enriquecidas por las múltiples interpretaciones que sobre el cómic se pueden hacer.

Más allá de los distintos matices y enfoques que en el libro se muestran, es realmente llamativa la importancia que Marín concede al sexo en Watchmen, no tanto por la homosexualidad latente de muchos de sus personajes, como por la negación de la misma y es que la sublimación de los instintos propios, es una de las claves para entender los comportamientos asociales de parte del elenco protagonista. La conclusión más clara que extraigo de la obra y con la que estoy de acuerdo en gran parte, es en la consideración de Watchmen casi como un erial dentro de los cómics de superhéroes de los que forma parte, solo en cuanto a reflexión sobre los mismos, no tanto si tenemos en cuenta lo que se supone ha de ser un cómic de superhéroes. En este sentido ni antes, ni después (con la excepción tal vez de Miller, aunque con un enfoque diametralmente opuesto) de Watchmen encontramos un cómic que haya supuesto un paso adelante tan grande en la adultez de un género, que sin embargo solo asumió parte de los postulados de la obra y además lo hizo para interpretarlos mal obviando el potencial dionisíaco del género, que tal vez debía ser su elemento fundamental.  Es decir Watchmen demostró que el género era un vehículo valido para contar historias adultas, en cuanto a la forma de plantear y enfocar los problemas, no en cuanto a la violencia y el sexo gratuito, pero (casi) ninguno de los cómics que le sucedieron fueron capaces de explorar ese camino.

Parece innegable que después de Watchmen pocos son los cómics que dentro del género superheroico lo hayan trascendido y se hayan convertido en obras maestras del medio en general. Pero no es menos cierto que intentar incorporar los avances de Watchmen a universos constituidos y con vocación de perdurar como son los de DC o Marvel, no solo se antoja como complejo…sino más bien como un suicidio colectivo. En gran medida Watchmen funciona en su carácter de universo auto contenido. Si tiene un pasado, si tiene un futuro, pero este, más allá de lo visto en el cómic no ha salido de la cabeza de sus autores. El camino de Watchmen (o el de Born Again ya puestos, que para seguir adelante con Daredevil hubo que traicionar el espíritu de esa autentica historia final y definitiva de Matt Murdock), ha de tener un final, y los universos de Marvel y DC no tienen final. ¿Deberían tenerlo?, bueno dejaremos esa discusión para otro día, pero lo que importa es que no tiene final, al menos a día de hoy, así que ¿qué paso en los 90?Seducidos por la calidad y el prestigio de Watchmen (y DK), autores mediocres, dirigidos por editores mediocres, en manos a su vez de editoriales mediocres, quisieron incorporar parte de los visto en esas obras a sus universos de ficción.

Así las cosas como plantear preguntas adultas y tomar decisiones adultas era demasiado difícil, se opto por glorificar la violencia sin sentido. Rorschach fue visto casi como un modelo de héroe (algo en lo que el halo romántico con el que lo doto Moore tuvo mucho que ver)  y todo el mundo pareció olvidarse de lo que había hecho funcionar a los cómics de superhéroes durante tantos años: historias entretenidas, bien escritas y bien dibujadas, que aunque tal vez demasiado repetitivas, proporcionaban alegres momentos de evasión y que incluso, de vez en cuando tocaban temas interesantes que te hacían pensar. Olvidado eso, gran parte de los cómics Marvel y DC (e Image, que intensifico la tendencia) de los 90 fueron tíos con los dientes apretados y llenos de armas hasta la cabeza y tías medios desnudas que se comportaban como los tíos antes mentados solo que con tetas (aunque a veces los tíos, depende de quien los dibujara tenían más tetas aún). Hubo guardianes de la esencia (Davis, Busiek, Waid, Ross…) pero en general la mayoría opto por ese camino, camino del que costó mucho salir. Todo este rollo viene al caso porque, en mi opinión, es lógico que Watchmen sea un caso aislado, porque para empezar poca gente tiene el talento de Moore y Gibbons y para seguir si algo así se ha de hacer, ha de ser por fuerza auto contenido…o bien claro está, que el panorama de la majors cambie radicalmente, algo que desde luego no tiene mucha pinta de pasar.

Retomando el hilo, es relevante señalar la importancia del formato en el que Watchmen fue originalmente concebido: el formato grapa. Marín en el libro señala como aquellos lectores que leyeron el cómic mes a mes, estuvieron en un principio despistados con el ¿quién era el asesino? y no con las múltiples posibilidades que la lectura de un comic así ofrecía, lo que lleva a enriquecer enormemente las segundas y terceras lecturas de la obra. Eso no lo tiene el que lea la obra en tomo, ya que la concepción folletinesca del cómic es clara y su recopilación, hace que se pierdan algunos de los matices de la misma. Lo curioso del tema es que yo que mi primera edición del cómic fue la de Norma, que quieren, cuando salió Watchmen fuera de Marvel, Asterix, Tintin y Mortadelo en mi mundo comiqueril no había nada, que leí por primera vez el cómic directamente en tomo, siempre he tenido la sensación de que Watchmen es una obra que se disfruta aún más en una lectura mensual, así que me alegro de no estar solo en esa sensación, y más teniendo en cuenta que quien me lo ha confirmado si pudo leerlo en grapa en su momento. En definitiva, que W de Watchmen es un libro altamente recomendable para aquellos que quieran saber más de uno de los cómics más importantes de la historia, que además se lee en un pis pas y que con un poco de suerte te permite ver algún matiz en el cómic que antes se te había escapado.

lunes, 9 de marzo de 2009

Daredevil: Historia de un hombre sin miedo: Parte XCIX: Guionistas sin miedo resumen final.

Cuarenta y seis guionistas, ni más menos, cuarenta y seis y guionistas han sido los que a lo largo de la trayectoria del hombre sin miedo han regido sus historias en lo que a la serie regular durante sus 500 primeros números se refiere, de esos cuarenta y seis, hemos seleccionado 23 como los más representativos en la trayectoria del personaje (los que están marcados con asterisco), sin embargo es realmente de justicia cuando menos mencionar a todos aquellos que han colaborado en la colección, así que sin más, ahí va el listado de todos los guionistas del hombre sin miedo y los números que realizaron; espero que no se me escape ninguno. A esto habia que añadir, Andy Diggle y Antony Johnston al final del volumen II y la figura de Mark Waid como guionista de los volumen III y IV del personaje. En algunos números conto con la colaboración del dibujantes Chris Samnee.

Volumen I:

*Stan Lee (Daredevil 1-9, 11-50, 53, Annual 1)

Wally Wood (Daredevil 10)

*Roy Thomas (Daredevil 51-69, 71)

Gary Fiedrich (Daredevil 67, 70, 79)

*Gerry Conway (Daredevil 72-98, 118, 144-145, annual 5)

*Steve Gerber (Daredevil 97-101, 103-117)

Chris Claremont (Daredevil 102, 117, 375)

*Tony Isabella (Daredevil 119-123)

*Marv Wolfman (Daredevil124-139, 141-143, Annual 4)

Bill Mantlo (Daredevil 140)

*Jim Shooter(Daredevil 141, 144-151, 223)

*Roger McKenzie
(Daredevil 151-161, 163-166, 183)

Michael Fleisher (Daredevil 162)

David Micheline (Daredevil 167)

*Frank Miller (Daredevil 165-166, 168-191, 219, 226-233, Daredevil el Hombre sin Miedo, Daredevil Love and War, Elektra Lives Again, Elektra Asesina )

Alan Brennert (Daredevil 192)

Larry Hama (Daredevil 193)

*Denny O´Neil (Daredevil 194-202, 204-207, 210-218, 220-223, 225-226)

Steven Grant (Daredevil 203)

Arthur Byron Cover
(Daredevil 208-209)

Harlan Ellison (Daredevil 208)

Jim Owsley (Daredevil 224, 246)

Mark Gruenwald (Daredevil 234)

Danny Fingeroth (Daredevil 235)

Steve Englehart (Daredevil 237, bajo el seudónimo de John Harkness)

*Ann Nocenti (Daredevil 236, 238-245, 247-257, 259-291, Daredevil y Lobezno: Tifoidea)

Fabian Nicieza (Daredevil 258)

*D. G. Chichester (Daredevil 292-309, 312-327, 329-332, 338-342, estos bajo el seudónimo de Alan Smithee, 380, Asesinas, Daredevil/Batman, Elektra Raíz del Mal)

Glenn Alan Herdling (Daredevil 310-311)

*Gregory Wright (Daredevil 328, 333-337, Annuals 6-10)

Warren Ellis (Daredevil 343)

*Jean Marc DeMatties (Daredevil 344-350)

John Rozum (Daredevil 351)

Ben Raab (Daredevil 352, 373)

*Karl Kesel (Daredevil 353-357, 359-364)

*Joe Kelly
(Daredevil -1, 358, 365-375, Daredevil vs Deadpool)

*Scott Lobdell
(Daredevil 376-379)


Volumen II:

*Kevin Smith (Daredevil II 1-8 y Daredevil vol II 1/2)

*David Mack (Daredevil II 9-11, 13-15, 51-55)

*Joe Quesada (Daredevil Father, Daredevil II 12)

Jimmy Palmiotti (Daredevil II 12)

*Brian Michael Bendis (Daredevil II 16-19, 26-50, 56-81, Daredevil Ninja, Daredevil: El fin de los días 1-8)

Kevin Hall (Daredevil II 20)

*Bob Gale (Daredevil II 20-25)

*Ed Brubaker
(Daredevil II 82-120/500, Annual vol II 1, Daredevil: Blood of Tarantule)

Greg Rucka (Daredevil vol II 107-110)

*Andy Diggle (Dark Reign: The List. Daredevil, Daredevil vol II 501-512, Daredevil: Shadowland 1-5, Daredevil Reborn 1-4)

*Antony Johnston (Daredevil vol II 505-511, 512, Shadowland: After the Fall)


Volumen III y IV:

Mark Waid (Daredevil vol III 1-36, 10.1. Daredevil vol. IV 1-18 y 15.1, Daredevil Road Warrior, Daredevil 50 Anniversary)

Marc Guggenhein (Daredevil 50 Anniversary)

Chris Samnee  (Daredevil vol. IV 15.1)

jueves, 5 de marzo de 2009

Lo mejor de 2008; Criminal: Cobarde.

Retomando el repaso a mi top ten de los mejores comics de 2008 le toca ahora el turno a Criminal, el comic de Ed Brubaker y Sean Philips, del que Panini tuvo a bien publicar dos tomos a lo largo del año pasado, hoy hablaremos del primero, Cobarde.

Leo Patterson vive según sus propias reglas, son reglas muy sencillas, pero son las que le mantienen vivo: nunca trabajes con gente en la que no confíes, nunca aceptes elementos desconocidos en un trabajo, nunca confíes en los “golpes fáciles”, ten siempre un plan de salida, nunca uses armas.

Esas reglas hacen que para muchos Leo sea un cobarde, pero en el fondo es lo que le ha permitido seguir durante tantos años dedicándose a una “profesión” de tan alto riesgo, Leo nunca se salta sus reglas, nunca…excepto por Greta, solo ella puede convencerle de que haga una excepción, solo ella (que le importa mucho más de lo que nunca reconocerá) puede hacer que participe en un trabajo sobre el que no tiene el control absoluto; las cosas pintas bien, el trabajo parece fácil…hasta que todo se tuerce inexorablemente, no podía ser de otra manera.

Esto, a grandes rasgos podría ser una introducción a lo que nos podemos encontrar en Criminal, un comic que recupera una de las parejas creativas más solventes de los últimos años en el mercado americano, la compuesta por Ed Brubaker y Sean Philips, pareja que si en la sobresaliente Sleeper mezclaron el género negro (en el que ambos se mueven como pez en el agua) con los superhéroes, en Criminal dejan atrás cualquier tipo de acercamiento superhéroico y trazan una historia noir pura y dura sin ningún tipo de concesión.

Publicado bajo el sello Icon de Marvel (que otorga a los creadores los derechos sobre su obra y por ello les da plena libertad creativa), Criminal: Cobarde recopila los cinco primeros números de la colección USA, y nos muestra a las claras el talento de la pareja creativa para el noir, así Criminal es una historia de perdedores, que con sus grandezas y sus miserias (mucho mayores estas últimas), tratan de sobrevivir en un mundo donde la suciedad casi se pude palpar, un mundo en el que la corrupción es el pan nuestro de cada día, un mundo en definitiva donde apenas hay razones para luchar, y en el que sin embargo todavía hay cosas que parecen merecer la pena.

Leo, el protagonista del comic es un ejemplo de ello, un ladrón profesional, que encierra algo muy malo en su interior, y que sin embargo no duda en cuidar de un anciano enfermo de alzhéimer que fue casi un padre para él, no duda en jugarse la vida por la hija de una amiga a la que fallo y pese a poder huir y quedar limpio, no duda en ejercer una despiadada venganza contra todo aquel que le traiciono, contradiciendo una vez más sus propias reglas.

El trabajo de Brubaker y Philips, espectacular por momentos, sabe jugar con el contraste que supone la triste, oscura y sucia ciudad, con la belleza y el esplendor del campo en el que Leo y Greta, tratan de refugiarse tras un golpe en el que todo lo que podía salir mal salió peor, un bucólico paisaje que sin embargo quedara manchado por la extrema violencia de unos personajes que no pueden encontrar otra vía para resolver conflictos, a pesar de los esfuerzos de Leo por evitarlo.

En el comic, pese a ser noir en estado puro, con todos sus elementos más clásicos (la chica, el bar, el protagonista de vuelta de todo, la suciedad..), encontramos también en un cierto aire a Sin Perdón, cuando Leo, al igual que Clint Eastwood en la película, desencadena el monstruo que lleva dentro y desata una terrible venganza que sin embargo deja un final abierto lleno de posibilidades, cuando Leo parece encontrar el destino que llevaba toda la vida luchando por evitar, un destino que por otra parte se antoja inevitable desde el mismo momento en que se salto las reglas que tanto se había empeñado en seguir.

En definitiva un comic magnifico siempre y cuando el género negro sin concesiones sea de tu agrado, y que todavía mejora en el segundo tomo de la colección

martes, 3 de marzo de 2009

Watchmen hasta en la sopa.

“Dime cuanto te gastas en publicidad y te diré cuanto recaudara tu película”, un viejo dicho que de ser cierto hará de Watchmen un taquillazo sin precedentes, porque el bombardeo publicitario en torno al estreno de la película está siendo espectacular.

Es uno de los estrenos más destacados de la temporada o eso dicen vaya, y la verdad es que la Warner está poniendo toda la carne en el asador para pegar un pelotazo de proporciones bíblicas, aunque claro tampoco deben tenerlas todas consigo, porque ya he oídio decir a algún neófito el “esto va a ser tan malo como The Spirtit, y es que no dejaría de ser gracioso que una película de Frank Miller (uno de los dos autores que revolucionaron el mundo del comic americano en los 80) sobre un personaje tan fácil de adaptar (al menos estéticamente, no en vano Eisner fue uno de los pioneros en la introducción de técnicas cinematográficas en esto de las viñetas), terminase condicionando el fracaso de una película sobre un comic de Alan Moore (el otro autor que revoluciono los comics en los 80) tan difícil de adaptar, y es que si algo es Watchmen, es un comic, su dominio y explotación de los recursos del medio hacen que su plasmación en la gran pantalla se adivine cuando menos compleja, incluso en lo formal.

Viene todo esto a cuento porque la inmensa cantidad de “cosas” relacionadas con Watchmen que últimamente estamos viendo (desde el “gol” de Norma a Pda con el libro de Gibbons, pasando por el maravilloso libro de Rafa Marín, siguiendo por el diverso merchandising y culminado por la infinidad de trailers que pueblan la pequeña pantalla), pueden llegar a saturar al más pintado y hacer olvidar algo que bajo mi punto de vista está muy claro, Watchmen ha sido es y será un comic magnifico y más allá de que su adaptación sea fallida o no lo seguirá siendo, es más el que se haga o no una adaptación no implica nada ni bueno ni malo para la calidad de la obra dado que esta, como es lógico, está intrínsecamente ligada a la obra en sí y no a las interpretaciones que terceros hagan de ella en otros medios.

Y es que últimamente, parece que nuestro particular mundillo vive una especie de esquizofrenia colectiva entre quienes consideran una herejía el mismo concepto de adaptación y que sea como sea la película van a ponerla a parir, condicionados tal vez porque la idea de que la película nos quita algo que es “nuestro”, una maravilla que ”nosotros vimos primero” y que ahora puede quedar manchada por productores ansiosos de recaudar dinero por encima de todo, olvidándose claro que pase lo que pase el comic estará ahí, y quienes esperan la película cual mana, que terminará de demostrar al mundo la capacidad ilimitada del medio, olvidándose claro, que la capacidad del medio la demuestra el medio mismo y no las interpretaciones que desde otros ámbitos se hagan de él.

En fin, la verdad es que si espero la película con relativas ganas, ya que aunque soy consciente de su inaptabilidad, creo que como en el caso de V de Vendetta al menos podremos ver una película bien hecha que dentro de su limitaciones podrá compensar de sobre el coste de la entrada, pero en todo caso sea la película buena o mala, ni el comic necesita al cine para reivindicarse, ni el cine “mancha y deshonra” el comic con sus adaptaciones.

lunes, 2 de marzo de 2009

Los Muertos Vivientes: Creados para sufrir.

Octava entrega de la colección (en este caso con los números 43 a 48 USA en su interior), y como viene siendo habitual nueva reseña por estos lares de un comic que por meritos propios se está volviendo imprescindible.

Si en las últimas reseñas sobre Los Muertos Vivientes especulábamos con la posibilidad de que la colección hubiera acabado en su tomo 4 con ese estremecedor ¡Nosotros somos los muertos vivientes!, especulación sin duda alimentada por que, aún siendo interesantes, los tomos 5 a 7 se encontraban varios escalones por debajo de esos magníficos primeros tomos, lo cierto es que este octavo tomo ha servido para alegrarnos de que tal cosa no pasase al recuperar la colección el nivel de sus mejores días.

Dejábamos el tomo séptimo con el lobo las puertas, en forma del cruel y despótico gobernador, armado hasta los dientes y acompañado de casi todo su pueblo a las puertas de la cárcel, que con sus más y sus menos tanta seguridad y relativo bienestar habían aportado a Rick y los suyos, este octavo tomo se inicia explicándonos como sobrevivió el gobernador a su brutal encuentro como Michone, y narra una trama cargada de acción y violencia (de nuevo muy bien plasmada por un Adlard que mejora número a número) con importantes repercusiones morales y segundas lecturas.

El espectacular final del séptimo tomo ya anunciaba lo que estaba por venir, y Kirkman una vez más no ha defraudado a nadie, con un espectacular dominio del tiempo narrativo, y un vertiginoso suceder de acontecimientos, los seis números que componen “Creados para sufrir”, son un ejemplo de cómo agarrar a un lector por el cuello y no soltarlo hasta que termina la lectura; de nuevo y como suele suceder en esta colección los conflictos morales son lo que realmente hacen avanzar la trama, y de nuevo queda patente una vez más que la presencia de los zombis es apenas el contexto que usa Kirkman para poner al ser humano contra las cuerdas, así de nuevo su retrato de la humanidad es despiadado, en un mundo destruido y con apenas supervivientes, el hombre solo es capaz de destruirse a sí mismo con un afán difícil de entender, sin embargo y pese a todo, Kirkman da algunos atisbos a la esperanza, aún hay seres humanos dispuestos a sacrificarse para ayudar a los demás, personas que renuncian a su propia seguridad para ayudar a aquellos que han sido más que sus amigos,: su familia en un mundo desolado y triste….todo inútil al final frente a la capacidad destructiva de unos pocos, y la necesidad de seguir a un guía, por demente que este pueda ser del resto, Kirkman parece decir que en momentos de crisis de autentica desesperación, la capacidad crítica se anula y una persona carismática, sea cual sea su estado mental, puede convertirse en guía y líder para aquellos incapaces de enfrentarse a la realidad por sí mismos, la página final del comic, desoladora a más no poder, plantea un nuevo estatus quo lleno de potencial pero triste y tremendamente desesperanzador, con el fin de la seguridad tras los barrotes.

En fin una colección a seguir, en la que todavía hay mucho que contar, y en la que Robert Kirkman y Charlei Adlard realizan un trabajo de tal calado que cuando piensas que ya han alcanzado su techo te sorprenden con una nueva vuelta de tuerca, en fin una pequeña maravilla y un comic que después de casi 50 entregas, sigue sorprendiendo, emocionando e impactando como el primer día.